Benidorm

La última niña víctima de ETA: «Sólo se le veían los ojitos y decía: mamá»

TERRORISMO

PREMIUM

Actualizado Domingo, 31 julio 2022

Se cumplen 20 años del atentado de Santa Pola: cambió la política y ha sido reabierto

Toñi Santiago (derecha), en un acto contra la política penitenciara del Gobierno de Rajoy, en 2012.
Toñi Santiago (derecha), en un acto contra la política penitenciara del Gobierno de Rajoy, en 2012.EFE

Aquel 4 de agosto de 2002, la banda terrorista ETA cargó con decenas y decenas de kilos de explosivos y metralla un coche robado. Y lo lanzó contra el exterior de la casa cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola, en Alicante.

«Buscaba una masacre», apuntaban desde la lucha antiterrorista. Porque en el lateral donde estalló estaban las viviendas de los guardias y sus familias y la zona donde los hijos de los agentes jugaban a diario. Y estalló y se cobró dos víctimas: la niña de seis años Silvia Martínez Santiago, hija de un guardia civil, y Cecilio Gallego Alaminos, un jubilado de 57 años que esperaba en la parada del autobús. Otras 30 personas resultaron heridas

La pequeña Silvia es el último menor asesinado por ETA. En su lista macabra han sido 21 los niños asesinados por sus comandos y más de 100 los heridos.

Aquel atentado, que ahora se vuelve a investigar en la Audiencia Nacional y por el que esta semana se ha imputado a seis jefes de ETA, impulsó el acuerdo político entre el PSOE y el PP que permitió consolidar ante la opinión pública la ley de partidos que ilegalizó Herri Batasuna desterrando cuestionamientos políticos.

Pero quien con más fuerza recuerda ese 4 de agosto es la madre de Silvia, Toñi Santiago, una mujer coraje que ha dado la cara en todas y cada una de las manifestaciones en favor de las víctimas y contra las negociaciones de los gobiernos con ETA.

«Siempre he roto las reglas. Nunca he seguido a un partido político. Digo las verdades como me salen, de lo más grande de mi corazón, me da igual a quien le guste. Yo perdí el miedo el 4 de agosto de 2002, el día que me arrebataron a mi hija», apunta en declaraciones a EL MUNDO.

»Intento recordarla bailando y la mente no me deja. Veo escombros»

Y arremete con dureza tanto contra el PSOE como contra el PP. «A este punto hemos llegado gracias al PSOE, que ha hecho lo que ha hecho, y al PP, que no ha hecho absolutamente nada. Hay que recordar que Rajoy tuvo mayoría absoluta y no hizo nada, por eso llegamos al punto que estamos. Unos por acción y otros por omisión a quien están pisoteando y convirtiéndonos en moneda de cambio es a las víctimas, en un estado de rendición ante una banda terrorista. Que no se nos olvide», apunta Santiago para referirse a la actual dinámica de acercamientos y excarcelaciones de etarras y a la influencia de la izquierda abertzale en el Gobierno.

Aquella jornada no la recuerda con claridad. «La mente humana es muy lista. No me deja ver, no tengo visión, no tengo imágenes. Cierro los ojos e intento ver a mi hija y no me deja porque no la voy a recordar bailando y cantando, que es lo que le gustaba. La última imagen de mi hija es lo más doloroso y horroroso que le puede pasar a una madre, ver a su hija debajo de los escombros, y tener que quitarlos para tratar de rescatarla. Solo se le veían los ojitos y escucharle decir: ‘Mamá, mamá’». «ETA mató a mi hija por ser una española y por ser hija de un guardia civil», añade.

Y no contiene la emoción ni quiere: «No he podido darle de nuevo ni un beso, ni arroparla, ni un abrazo… No está. Esa soledad la tienes. Tienes que aprender a sobrevivir y aprender a vivir con ese dolor. Tengo una niña de seis añitos enterrada».

