Benidorm

Isabel Pantoja: yo soy una de ustedes… pero sin pasarse

Opinión

PREMIUM

  • ALBERTO REY

Actualizado 

Pantoja, al recoger el premio Mr. Gay 2022.
Pantoja, al recoger el premio Mr. Gay 2022.GTRES

Cuando hace unos años los jueces de MasterChef fueron propuestos como pregoneros de las fiestas del Orgullo de Madrid, numerosas voces cuestionaron la idea. ¿Qué tenían que ver esas estrellas de la tele con las reivindicaciones LGTB? ¿Que muchas personas no cis-heterosexuales fuesen fans del programa de TVE convertía a sus protagonistas en idóneos para aquello? ¿Pablo Motos también vale entonces? Finalmente la cosa quedó en nada y los cocineros de la tele pasaron a un segundo plano. Nadie les impidió disfrutar de la fiesta madrileña, pero se entendió que como caras del evento no eran ellos los más adecuados.

Este año la apuesta subió mucho y la polémica es otra. Que Isabel Pantoja fuese la estrella de la celebración pedía un momentazo y ella lo sabía. Sobre todo, tras la salida del armario previa, pública y bailonga de María del Monte, menudo órdago. Y ahora es cuando yo mismo tengo que andarme con cuidado: ¿es perseguible que yo escriba aquí que a ambas artistas se las supone una relación íntima en el pasado? ¿Es agredir a la supuesta pareja subrayar la obviedad de que, en tal caso, ambas serían como mínimo bisexuales?https://www.instagram.com/p/CfuWL63rqof/embed/?cr=1&v=12&wp=471&rd=https%3A%2F%2Fwww.elmundo.es&rp=%2Floc%2Ffamosos%2F2022%2F07%2F15%2F62cff3cafdddff8e7b8b45a3.html%3Futm_source%3Dpiano%26utm_medium%3Demail%26utm_campaign%3D19789%26pnespid%3D7eE_WHpCb7MFxP6Ru2S9EZjRswrxU5F1IPKwxrVyokxm1i1DulUPcaCbUNQdOX0e9SpVZE1D_g#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A1940.199999988079%2C%22ls%22%3A970%2C%22le%22%3A1517.199999988079%7D

Esa palabra, en singular o en plural, ha resultado ser un tabú inesperado y anacrónico. Excepto cuando la utiliza alguien para llamar la atención (aquellos patéticos «todos somos bisexuales» de los años 90), ahora parece que escuece en el paladar. El «he amado a hombres y mujeres» de Chanel o el «yo soy una de ustedes» de la Pantoja son circunloquios innecesarios, aunque sólo sea por economía del lenguaje, existiendo ya un término muy clarito: bisexual. También hay diferencias: ¿me puede poner Isabel Pantoja un pleito si sugiero que ella sabe perfectamente lo que hace cuando dice esas cosas en el escenario del Orgullo? Isabel ve la ambigüedad y la aprovecha. Lo de Chanel es comprensible, entrañable y quizá accidental. Lo de la otra es estrategia.

Por otro lado, si vamos a jugar al juego de las interpretaciones, juguemos todos. Tú dices que Chanel ha querido decir que es bisexual y yo digo que Chanel se ha avergonzado de esa palabra, por mucha camiseta que lleve o bandera que se pinte. Y todo mi apoyo para ella, que cada una tiene su proceso. Pero las cosas son como son y las palabras son importantes. Si huyes de ellas, orgullo el justo.

No quisiera yo pensar (o sí) que, yendo mucho más allá, Isabel Pantoja ha vuelto a remover la olla de la confusión para seguir siendo protagonista una temporada más. Ella y sus satélites, claro. No suelo darle importancia a lo que los bizarros adláteres de la cantante declaran y desmienten, pero cuando en el centro de esa conversación hay algo tan importante como la lucha LGTB, me hace poca gracia. Me niego a interpretar el «yo soy una de ustedes» como si fuese una limosna de una señora muy famosa a, como diría la otra, «mis niñas de pelo corto».

