Benidorm

Gastar y gastar

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  • LEOPOLDO ABADÍA

Actualizado 

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz.
Pedro Sánchez y Yolanda Díaz.
JAVIER BARBANCHO

Leí unas declaraciones de un político socialista, que decía algo así como que un gobierno que tenga su ideología, por principio tiene que gastar.

Como, dado el tamaño de mi familia, soy un experto en presupuestos familiares, y sé que después de hacer muchas cuentas acabas encomendándote a San Nicolás, porque sin la ayuda sobrenatural aquello no sale, pienso que en los despachos de los ministros debe haber una imagen del santo, guardada en un armario porque no son creyentes, pero que rezarle, le rezan.

Creo que hay dos tipos de gasto público: el que es público -la carretera que uniría mi pueblo con el de al lado-; y el que no es público, sino privado, pero que es un privado que lo tengo que hacer porque la ministra Díaz lo ha decidido. Por ejemplo, el salario mínimo interprofesional.

Los dos tienen algo en común: que los paga la gente. La carretera está en el presupuesto del ministerio de Fomento, y estará incluida en los PGE. Habrá que compensar esos gastos con ingresos, que con mucha frecuencia adoptan la forma de impuestos, de cuya recaudación ha dicho la señora Calviño que está muy contenta, porque ya le han llegado 223.000 millones.

Es decir, el que vive en Antequera me está pagando la carretera que llega a mi pueblo, lo que hace que a mí los de Antequera me caigan muy bien. Mira por dónde los impuestos contribuyen a la unidad de los pueblos y tierras de España, como decía Franco, con perdón.

El salario mínimo lo pagan las empresas, como pagan los demás salarios. También pagan los impuestos, porque también son la gente.

Hablando de los PGE, se me va la cabeza, una vez más, a los 140.000 millones que ha puesto la UE a nuestra disposición, mitad regalado y mitad en crédito cariñoso. Sánchez dijo que él se responsabilizaba del buen fin de esa cantidad, entendiendo por buen fin que ese dinero sirviera para realizar proyectos que estuvieran alineados con los de la UE.

Me gustaría que me dijesen cuánto dinero ha llegado y para qué proyectos. Y cómo avanzan esos proyectos y cuanto dinero queda. Esto, una vez al mes, me tranquilizaría mucho. Porque no veo el panorama global. Y me da miedo que Sánchez se distraiga y como está en muchos temas, se le despisten algunos cientos de millones.

Todos sabemos que el dinero es muy laminero y también que el ojo del amo engorda al caballo. Y no vaya a ser que como el amo está distraído porque tiene muchas cosas en la cabeza y, además, es socialista y, por tanto, le gusta gastar, las cuentas se nos disparen, los intereses se nos vayan por las alturas, y el pobre Pedro se nos convierta en presidente de un Estado bananero, ahora que podía presumir de presidente de la Internacional Socialista