Alfaz del Pi

PSOE y PP reducen dos tercios de su deuda con los bancos en seis años

POLÍTICA

Cada uno debe 19 millones a los bancos, cuando en 2015 sumaban 122 entre los dos

PREMIUM

Actualizado Lunes, 15 agosto 2022

En 2015, coincidiendo con el momento más dulce de la nueva política representada por Podemos y CiudadanosPSOE y PP eran dos partidos enormemente endeudados con los bancos. Juntos acumulaban préstamos por más de 122,5 millones de euros. Seis años después, al cierre de 2021, las dos grandes formaciones políticas han reducido enormemente ese lastre. Aún adeudan unos 38,7 millones, pero son 83,8 millones menos.

Un repaso por las cuentas desde 2014 hasta al cierre de 2021refleja el afán de los partidos tradicionales por deshacerse de tanta deuda y por buscar el camino para minimizar su dependencia de las entidades financieras. De hecho, ésa fue una de las instrucciones de Pedro Sánchez desde la Secretaría General del PSOE, que veía como los créditos millonarios no sólo eran un motivo de asfixia para las cuentas sino que, además, suponían munición pesada para los ataques de un entonces vigoroso Pablo Iglesias, que presumía de que Podemos no le debía ni un euro a los bancos y contraponía esa circunstancia para presentar a los partidos clásicos como rehenes de las élites.

En aquel 2015, que culminó con unas elecciones en diciembre, el PSOE debía 75 millones a los bancos en créditos a corto y largo plazo. El PP estaba en 47,5 millones. Es el pico de ambos en la serie histórica analizada por EL MUNDO desde 2014. A partir de entonces comenzó un notable descenso. En dos años el PSOE pasó de 75 a 50 millones y el PP, de 47,5 a 24,4 millones. Ahora las circunstancias son notablemente mejores: el PSOE declara que al cierre del ejercicio de 2021 debía aún 19,2 millones y el PP, que tiene créditos por 19,4.

Quien más ha acelerado en ese proceso para amortizar créditos ha sido el PSOE. También porque de los dos era el que partía más endeudado. Fue en 2017 cuando lanzaron un plan estratégico para el periodo 2018-2021 que se proponía el objetivo de la sostenibilidad. Para desprenderse de los bancos se incidió en aumentar la autofinanciación con aportaciones de los dirigentes del partido y se proponía recurrir a los microcréditos con simpatizantes para financiar las campañas. Como Podemos.

La estrategia del PSOE y PP de amortizar deuda y no recurrir tanto a los bancos también se ha debido a que las entidades financieras han comenzado a ser más reacias a la hora de dar préstamos.

En todo caso, Pedro Sánchez dio la orden de eliminar por completo la vía de los bancos y abogó por buscar superávits en los presupuestos del partido para reequilibrar las cuentas y generar ahorro en una hucha para evitar los préstamos.

CONTENCIÓN EN EL GASTO

La reducción de deuda del PP ha sido más tibia porque ha habido años en los que aumentó de manera sustancial. Fue muy leve en 2018 pero sí se puede subrayar el gran aumento en 2019, cuando el partido tuvo que afrontar dos campañas de elecciones generales y una de municipales, autonómicas y europeas. Ese año estuvo marcado por el nefasto resultado en las nacionales de abril, donde el partido vio muy mermados sus ingresos y tuvo que echar mano de nuevo de créditos. Así, pasó de deber 25 a 37,8 millones a las entidades bancarias. Al año siguiente ya volvió a amortizar deuda con un esfuerzo que supuso abonar unos 15 millones.

En cuanto al último ejercicio, el de 2021, PSOE y PP presentan resultados dispares al Tribunal de Cuentas entre ingresos y gastos. Los socialistas acaban el año en verde, con 11,8 millones de beneficio, mientras que el PP tan sólo ha ganado 770.406 euros. La razón es un aumento de casi cuatro millones de euros en contratar servicios externos para el partido.

A lo largo de estos años de contención en el gasto y amortización de deuda, PSOE y PP han tenido que afrontar ajustes en sus plantillas cuando el primero se vio asediado por Podemos y el segundo por Vox y Ciudadanos. En 2016, bajo la amenaza del sorpasso, el PSOE tuvo que reducir 4,6 millones en personal. El PP vivió ese mismo bajón a partir de 2019, cuando la pérdida de escaños en el Congreso y en los parlamentos autonómicos y ayuntamientos provocó una merma de ingresos.

La fotografía actual refleja que en lo que se refiere a personal, el PSOE y PP están más distanciados que incluso cuando reinaban bajo el bipartidismo, en 2014. Los socialistas invirtieron en personal 26 millones en 2021, mientras que el PP hizo lo propio con 14,8 millones. Son 11,2 de diferencia.

Ah! Pues muy bien. Desgraciadamente esto no lo ponen en práctica en los gobiernos de los que son responsables. Debe ser porque ¿el dinero público no es de nadie¿.