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El 80% de los indicadores del Ministerio de Economía apuntan a un frenazo económico inmediato

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Actualizado Domingo, 28 agosto 2022

La última recopilación del Departamento de datos de actividad, confianza o mercado laboral reflejan el parón ya en este tercer trimestre del año

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, al finalizar su pregón en las Fiestas de Betanzos el pasado 14 de agosto
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, al finalizar su pregón en las Fiestas de Betanzos el pasado 14 de agostoMONCHO FUENTESMUNDO

El mismo día que el Gobierno de coalición aparentaba fortaleza al sacar adelante tres decretos en el Congreso incluido el de medidas de ahorro energético, el Ministerio de Economía actualizaba su «síntesis de indicadores económicos». Incluye 35 sobre la evolución económica, desde el Producto Interior Bruto y la inflación a datos adelantados de confianza económica o actividad industrial y retardados de paro y afiliaciones.

El 80% de ellos apuntan a un frenazo considerable de la economía ya en las próximas semanas que la Autoridad Fiscal predice que incluso se traducirá no en crecimiento cero, sino negativo como publicó este diario. Tiene su simbolismo que la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, visitara al día siguiente la llamada Cámara Oscura de la Torre Gavira en Cádiz, en el marco de sus vacaciones al sur del país. Allí en la penumbra de la sala del edificio gaditano, pudo disfrutar por un instante de una realidad alternativa gracias al efecto óptico de la instalación.

La economía será un tema central en las próximas elecciones y nada cohesiona más a la llamada mayoría de la investidura que el riesgo de perder el poder. ¿Para qué dejar ya solo a Pedro Sánchez forzando elecciones anticipadas, si la perspectiva, con esta situación económica, es de pérdida de votos para todos los que le están acompañando en este declive económico? Su análisis es que mejor alargar lo que puede terminar.

El argumento de que el actual Gobierno de coalición «es el que protege a la gente» lo trituró el pasado sábado en polémicas declaraciones en Metz el ministro de Economía de Francia, el liberal Bruno Le Maire: «Miren las facturas de la electricidad en España, ha crecido más de un 60%, mientras que en Francia lo han hecho un 4%. (…) Nosotros hemos tomado las buenas decisiones».

Francia, con una inflación del 6,8%, se mantuvo en julio como el mejor de la Eurozona. La media está en el 8,9 y España, con un 10,7%, es la única gran economía por encima de la media. Pero el IPC no es el único indicador que va mal, desgraciadamente, en la síntesis del Ministerio de Economía que, además, irá empeorando. De momento, los índices de confianza y producción en la construcción se encuentran en negativo, así como las matriculaciones de automóviles y vehículos de carga o la disponibilidad de bienes de equipo. El comercio al por menor experimenta también decrecimiento, así como el consumo de energía ya semanas antes de que el Gobierno aprobara el decreto de ahorro energético, según el documento del Ministerio de Economía.

El saldo comercial va a peor y también se vienen desacelerando las afiliaciones a la Seguridad Social. Se salvan por ahora el paro registrado y, de los indicadores de actividad, la producción industrial -si se incluye la energía- pero queda por ver la pérdida de empleo de agosto.

A eso hay que añadir el euribor y un encarecimiento general de la financiación. La prima de riesgo de España se ha instalado en agosto al alza en los 120 puntos básicos, el doble que hace un año, y el mensaje que recibirá Sánchez este martes en Alemania por parte del Gobierno de Olaf Scholz no va a ser precisamente el de que puede relajarse con la deuda y el déficit.

En lo que se puede apuntar un tanto Sánchez es en el próximo Consejo Europeo extraordinario dedicado a la energía y es que se va abriendo cada vez más paso la necesidad de una reforma del sistema para que el gas no influya tanto en los precios, como él reclama. Pero mientras eso se plasma en algo, los mercados internacionales de futuros apuntan a precios elevados del gas durante muchos meses y la ilusión de que la inflación era un fenómeno temporal que bajaría a plomo en la segunda mitad del año se esfuma.

