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González Pons: «Feijóo ha demostrado que tiene valor para activar el freno de emergencia»

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Actualizado Lunes, 31 octubre 2022

El negociador del PP reconoce que tenían razón quienes advertían de que Sánchez «miente siempre» y acusa a Podemos y a los ministros jueces de boicotear el acuerdo

Esteban González Pons ha sido el hombre al que Alberto Núñez Feijóo confió el encargo de sacar adelante el que podría haber sido el primer pacto de Estado con el presidente del Gobierno. Tras saltar por los aires el jueves las conversaciones para desbloquear la renovación del Poder Judicial, el negociador del PP lamenta que tenían razón aquellos que alertaban de que Pedro Sánchez «miente siempre».

¿Cuál es su relato de los hechos que desembocan en la ruptura de las negociaciones para renovar el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional ?El Gobierno sabía que lo único que no podía hacer en esta negociación era hablar a la vez y sobre lo mismo con los independentistas y los constitucionalistas. Y lo hicieron. Pillamos al Gobierno negociando con los independentistas lo mismo que estaban negociando con los constitucionalistas. ¿Se ha sentido engañado por el ministro Bolaños con la rebaja del delito de sedición?Hablar de engaño es hacer un juicio demasiado personal. Y esto es política. El Gobierno estaba dividido. Ha estado dividido porque Podemos y Yolanda Díaz han defendido candidatos distintos y al final se impusieron los de Yolanda. Ha estado dividido porque los ministros jueces trabajaron contra el acuerdo al perjudicarles personalmente, y consideramos un síntoma gravísimo de división que Bolaños nos confirmase que la sedición no iba a reformarse el mismo día que el presidente nos decía lo contrario.¿Diría entonces que una parte del Gobierno ha querido torpedear al propio Bolaños?Sí creo que la parte de Podemos y los jueces ministros del Gobierno estaban muy interesados en que el pacto no saliera. Y la contradicción que se produjo el último día entre Bolaños y el presidente Sánchez hace pensar que en el entorno del presidente hubo quien quiso torpedear y romper la negociación. La mañana del jueves, la ministra Montero dijo que el Gobierno iba a reformar el delito de sedición. Me puse en contacto con Bolaños y la hizo rectificar un momento después. ¿Por qué el presidente, esa misma tarde, desdice al ministro de la Presidencia y a la ministra Montero? Y son dos versiones muy contundentes y muy contrarias del mismo tema. Bolaños y Montero por la mañana dando a entender que no hay acuerdo con ERC, y el presidente por la noche confirmando a Feijóo que hay acuerdo con ERC.Pero, ¿qué ha cambiado exactamente con el delito de sedición? Sánchez nunca ha ocultado sus pretensiones y Cuca Gamarra llegó a desvincular ambos temas.Cuando ella desvincula ambos temas, dice algo que en ese momento también habría dicho yo. Porque lo que en ese momento nos estaban diciendo desde el Gobierno es que la reforma del delito de sedición era periodismo de autor, una no noticia. Para esquivar este compromiso con ERC, el Gobierno utilizaba la excusa de decir que no tenía votos suficientes. Y nosotros le admitíamos el eufemismo. ¿Qué cambia? Que ese «no tenemos votos suficientes», que no era cierto pero era una excusa, se convirtió el jueves en una confirmación del presidente del Gobierno. Nosotros no hemos cambiado nuestra posición. Es el Gobierno el que dejó de disimular y el jueves aceptó definitivamente que en cuanto pueda va a modificar el delito de sedición.¿Verdaderamente se creyeron que el Gobierno no cedería ante ERC cuando ustedes mismos llevan tiempo alertando de las cesiones ante los independentistas?Nosotros creemos que España necesita reconstruir el centro político. Somos un partido de Estado y creemos que la Justicia necesita una renovación y una reforma. El interés general nos llevó a negociar con Sánchez sabiendo que podía traicionarnos, pero confiando en que no lo hiciera. Pero, en esta negociación, Sánchez le ha dado la razón a los que dicen que miente siempre.