Benidorm

Vida y muerte de Leire, 5 años y atropellada por un hombre bebido: «Mientras incinerábamos a mi hija, él quedaba en libertad»

Ocurrió el 6 de julio de 2021 en Almería. Un conductor que cuadruplicaba la tasa de alcohol permitida se saltó un paso de peatones y mató a una niña que volvía del parque con su madre. Ese año fallecieron 301 personas atropelladas en España

Vida y muerte de Leire, 5 años y atropellada por un hombre bebido: "Mientras incinerábamos a mi hija, él quedaba en libertad"

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Actualizado Martes, 25 octubre 2022

Un segundo antes, Leire estaba allí con su madre.

Estaban Leire y su alegre timidez.

Leire y su devoción por las mariposas.

La niña de cinco años y su afán de colorearlo todo, incluidos muebles y paredes.

Hasta que un hombre sale de su casa, se tira toda la tarde bebiendo y bebiendo, coge el coche, al volante despacha otro combinado de ginebra con tónica, conduce a 80 kilómetros por hora en una vía en la que no se puede ir a más de 50, adelanta al vehículo que ha parado delante de él, se salta un paso de peatones y embiste a la niña que un segundo antes estaba allí.

La levanta por los aires. La arrastra por el suelo unos metros. Y desde entonces Leire ya no está.

Ocurrió a las 20.20 horas a tan solo unos metros del portal de su vivienda en la barriada de El Parador (Roquetas de Mar, Almería). En los telediarios las noticias de una hija fallecida por un atropello duran unos minutos. En la vida, la noticia de un hija muerta de ese modo dura hasta que te mueres.

Es como si todos los días fueran 6 de julio de 2021, conceden David Rocío, su padre y su madre. Aunque te mudes a 460 kilómetros de distancia durante casi un año para no pisar cada día por donde estaba tendida tu hija y poder así respirar. Aunque hayas recibido terapia. Aunque hayas vuelto a sonreír, Leire ya nunca será el segundo de antes, sino el de después.

Esa imagen en el suelo que describen con detalle.

La última conversación que tuvieron a las 20.19 o por ahí fue sobre la cena. Leire le preguntó a su madre qué había de cenar y Rocío le contestó que «sopita» de estrellas. «Era la primera vez que la iba a probar y estaba muy contenta saltando». Entonces el coche.

Mientras la niña de cinco años era incinerada, el conductor era puesto en libertad. Todavía no ha habido juicio. Rocío estaba embarazada de cuatro meses. No pudo evitar volver a fumar.