¿Cómo lo ve Calviño? Por un lado, en su pregón del 14 de agosto en las fiestas de Betanzos, pidió «confianza y optimismo» y hasta dijo que «Galicia es un ejemplo brillante de la economía española», aunque sin mencionar que ha presidido estos lustros la Xunta gallega Alberto Núñez Feijóo. Después, en el Diario de Cádiz señaló que espera que el alza de los precios «empiece a ralentizarse a partir de septiembre». «Ralentizar» sería seguir subiendo precios, pero a menor ritmo. Es decir, un otoño e invierno duro y sin diálogo entre Sánchez y el líder de la oposición. Feijóo no ha apoyado Sánchez en medidas que toman otros países europeos, pero tampoco se instala en el «no es no» y respaldó, por ejemplo, el decreto de autónomos el jueves. «Sí para limpiar su cargo de conciencia», despachó la portavoz socialista, Mercè Perea. La crispación no se ralentiza.

La efeméride

JOSU JON IMAZ (Y EL PNV)

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, cumple estos días quince años desde que dejó la presidencia del PNV. Desde entonces se ha centrado en la petrolera eludiendo choques con los gobiernos de turno, pero con el nuevo impuesto energético enseña los dientes como es su deber con los accionistas. Firmó por tanto este domingo un intenso artículo en El País en contra del plan fiscal del Gobierno y, entre otros argumentos, usa uno que precisamente puede hacer que el PNV se desmarque del PSOE en el Parlamento: el de que el Ejecutivo disfraza el tributo de «prestación patrimonial». Imaz lo presenta como un proyecto «ilegal» y el PNV, como una fórmula estatal de privar de recaudación a las haciendas forales. Imaz también se queja de el Gobierno lo aplique a su grupo y no a «competidores», en probable alusión a Disa, del exconsejero de Gas Natural en alianza con Repsol, Demetrio Carceller. Vueltas de la vida

El personaje

«SIN LOCURAS», DICE MELONI

Un nuevo riesgo económico se avecina sobre la Eurozona con consiguiente impacto negativo en España: las elecciones en Italia. La líder nacionalista de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, que apoyó a Vox en la campaña andaluza, es favorita para ser la sucesora de Mario Draghi y la prima de riesgo de su país supera ya los 250 puntos básicos. Meloni está intentando no asustar a los mercados y ha declarado a Reuters que no quiere romper el euro. «Queremos una actitud italiana diferente en la escena internacional, por ejemplo en el trato con la Comisión Europea, pero esto no significa que queramos destruir Europa, que queramos dejarla, que queramos hacer locuras». Meloni podría dar la cartera de Finanzas al veterano ex ministro Giulio Tremonti, buen conocedor de Bruselas, para calmar ánimos, pero el cambio con Draghi es radical y debilitar el euro es debilitar la economía española.

Para seguir

EL BCE NO SE FÍA

En las actas de la trascendental reunión del consejo de gobierno del Banco Central Europeo del pasado 21 de julio, queda claro que la institución no se fía de los análisis de sostenibilidad de la deuda de Italia, España y otros que hace la Comisión Europea. Decide que hará «sus propios análisis internos». Importante, porque el nuevo plan del BCE para ayudar a los países del euro que sufran tormentas en los mercados estará condicionado a que, entre otros factores, la institución de Fráncfort concluya que presentan tasas de deuda sostenibles. Por otra parte, la consejera alemana del BCE, Isabel Schnabel, ha dejado claro, al igual que la Reserva Federal de EEUU, que es ilusoria la expectativa de los mercados de que no subirán tanto los tipos de interés por miedo a la recesión: «Los bancos centrales afrontan un mayor sacrificio que en los 80», asegura. Leña al IPC, aunque implique recesión.