Toñi Santiago recuerda que los dos asesinos de su hija, Andoni Otegi ErasoIosu, y Óscar Celarain OrtizPeio, fueron condenados a 843 años de cárcel cada uno. «Pero ya están disfrutando de privilegios. Han sido acercados. Uno de ellos, Andoni Otegi, cuando se cumplan los 20 años del asesinato de mi hija, tendrá ya permisos para salir». Cuando le pedimos una foto de su hija: «De ninguna manera. Su padre y yo nos negamos a que su imagen esté junto a la de sus asesinos».

»Que un presidente dé el pésame por un etarra… Están volviendo a asesinar a mi hija»

Su relato es una sacudida: «Es antinatura sobrevivir a un hijo, y menos con seis añitos. A mi hija la asesinan delante de mis ojos. Le quito escombros de encima mientras ella me llama: ‘Mamá, mamá’, y yo no la veía. Y quien estaba junto a mí me dice: ‘Toñi, está aquí’. Solo veía los ojitos de mi hija y empecé a quitar escombros y a pedir socorro por un agujero que había en la pared. Subieron dos compañeros y nos sacaron de la zona. ‘Toñi, hay otra bomba y tenemos que salir de aquí’. Agarré a mi hija y me la quitaron de los brazos. Y la subieron en la ambulancia y fui todo el camino cantándole y rezándole porque sabía que mi hija no iba a volver a casa. Eso es lo peor que le puede pasar a una madre o un padre. Su padre estaba trabajando mientras mataban a su hija. Eso está grabado a fuego para toda mi vida. A mí no me han amputado una pierna. A mí ETA me ha amputado el alma y el corazón».

Santiago apunta que no tiene relación con nadie de la política. La única persona que cada 4 de agosto le llama por teléfono «es Ángel Acebes (ex ministro del Interior). Lleva 20 años llamándome, es el único. Otros sólo me llaman para hacerse fotos».

Y rememora de nuevo, imprescriptible desolación: «Mi hija salió a jugar y subió a casa cuando estalló la bomba. Estaba a dos centímetros de mí, a mi lado, las dos juntas. Ojalá me hubiera llevado con ella la explosión».

Recuerda que se ha personado como acusación contra los seis dirigentes de ETA a los que la Audiencia Nacional ha procesado. «Les quiero preguntar a la cara, que me miren a la cara y me digan a qué conflicto pertenecía mi hija para asesinarla de la manera que lo hicieron, a qué conflicto pertenecía mi hija de seis años. Se lo voy a preguntar a los terroristas. Yo ya no le tengo miedo a nada, ni a etarras ni a políticos».

Toñi tiene otros dos hijos de 17 y 11 años: «Lo único que pido para mis hijos es que sean felices y respeten a todo el mundo. Nunca les hemos inculcado el odio».

Busca Justicia, reclama que los asesinos de su hija cumplan íntegras las condenas, pero «por desgracia, yo estaré viva, mi hija enterrada, y a sus asesinos los veré salir por la puerta de la cárcel». «Estoy rota, estoy cansada, pero dispuesta a seguir peleando por mi hija. Pero ver a un presidente dar el pésame en el Congreso por el suicidio de un terrorista es una humillación a las víctimas. Ahora están volviendo a asesinar a mi hija. Ellos han vuelto a matarla 20 años después».

Imputados seis jefes de ETA por ese crimen

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón acordó esta semana imputar a seis ex jefes de la organización terrorista ETA por el atentado del 4 de agosto de 2002 acabó en Santa Pola (Alicante). En un auto del pasado jueves cita como investigados a Juan Antonio Olarra Guridi, alias JuanviAinhoa Múgica, alias OlgaFélix Ignacio Esparza, alias NavarroMikel Albisu, alias Mikel AntzaRamón Sagarzazu, alias Ramontxo, y María Soledad Iparraguirre, alias Anboto. En marzo, el magistrado reabrió el sumario, tras la querella de la Asociación Dignidad y Justicia (DyJ) contra los seis jefes que habría conocido la orden de atentar. En su momento, sólo fueron condenados los autores.

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s