Alfaz del Pi

Dos años sin el maestro Miki Vukovic y un legado

 El alero Lunes 16 de enero de 2023 
 Miki Vukovic junto a Juan Roig en el homenaje que recibió en la Fonteta en 2016. | IRENE MARSILLA  eterno   JUAN CARLOS VILLENA  Hola ManuelEl Valencia Basket se acerca a la Copa del Rey a poco más de dos semanas de que se cumpla el 25 aniversario del histórico título copero del Pamesa en ValladolidEl 15 de enero de 2021, pocos minutos antes del partido que iba a enfrentar al Valencia Basket contra el Estrella Roja en la Euroliga, el corazón de la Fonteta dejó de latir al conocerse el fallecimiento de Miki Vukovic. Del maestro. Dos años después, su recuerdo sigue intacto dejando claro que así va a ser para siempre. En un día cargado de simbolismos, donde Pedro Martínez volvió a sentir el cariño de la afición que nunca va a olvidar aquella Liga de 2017, ese recuerdo de Miki tiene que servir como motivación extra para lo que tiene que venir. El 2 de febrero se cumplirán 25 años del histórico título del entonces Pamesa Valencia en la Copa del Rey de Valladolid. La entidad taronja no puede perderse la edición que se disputará el próximo mes en Badalona. Luchar por el título, ese anhelo que va a cumplir 25 años, tiene que convertirse en el mejor homenaje para el entrenador de Tuzla. También en recuerdo de Javier Pérez Palomo, el histórico seguidor del Valencia Basket que falleció el pasado septiembre y que en la Copa de 2023 iba a cumplir 25 ediciones seguidas como espectador. Honrar la memoria de los que ya no están es, sin duda, la mejor forma de ejercer la militancia de un club.Cosas del calendario, el próximo visitante de la Fonteta será el Partizan de Belgrado. Entrenado por Zeljko Obradovic. Un amigo íntimo de Miki Vukovic y que, como hay que hacer, le hizo su particular homenaje en Valencia, en vida. Cuando en 2018, la revista Gigantes del Basket realizó su gala anual de premios en L’Alqueria del Basket, con Obradovic como gran estrella invitada como uno de los galardonados, el serbio aprovechó la presencia de las cámaras para dejar claro que la mayor leyenda que se encontraba en la sala era Miki Vukovic. El abrazo entre los dos amigos se convirtió en la imagen de la velada. Una fotografía que recordó a la de la previa de la final de la Copa Saporta en 1999, donde los entrenadores del Pamesa y la Benetton de Treviso compartieron en la previa del partido mesa y mantel. Otros tiempos, otras generaciones y otro deporte.A buen seguro que Miki estaría disfrutando del actual momento del Valencia Basket femenino liderado desde el banquillo por Rubén Burgos. El valenciano, que estuvo bajo las órdenes del maestro en su etapa de jugador, no dudó en contar con los consejos de Vukovic en sus inicios en los banquillos. Ese legado puede verse en trazos de la gestión del vestuario del actual equipo taronja y en un crecimiento paulatino que le asoma a las puertas de luchar por los primeros grandes títulos nacionales. El primero, sería otro bonito homenaje para Miki, es la Copa de la Reina de Zaragoza.Lo buenos de los mitos que nos dejan es que siempre dejarán debates en el aire que jamás podrán resolverse. El más intenso sobre Miki Vukovic relacionado con el baloncesto valenciano tiene que ser con la Euroliga, entonces Copa de Europa. El ingeniero de minas de formación siempre sostuvo, así lo reconoció en varias ocasiones en LAS PROVINCIAS, que si el Pamesa no le hubiera despedido en el verano del año 2000, hubiera conseguido el máximo título continental para las vitrinas, haciendo realidad el sueño de los hermanos Fernando y Juan Roig. De momento, han pasado 23 años y ese hito no ha podido conseguirse.Lo que sí que dejó Miki Vukovic es un legado de gloria. El maestro de Kraljevo falleció a los 76 años dejando un historial que, a día de hoy, nadie ha logrado igualar. En una década (entre 1990 y 1999) conquistó 2 Copas de Europa, 5 Ligas, 4 Copas y un Mundial con el Dorna Godella y una Copa del Rey y una final en la Saporta con el Pamesa en las dos primeras participaciones del club en ambos torneos, después de coger al equipo en 1995 tras el descenso. Una combinación de un ganador de leyenda. La guinda de la Copa con el Pamesa fue una de sus mejores obras. Se van cumplir 25 años de aquella gesta y ningún equipo ha logrado ganar esa competición siendo debutante en el torneo, como hizo aquel equipo de los Rodilla, Luengo, Zubizarreta, Swinson, Berni Álvarez, Perry… Vukovic hizo creer a aquella plantilla que eran capaces de conseguir un título. Gen ganador. Valladolid fue un antes y un después en la historia del Pamesa. Tras tumbar al TAU de Scariolo, que estaba arrasando en la ACB, y al anfitrión se llegó a la final frente al Joventut de Julbe, que despreció en público al técnico del Pamesa. «Nunca volví a hablar con él porque faltó el respeto a mis jugadores, a mi equipo y a mi trabajo. Despreció a Zubizarreta y Albert llamándoles leñadores. Fue una vergüenza», sentenció años después. Sus jugadores eran intocables para él. Su familia. El Pamesa habló en la pista, no ante los focos, y arrasó a la Penya (89-75). Ese legado, eterno, debe convertirse en un recuerdo para toda la vida. Han pasado dos años desde su fallecimiento pero siempre estará en el corazón de toda persona que sienta como propio al baloncesto valenciano. Su pizarra sigue viva de la mano de su hijo Igor. La segunda generación de los Vukovic palpita en el baloncesto valenciano.