Alfaz del Pi

Sánchez bate todos los récords: 124 decretos en cuatro años en La Moncloa

POLÍTICA

PREMIUM

Actualizado 

Felipe González tuvo 130 en los 12 años que estuvo en Moncloa. Lleva una media de 31 al año por los 15 que promedió Rajoy

Pedro Sánchez, en la cumbre de la OTAN el pasado jueves.
Pedro Sánchez, en la cumbre de la OTAN el pasado jueves.Pierre-Philippe MarcouAFP

Lo excepcional se ha convertido en costumbre. Pedro Sánchez bate el récord de reales decretos-ley en un plazo de cuatro años y lleva un ritmo que está muy cerca de convertirle en el presidente del Gobierno que más ha recurrido a una figura constitucional que está ideada únicamente para hacer frente a situaciones de «extraordinaria y urgente necesidad». Seguramente gane ese título en los próximos meses y lo hará invirtiendo siete años menos que el actual primer clasificado: Felipe González.

Desde que accediera a la Presidencia del Gobierno en junio de 2018 hasta ahora, Sánchez ha aprobado 124 reales decretos y está a dos semanas de que el Congreso vote el que será el número 125. Cuando consiga que éste salga adelante, se situará a sólo cinco de llegar a los 130 que aprobó Felipe González y a dos de los 127 de José María Aznar. La diferencia es que el socialista gobernó unos 12 años y el popular, ocho Es decir, el triple y el doble de tiempo, respectivamente, que el de Sánchez en Moncloa.

Si se mira el pasado más reciente, las comparación también es muy ilustrativa del volumen de reales decretos del Gobierno de coalición de PSOE Unidas PodemosJosé Luis Rodríguez Zapatero aprobó 108 y Mariano Rajoy, 107. Ambos fueron adelantados por Sánchez hace ya mucho tiempo. Ambos estuvieron dos legislaturas.

Sánchez ha tenido tres fases en Moncloa. En los alrededor de ocho meses que estuvo entre la moción de censura y el adelanto electoral de 2019 impulsó 35 reales decretos. Luego en la legislatura fallida (la XIII), en la que no se logró formar gobierno tras los comicios de abril y que desembocó en las generales de noviembre, fueron siete. Es en la etapa actual, la XIV Legislatura, cuando se ha dado el grueso de reales decretos-ley: 82.

Si se aterrizan todos los números y se comparan, se podría decir que Sánchez va a una media de 31 decretos por año, por los 15 de Rajoy y por los nueve de González.

En los decretos ha mezclado temas para forzar su aprobación o la reforma laboral

El presidente socialista se ha visto envuelto en circunstancias extraordinarias por culpa de la pandemia, como le pasó a Rajoy con la crisis financiera. Tiene al menos 20 reales decretos que en su enunciado aluden a la Covid-19. La mayoría está vinculada a los estados de alarma que fue encadenando España a partir de marzo de 2020 para poder implantar las medidas sanitarias, económicas y sociales para hacer frente a la situación.

También se han dado circunstancias urgencia tanto por la erupción del volcán de La Palma como por la invasión rusa de Ucrania. Descontando todo, la cifra estaría en el centenar de reales decretos y, por tanto, sigue siendo cifras de récord.

La eterna polémica que rodea a los decretos deriva de acotar lo que se entiende por «urgente necesidad», ya que es la justificación a la que se agarra un Gobierno, amparado en el artículo 86 de la Constitución, para puentear al Congreso y el Senado, en definitiva al poder Legislativo que es el que tiene la capacidad para tramitar y aprobar las leyes.

Cuando un Gobierno impulsa un real decreto se salta ambas Cámaras. Para empezar, porque las medidas entran en vigor en el mismo momento en el que salen publicadas en el BOE, un día después de su aprobación por el Consejo de Ministros. Luego, es cierto, el Congreso tiene un plazo de 30 días para convalidarlas. Si se vota a favor, el decreto se mantiene y si no, decae su aplicación. El problema de esta forma de legislar radica en que el Congreso no puede entrar a modificar ningún aspecto de lo que le presenta el Gobierno. Como suele decir Gabriel Rufián, «son lentejas». O tomas el paquete completo o lo dejas. Y es lo que vienen denunciando la oposición toda la legislatura, incluso los socios de Sánchez: que el Gobierno está abusando de este instrumento porque mezcla en los decretos temas que no tienen nada que ver para obligar a las demás fuerzas políticas a votar a favor y lograr, así, la convalidación.

El caso más flagrante fue con uno aprobado el pasado 1 de febrero con el que el Ejecutivo quería prorrogar el uso de las mascarillas en la calle. Se incluyó en el texto la revalorización de las pensiones con el IPC de 2021 y eso desató duras críticas por hacerles un «chantaje». También en un decreto el Gobierno coló la inclusión de Pablo Iglesias en la comisión del CNI, generando gran polémica.

Fue a través de un real decreto como el Ejecutivo dio salida a la reforma laboral pactada con sindicatos y patronal. Gracias a esa fórmula, se evitó que los diputados pudieran presentar cambios. Así que se vieron de nuevo en la disyuntiva de tener que aceptar un todo o nada, con el desgaste que implicaba votar en contra.

Decreto a decreto, Sánchez ha sorteado una realidad: es el Gobierno que menos diputados y que con más fuerzas políticas está obligado a negociar. La oposición está enfurecida por que gobierna a «golpe de decreto» y Sánchez responde que la «derecha económica, mediática y política» le diga que es «poco menos que un dictadorzuelo».

Número de decretos

  • Sánchez: 124. Tras la moción de censura y las elecciones aprobó 35 de ellos. Luego, en la legislatura fallida por no formarse gobierno, impulsó siete. Y es en la legislatura actual cuando se da el grueso de ellos: 82. Alrededor de una veintena tienen que ver con la Covid-19.
  • Rajoy: 107. El ex presidente del PP aprobó menos decretos a pesar de haber estado unos siete años en Moncloa. Es lo mismo que sucede con José Luis Rodríguez Zapatero o Felipe González, que fueron mucho más comedidos a la hora de utilizar este mecanismo. Sánchez está a punto de coger a González (130).