Resumiento: Isabel Pantoja fue una de las estrellas del Orgullo de 2022, dijo en su actuación algo que podría interpretarse como que se declaró LGTB pero también podría ser que no y ahora su círculo insiste en que bla bla bla bla. La mierda de siempre. Al lado de Isabel Pantoja Chanel Terrero es Harvey Milk. Aunque, a estas alturas, sorprendernos porque la Panto aproveche cualquier oportunidad para seguir siendo el tema del día…

El novio en la boda, el niño en el bautizo, el muerto en el entierro y bisexual en el Orgullo. O no.

PREMIUM

  • ALBERTO REY

Actualizado Viernes, 15 julio 2022 –

Pantoja, al recoger el premio Mr. Gay 2022.
Pantoja, al recoger el premio Mr. Gay 2022.GTRES

Cuando hace unos años los jueces de MasterChef fueron propuestos como pregoneros de las fiestas del Orgullo de Madrid, numerosas voces cuestionaron la idea. ¿Qué tenían que ver esas estrellas de la tele con las reivindicaciones LGTB? ¿Que muchas personas no cis-heterosexuales fuesen fans del programa de TVE convertía a sus protagonistas en idóneos para aquello? ¿Pablo Motos también vale entonces? Finalmente la cosa quedó en nada y los cocineros de la tele pasaron a un segundo plano. Nadie les impidió disfrutar de la fiesta madrileña, pero se entendió que como caras del evento no eran ellos los más adecuados.

Este año la apuesta subió mucho y la polémica es otra. Que Isabel Pantoja fuese la estrella de la celebración pedía un momentazo y ella lo sabía. Sobre todo, tras la salida del armario previa, pública y bailonga de María del Monte, menudo órdago. Y ahora es cuando yo mismo tengo que andarme con cuidado: ¿es perseguible que yo escriba aquí que a ambas artistas se las supone una relación íntima en el pasado? ¿Es agredir a la supuesta pareja subrayar la obviedad de que, en tal caso, ambas serían como mínimo bisexuales?

Esa palabra, en singular o en plural, ha resultado ser un tabú inesperado y anacrónico. Excepto cuando la utiliza alguien para llamar la atención (aquellos patéticos «todos somos bisexuales» de los años 90), ahora parece que escuece en el paladar. El «he amado a hombres y mujeres» de Chanel o el «yo soy una de ustedes» de la Pantoja son circunloquios innecesarios, aunque sólo sea por economía del lenguaje, existiendo ya un término muy clarito: bisexual. También hay diferencias: ¿me puede poner Isabel Pantoja un pleito si sugiero que ella sabe perfectamente lo que hace cuando dice esas cosas en el escenario del Orgullo? Isabel ve la ambigüedad y la aprovecha. Lo de Chanel es comprensible, entrañable y quizá accidental. Lo de la otra es estrategia.

Por otro lado, si vamos a jugar al juego de las interpretaciones, juguemos todos. Tú dices que Chanel ha querido decir que es bisexual y yo digo que Chanel se ha avergonzado de esa palabra, por mucha camiseta que lleve o bandera que se pinte. Y todo mi apoyo para ella, que cada una tiene su proceso. Pero las cosas son como son y las palabras son importantes. Si huyes de ellas, orgullo el justo.

No quisiera yo pensar (o sí) que, yendo mucho más allá, Isabel Pantoja ha vuelto a remover la olla de la confusión para seguir siendo protagonista una temporada más. Ella y sus satélites, claro. No suelo darle importancia a lo que los bizarros adláteres de la cantante declaran y desmienten, pero cuando en el centro de esa conversación hay algo tan importante como la lucha LGTB, me hace poca gracia. Me niego a interpretar el «yo soy una de ustedes» como si fuese una limosna de una señora muy famosa a, como diría la otra, «mis niñas de pelo corto».

Resumiento: Isabel Pantoja fue una de las estrellas del Orgullo de 2022, dijo en su actuación algo que podría interpretarse como que se declaró LGTB pero también podría ser que no y ahora su círculo insiste en que bla bla bla bla. La mierda de siempre. Al lado de Isabel Pantoja Chanel Terrero es Harvey Milk. Aunque, a estas alturas, sorprendernos porque la Panto aproveche cualquier oportunidad para seguir siendo el tema del día…

El novio en la boda, el niño en el bautizo, el muerto en el entierro y bisexual en el Orgullo. O no.

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