Alfaz del Pi

La dulce derrota de Sánchez


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Actualizado Domingo, 2 octubre 2022

En el duelo Frankenstein ha ganado Pablo Iglesias porque tiene objetivos políticos, mientras Sánchez solo tiene planes para Su Persona

La dulce derrota de Sánchez

Cuando en noviembre de 2019 Pablo Iglesias se encaramó a Pedro Sánchez para sellar con un abrazo el acuerdo de Gobierno, empezaron las apuestas de cuál de los dos apuñalaría antes al otro. Nos quedamos sin respuesta porque a Iglesias las responsabilidades le agobian y salió por patas de la Moncloa para regresar a la teleprédica, que es lo que le gusta.

Con look juvenil, ahora en pódcast, tenemos de nuevo al matoncete siniestro que intenta camuflar su dogmatismo con un barniz de humor fallido. Lo último ha sido blanquear a la bella Isa Serra atacando a los jueces que la condenaron por agredir a una agente. Concluía Iglesias: «Con cinco tías como Isa Serra a caballo, veríamos correr como gallinas a toda la Policía Municipal de Madrid. Isa me traería las cabelleras de todos ellos y Echenique y yo las quemaríamos en una hoguera con Arnaldo Otegi en Arralde». Los amigos de Otegi también cazaban policías, pero de verdad: ellos eran más de bombas lapa y tiros por la espalda, pero oye, qué bueno el chiste, ja ja ja.

Por otro lado, ¿por qué tiene Isa Serra que llevarle las cabelleras, en plan ofrenda al Gran Jefe? ¿Por qué no las quema ella? Ya salió el Papichulo. No falla. Como cuando «protegió» a Dina Bousselham para que no cantara. O cuando hizo saber que Yolanda Díaz le debía el cargo. O cuando quiso desplazar a Mónica García en las elecciones madrileñas (y salió doblemente escaldado: al soplamocos de la líder de Más Madrid le sucedió el rejonazo de Ayuso)… Si es que siempre se le ve el cartón burgués, reaccionario y machista.

Tuvimos a esta caricatura de vicepresidente, como tenemos a otra caricatura narcisista de presidente, para qué nos vamos a engañar. Ahora bien, si volvemos a la pregunta del inicio, cuál de los dos del Team Frankenstein se acabaría imponiendo, les digo mi verdad: terminó por ganar Pablo Iglesias. Porque Iglesias tiene objetivos políticos, mientras Sánchez sólo tiene planes para Su Persona.

Corría septiembre de 2020 e Iglesias, que por entonces llevaba moño, ofreció a Bildu y ERC «redefinir el Estado» con «la transición más importante en 40 años» a cambio de su apoyo a los Presupuestos. Aquello parecía un disparate. Hoy, después de transferencias, indultos, acercamientos y excarcelaciones, de reescribir la historia de la mano de los asesinos, de estafar a sus votantes y de hundir la socialdemocracia, Sánchez es el mejor aliado de quienes se han propuesto destruir nuestro modelo constitucional. Nunca imaginó Iglesias que sería tan fácil