¿El PP no rompe las negociaciones por miedo a una crisis interna?No, el PP no ha roto las negociaciones, las ha congelado. Siguen abiertas y si el Gobierno hoy es capaz de garantizar por escrito que no reformará el delito de sedición, el PP volverá a la mesa de negociación. Si se tratase de miedo a las presiones internas, las negociaciones no estarían congeladas, sino muertas.¿Eran conscientes de que conforme avanzaban crecía el malestar dentro del partido?Cuando tú haces un pacto de Estado siempre tienes que hacer sacrificios. Y cuando antepones el interés general al particular, siempre hay alguien que prefiere el interés particular. Nosotros habíamos oído a mucha gente que estaba en contra de este pacto porque creen que con Sánchez no se puede pactar nada. Pero el interés de España está por encima de nuestra ambición como partido. Ahora bien, el presidente del Gobierno no ha estado a la altura del interés de España.El PP de Casado ya intentó esta negociación. Tampoco pudo por presiones internas, incluida la de Cayetana Álvarez de Toledo. ¿Se repite el guión?No, yo no sé qué pasó en la época de Casado. Sí le puedo decir que esta negociación si se congela es porque descubrimos que el Gobierno está negociando a la vez lo mismo con ERC y con nosotros. Y también le digo que la negociación no estaba terminada. Quedaba por decidir la fórmula por la cual se elegirá el próximo Consejo General del Poder Judicial. Nosotros no habríamos admitido nada que no fuera que los jueces elijan a los jueces y el Gobierno no estaba dispuesto. Por tanto, existían muchas posibilidades de que la negociación no llegara a culminar con éxito, incluso aunque ERC no se hubiera interpuesto.¿Qué contestaría a quienes ven en la portada de EL MUNDO sobre el temor a la reacción de ciertos sectores de la derecha la causa de que se echaran para atrás?Que Alberto Núñez Feijóo mucho antes de esa portada ya tenía la sospecha de que esta negociación íbamos a tener que cerrarla, porque el Gobierno estaba negociando con los independentistas lo mismo que con los constitucionalistas.¿Se sintieron presionados por los barones del PP?No, para nada. Fueron consultados antes de cerrar la decisión, pero yo hablé también con magistrados del Tribunal Supremo, vocales del CGPJ, prestigiosos juristas… El 99% de las personas consultadas nos dijeron: «No dejéis que el Gobierno negocie con los independentistas lo mismo que con los constitucionalistas y a la vez».¿Cuál cree que es el sentir de la judicatura ante el nuevo bloqueo?Entiendo que en la judicatura existe frustración, pero todas las personas del Tribunal Supremo a las que consulté coincidían en que no se podía intentar restablecer la independencia judicial con el pacto con el PP al mismo tiempo que esa independencia judicial era arrojada al barro con el pacto con ERC. El pacto con ERC para rebajar el delito de sedición, por un lado, humilla al Tribunal Supremo. Por otro, desautoriza al Tribunal Supremo. Y, por último, le resta independencia. Si le cambian la tipificación del delito de sedición y se lo rebajan, el Supremo es un órgano al que se desautoriza desde el Gobierno, desde la política.¿Ha sido un error entonces alargar las negociaciones? ¿Fue un error pensar en algún momento que se podía pactar con Sánchez?No, depende cuánto ame uno a su país. Cuando tú crees que el interés de España está por encima de tu interés particular, tú exploras cualquier posibilidad de acuerdo que pueda ser beneficioso para España, incluso si ese acuerdo es con Pedro Sánchez. Pactar el Poder Judicial con Sánchez y sacar a la institución de la situación en la que se encuentra con una ley orgánica para darle independencia, acabar con las puertas giratorias de los jueces y la política, evitar que en el futuro ningún otro fiscal general del Estado venga de la política, nos parecía un objetivo lo suficientemente ambicioso como para intentarlo.Comentaba que las negociaciones no están rotas. ¿La condición que pone el PP para retomarlas es un compromiso por escrito del Gobierno de que no tocará la sedición?El PP añade a las condiciones que ya tenía un compromiso por escrito de que no habrá reforma del delito de sedición, pero recuerdo que estábamos pendientes de que el Gobierno aceptase que en la próxima elección del CGPJ los jueces elegirán a los jueces, así como de que nos garantizase que de los magistrados que va a nombrar para el Tribunal Constitucional ninguno va a ser afín a ERC. Había una garantía por escrito por parte del Gobierno.