Benidorm

ECONOMÍA | El laberinto de las renovables

LAS PROVINCIAS ON+ ¿No puedes verlo bien? pulsa aquí  Economía para andar por casa Jueves 14 de julio de 2022  El laberinto de las renovables   ELÍSABETH RODRÍGUEZ  Hola ManuelEn un momento en el que la factura de la luz es noticia día sí y día también, es lógico que el debate de las renovables cobre más sentido que nunca. A más energías limpias, más bajo el precio. Con esa máxima, gobiernos nacionales y autonómicos se apresuran a avanzar en una carrera que comenzó hace años y que ahora se ha convertido en un objetivo casi indispensable para ganar la ansiada independencia energética a raíz de la crisis derivada de la invasión rusa de Ucrania.Ahora bien, ante este panorama, todos estamos de acuerdo en la necesidad de promover esta fuente de energía. Ciudadanos y autoridades. Ante esta urgencia, el Consell también lo puso en su agenda como prioritario: el pacto verde de la energía. Con ese nombre tan simple como claro, el presidente Ximo Puig anunció su intención de agilizar los plazos para la tramitación de proyectos de energía renovable, especialmente de parques fotovoltaicos, cuyos tiempos llegan a sextuplicar el de otras regiones limítrofes como Castilla La Mancha, Murcia o Aragón.Aunque los desorbitados precios de la factura de la luz llevaron al jefe del Consell a hablar de esta propuesta el pasado mes de mayo, lo cierto es que no era la primera vez que hablaba de la necesidad de avanzar hacia la soberanía energética. En su discurso de fin de año en 2019 propuso que la Generalitat impulsara en 2020 un «Green New Deal» valenciano. Una iniciativa, sin duda, valorada por el sector energético valenciano, pero que también lleva esperando demasiado tiempo, tal y como recuerda la Asociación Valenciana de Empresas del sector de la Energía (Avaesen).Antes de que estallara la crisis energética, la patronal ya alertaba sobre el atasco burocrático al que se enfrentan las empresas que quieren instalar una planta fotovoltaica en la Comunitat Valenciana. A día de hoy, tras meses de subidas imparables del precio de la luz, la congestión burocrática sigue estando vigente. Algunas voces hablan de la falta de personal en las consellerias encargadas de dar salida a los expedientes (Economía, Territorio y Medio Ambiente), mientras que otras fuentes (políticas y del sector) aluden a razones ideológicas y apuntan a las reticencias de los colectivos ecologistas que sostienen que alertan sobre los efectos medioambientales del desarrollo de plantas fotovoltaicas.Sea uno u otro motivo, lo cierto es que el problema no se soluciona y, con ello, cientos de empresas están en riesgo de perder sus inversiones, mientras que la independencia energética sigue siendo un objetivo lejano. En concreto, sólo 19 de las 410 plantas fotovoltaicas en trámite cuenta con la autorización ambiental necesaria para llevar adelante la obra. A estas se les suman otras 19 que se autorizarán en la próxima semana. Esto significa que el 90% de los expedientes siguen a la espera de esta luz verde, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Para más inri, el tiempo para conseguir esta autorización se acaba, ya que el decreto estatal 23/2020 establece un plazo máximo de dos años para que un proyecto se resuelva.La aplicación de esta ley podría paralizar proyectos, ya que en los casos donde no cuenten con la DIA a tiempo, se podría entender que es el promotor quien tiene la obra bloqueada. ¿Y qué sucede entonces? Los promotores perderían el 20% del aval. A esto hay que añadir los costes del proyecto y el derecho a punto de conexión, que también se perdería. Esta situación en la Comunitat lleva a que haya empresas que descarten la región valenciana para desarrollar sus parques fotovoltaicos y opten por regiones limítrofes con más facilidades. En cualquier caso, no deja de ser una paradoja que el gobierno del Botánico, que tenía la defensa de las energías renovables como bandera, siga sin resolver el atasco de estos expedientes. Una congestión que se podría solucionar simplificando trámites, tal y como reclama el sector. Mientras tanto, el reloj corre en contra de estos proyectos y la soberanía energética sigue siendo una quimera para los valencianos.El Consell asegura que los proyectos pendientes, más de 300, pasarán las fases pertinentes antes de abril del año que viene, de manera que no se perderían las inversiones. Aquellos que sean favorables para Medio Ambiente, eso sí. Sin embargo, desde el sector tienen serias dudas. ¿Crees que la mayoría de estos expedientes podrán resolverse a tiempo? ¿O desconfías en que sea posible? ¿Consideras que se está haciendo un esfuerzo real por parte de la Administración por solucionar el problema? Nos encantaría leerte. Puedes enviarnos tu reflexión a través del correo economia@lasprovincias.es. Hasta la semana que viene.

Categorías:Benidorm, Villajoyosa