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Ciudadanos cierra ya en números rojos y PP, Vox y Podemos se salvan con las cuotas de los afiliados

POLÍTICA

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Actualizado Miércoles, 17 agosto 2022

La recuperación de ingresos tras el parón de la pandemia les alivia un 2021 al límite

Una notable recuperación en las cuotas de los afiliados después del peor año de la pandemia ha sido determinante para sostener las cuentas de los partidos políticos de 2021. Para el PP Podemos significó un alivio para unos resultados al límite de los números rojos y para Vox supuso expresamente que esquivara entrar en pérdidas por primera vez.

Si bien lo que ingresan los partidos por sus militantes representa habitualmente una pequeña porción de sus ingresos totales -en 2020 apenas abarcó el 13% de todos ellos-, los datos del año 2021 revelan que su impacto en esta ocasión ha marcado la diferencia. Y es que, las formaciones políticas, a excepción del PSOE, acabaron el año más apuradas económicamente. Hasta el punto de que el incremento experimentado en la recaudación por las cuotas de sus simpatizantes de un año para otro les ha supuesto un respiro financiero.

Sólo el PSOE acabó 2021 con unas cuentas holgadas. Tuvo 11,8 millones de beneficio. El resto estuvo por debajo del millón: el PP, 770.406 euros; Vox, 187.678 euros y Podemos, 438.448 euros. Ciudadanos, que está inmerso en su crisis particular, perdió 1,6 millones. Todos estos datos están detallados en las cuentas de resultados de los principales partidos nacionales, que fueron entregadas al comienzo del verano al Tribunal de Cuentas para su auditoría.

Sin esa subida, los de Abascal habrían entrado en pérdidas por primera vez

Con unos márgenes tan raspados, la contribución de los militantes fue recibida con más necesidad que en años anteriores en el PP, Vox y Podemos. Por ese orden y siempre en comparación con el dato respecto a 2020, los populares ingresaron 523.247 euros más por este concepto. La subida para el partido de Santiago Abascal fue parecida, de 465.520 euros, y para los morados fue de 385.985 euros.

¿Por qué todos ellos han ingresado más de sus afiliados? Se explica por la vuelta a la normalidad anterior a 2020, cuando muchos de ellos congelaron o cancelaron el pago de la cuota coincidiendo con la paralización económica de muchos sectores por la pandemia. Este fenómeno de recuperación se ve también muy bien en el PSOE, que aumentó la recaudación en este sentido en 650.102 euros.

La excepción a esta reactivación militante es Ciudadanos, que tiene unas cuentas lastradas por su particular crisis como organización. La pérdida de afiliados se disparó desde marzo, tras la moción de censura en Murcia, y se manifiesta contablemente en una caída de esos ingresos de 628.830 euros.

Repasados los datos, ahora es significativo contabilizar qué habría sucedido si los partidos no hubieran experimentado esa recuperación tan cuantiosa en los pagos de sus militantes. Sin el casi medio millón de euros de esa subida, Vox habría presentado unas pérdidas financieras de 277.000 euros y tendría que haber echado mano del ahorro acumulado en los sucesivos años de beneficios.

En los casos del PP y Podemos, ambos se habrían quedado a las puertas de los temidos números rojos. Los morados los habrían mirado muy de cerca, porque habrían estado a sólo 52.000 euros y los populares, con algo más de margen que Podemos, se habrían quedado en verde por apenas 247.000 euros.

Para contextualizar lo ajustado que es este dato, el PP movió ese mismo año 33,9 millones de ingresos y más de 32 millones en gastos ordinarios que, con otros apuntes menores, arrojan la cifra final declarada en el Tribunal de Cuentas.

La diferencia marcada por las cuotas de los afiliados ha sido tal porque 2021 fue un año particularmente ajustado para estas formaciones si se compara con 2020, cuando acabaron cerrando el ejercicio con un ahorro considerable. El PP declaró entonces beneficios por un valor de 4,3 millones de euros, Vox tuvo prácticamente seis millones y Podemos estuvo en 2,1.

El caso del PSOE es bien distinto porque lleva unos cuantos años presentando importantes beneficios y contribuyendo con ellos a la amortización de deuda. En todo caso, y siguiendo la tónica de sus rivales políticos, los socialistas declararon también menos ingresos que en 2020. Entonces tuvo 15,3 millones y ahora está sobre los 12.

El PSOE destaca con unos ingresos que alcanzan casi los 12 millones de euros

En un recorrido por las cuentas de todos los partidos se aprecia que lo que sucedió en 2021 fue que los partidos aumentaron bastante sus gastos y, principalmente, el capítulo que se refiere a los «servicios exteriores», que suponen la contratación de empresas para prestar determinados servicios. Aquí entran múltiples temas: sondeos, asesoría, publicidad, transporte, organización de eventos, seguros… De lo más variado.

El 2021 sorprendió a los partidos con las elecciones adelantadas por Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, que obligaron a las organizaciones políticas a hacer un esfuerzo extraordinario y deprisa y corriendo por lo ajustado de los plazos. Esos comicios, a diferencia de los catalanes del mes de febrero, no estaban previstos cuando los equipos económicos elaboraron los presupuestos anuales. Además, aquella batalla electoral fue feroz y obligó a todos a echar el resto.

Respecto al cuantioso gasto que los partidos ya emprendieron en 2020 en el apartado de «servicios exteriores», el PSOE subió unos 10 millones más, el PP unos cuatro más, Podemos fue 1,2 millones y Vox fue prácticamente dos.

LA CRISIS DE CS

Un capítulo aparte merece la situación financiera de Ciudadanos. El partido naranja está sumido en una grave crisis de resultados electorales y de apoyo popular que amenaza con su desaparición. La dirección nacional está tratando de darle la vuelta a la situación y ha lanzado un proceso de refundación que promete ser un cambio revolucionario. Pues hasta podría alumbrarse una plataforma con la que presentarse a las elecciones con otro nombre, un nuevo programa y hasta otro color corporativo.

En este contexto, el 2021 fue un año negro para Cs porque, después de la moción de censura de Murcia, se aceleró el proceso de descomposición y comenzaron a desaparecer de los parlamentos y a perder cargos públicos por fugas al PP. Toda esta crisis interna se aprecia en la cuenta de resultados, y no sólo porque el dato más llamativo sea que perdió 1.655.139 euros. Es que a esa cifra se llega por sucesivos datos que son los preocupantes.

El primero de ellos es el impacto que empieza a tener en su balance la desaparición de parlamentos o su enorme pérdida de escaños en Cataluña o la espantada de cargos públicos. Y es que se corta el grifo del acceso a subvenciones. En 2021 declaró haber recibido 7,8 millones, cuando un año antes había superado los 10,1 millones. Pero es que en 2019 ese dato era de 16,5.

Este brutal freno de ingresos sólo puede ser compensado mediante un recorte igual de brutal de los gastos. Cs gastó 9,1 millones. Son más de seis millones menos de lo que lo hacía en 2019. Mucha parte de esos tijeretazos han venido en el gasto en personal, que sigue bajando hasta quedar en 4,5 millones.

El golpe por las bajas de afiliados se cuenta en una recaudación de 1,4 millones. En 2020 fueron 2,1 y en 2019 llegó a ser de 3,1 millones