¿Ya no la hay?No porque la negociación no terminó y finalmente no se firmó.¿Le preocupa que el Gobierno nombre a sus dos magistrados en el Constitucional y que la mayoría pase a ser progresista?Nadie puede ni debe impedir que, en cumplimiento de la Constitución, nombre sus magistrados. Lo que espero es que lo haga con rapidez para que veamos a quiénes nombran, porque me temo que van a nombrar a magistrados muy amigos de la causa independentista.¿El Constitucional debería decidir ya sobre asuntos espinosos aun estando en funciones?Es impresentable que todavía no se haya pronunciado sobre la suspensión de funciones del CGPJ. No me parece aceptable desde un punto de vista político y jurídico que tome decisiones solo cuando el clima le parece que es propicio.Si ya acordaron 20 nombres para el CGPJ, ¿por qué no renovarlo para sacarlo del bloqueo?Después de cuatro años de bloqueo y de decadencia, no se trata solo de cambiar nombres. Nosotros nos propusimos que hubiera una gran reforma de la justicia y, como consecuencia de eso, que se eligieran nuevos vocales. Por eso, la mayor parte del tiempo de la negociación lo hemos empleado en redactar un proyecto de ley orgánica de reforma del Poder Judicial y un proyecto de ley orgánica de reforma del Estatuto Fiscal. Todo era un paquete. Sacar solo los nombres sin una reforma de la Justicia es romper el paquete y sacar a medias lo que no puede dividirse.¿No le preocupa la situación de colapso de la Justicia?Seamos sinceros, la situación de colapso no se produce porque no se renueve el CGPJ. Se produce porque el Gobierno ha dictado una ley que le impide ejercer sus funciones. El Consejo General en funciones debería poder seguir funcionando igual que funciona un gobierno en funciones. En la mano del Gobierno está que la administración de justicia no sufra bloqueo.¿Ha hablado con el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders? ¿Les ha instado a seguir negociando?No tenga ninguna duda de que estamos en contacto, pero no puedo hablar en su nombre.¿Ve posibilidad de llegar a otro tipo de pactos con lo que ha pasado?El Gobierno de España tiene que elegir si es constitucionalista o independentista. Y mientras prefiera pactar con los independentistas, es muy difícil que los constitucionalistas nos abramos a ningún diálogo.¿Feijóo sale debilitado?Sigue tan fuerte como estaba. Los líderes son aquellos que toman decisiones difíciles en momentos imposibles, y Feijóo ha demostrado que tiene el valor y el temple para activar el freno de emergencia cuando es necesario. Se dio cuenta antes que nadie de que el PSOE estaba jugando en dos mesas con dos barajas distintas y con una misma apuesta y activó el freno de emergencia antes siquiera de que otros compañeros de partido muy significados y muy conocidos fueran conscientes de lo que estaba pasando. La primera llamada suspendiendo las negociaciones la realicé yo a las 08:30 del jueves. Y lo hice porque Feijóo, el miércoles, ya me había dicho: «No podemos continuar. No me fío de que no estén negociando con ERC la modificación del delito de sedición». Desde ese mismo miércoles, desde la víspera de que todo sucediera, Feijóo ya estaba anticipando lo que ocurrió después.¿Piensa que ha habido un intento por debilitar a Feijóo para impulsar a Ayuso como se ha dicho?No. Existe solo un intento por parte de la camarilla de Sánchez y de sus órganos de propaganda de debilitar el liderazgo de Feijóo porque ven que le ganará las elecciones.