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Sánchez exprime la inflación y recaudará más de 33.000 millones extra

ENTRE 2022 Y 2023

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  • DANIEL VIAÑA

Actualizado 

La Autoridad Fiscal certifica que el incremento de los precios dispara los ingresos del Gobierno por IVA, IRPF y cotizaciones sociales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este martes en el Senado.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este martes en el Senado.E. P.

La Autoridad Fiscal arremetió ayer muy duramente contra la labor presupuestaria del Gobierno y, en concreto, contra el Ministerio de Hacienda. Tachó los Presupuestos de 2023 de «viciados» ya desde el mismo momento de su nacimiento y denunció que tiene numerosas «deficiencias», con un tono insólitamente duro por parte de su presidenta, Cristina Herrero. Y no sólo criticó que las previsiones de ingresos son tan «prudentes» que resultan poco realistas, sino que además desmintió al Ejecutivo y su argumento de que los ingresos por impuestos crecen con mucha fuerza principalmente por la evolución de la economía: la realidad, según la AIReF, es que la inflación es la gran responsable del incremento recaudatorio del que está gozando el Gobierno.

Según explicó Herrero y se desprende del informe de la AIReF sobre los Presupuestos de 2023, un 50% de todo el incremento recaudatorio que se va a registrar este año se debe al aumento de los precios. Y para el año que viene el dato es incluso mayor, llegando al 75%. Eso supone que la inflación es responsable de algo más de 15.100 millones este año y de casi 18.500 el próximo. Esto es, que los ingresos adicionales que la inflación reporta al Gobierno en el periodo 2022-2023 superan los 33.500 millones de euros.

La AIReF hace esta estimación contando con el IRPF, el IVA y también las cotizaciones sociales, ya que son los ámbitos que más impactados se ven por la subida de los precios. En el caso del Impuesto sobre el Valor Añadido la relación es directa a través de los precios de los bienes, mientras que en la figura sobre la Rentas y en las cotizaciones depende de la traslación a salarios. Y en esa importante cifra de más de 33.500 millones que el Gobierno exprime, el peso de las clases medias es muy relevante ya que son las grandes pagadoras de impuestos.

Prosiguiendo con la notable reprimenda de la AIReF al Gobierno, Herrero también se mostró muy sorprendida por la decisión de Hacienda de incluir un segundo escenario en el Plan Presupuestario que remitió a Bruselas. El envío se produjo apenas unos días después de que se presentasen las cuentas públicas, lo que sugiere que Hacienda ya manejaba ese otro escenario, en el que los ingresos crecen mucho más. Suponen, por lo tanto, casi una corrección a sus propias cuentas, algo que además señaló la pasada semana el propio secretario de Estado, Jesús Gascón, en un acto de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

Explicó en ese foro el ex director de la Agencia Tributaria que remitir o confeccionar un documento con otras previsiones de ingresos sería hacer una suerte de Presupuestos B, y eso es precisamente lo que acabó haciendo el departamento de María Jesús Montero.

En el negativo análisis que Herrero hizo ayer en el Congreso de los Diputados, durante su comparecencia ante la comisión de Presupuestos, también pesaron mucho las previsiones de crecimiento que el Ejecutivo incluye en las cuentas. Tanto, que la presidenta de la AIReF explicó que hubo un «debate profundo» en el seno del organismo en torno a si se debía avalar el cuadro macroeconómico.

Finalmente se hizo, aunque advirtiendo de que el 2,1% que prevé el Ejecutivo está «en un rango alto de los intervalos de probabilidad», que existen «riesgos a la baja». y que la cifra que la AIReF estima es de un 1,5%. Y ayer fue incluso más allá, porque Herrero, además de constatar que se ha producido un «empeoramiento de previsiones para el segundo semestre frente a lo previsto en mayo» y que los indicadores «apuntan a un estancamiento ya en tercer trimestre», adelantó una «posible evolución negativa en el cuatro trimestre de este año». Esto es, que la economía se contraerá en los meses de octubre, noviembre y diciembre.

La economía, prosiguió Herrero, no se reactivará hasta mediados del próximo año, y habrá que esperar hasta comienzos de 2024 para que el Producto Interior Bruto (PIB) vuelva a los niveles previos a la pandemia. Será casi un lustro de crecimiento perdido.

MÁS RECORTES

Pero no sólo la AIReF ofreció unas noticias muy negativas sobre la evolución de la economía. Funcas hundió la previsión de crecimiento para el año que viene hasta el 0,7%, el dato más bajo de entre las principales estimaciones que se han publicado. Hasta el momento, la cifra más reducida era de la BBVA Research, que a comienzos de mes estimó un 1%. Pero la Fundación de las Cajas de Ahorro rebaja todavía más el dato y adelanta que «el PIB podría retroceder en el cierre del año y el inicio del próximo ejercicio, algo que conformaría una corta recesión» de la que la economía comenzaría a salir «a partir del segundo trimestre».

Funcas expone que un factor clave en esta situación es «la pérdida de poder adquisitivo de los hogares como consecuencia de la inflación». «La tasa de ahorro de los hogares se ha reducido ya hasta niveles próximos a la media de los últimos años, lo que significa que muchas familias ya no disponen de un colchón de liquidez para compensar la pérdida de capacidad de compra de sus ingresos». Esto es, que el encarecimiento de la vida se ha llevado por delante el ahorro de las familias y que ahora sufrirán, todavía más, el repunte de los precios.