Alfaz del Pi

Pedro Sánchez advierte a Podemos de que aprobará más leyes sin ellos para acabar la legislatura

GOBIERNO

PREMIUM

Actualizado Viernes, 27 mayo 2022 – 23:11

Gran malestar en Moncloa por el primer ‘no’ de Unidas Podemos a un proyecto del Gobierno, la Ley Audiovisual: «Ellos sabrán»

Yolanda Díaz y Pedro Sánchez se saludan, ayer, en un acto en La Moncloa.
Yolanda Díaz y Pedro Sánchez se saludan, ayer, en un acto en La Moncloa.Fernando AlvaradoEFE

Los esfuerzos por trasladar que no había pasado nada evidenciaron que algo había pasado. Sólo unas horas después de que PSOE y Unidas Podemos dividieran su voto por primera vez ante una ley impulsada por el propio Gobierno, hasta nueve ministros más Pedro Sánchez protagonizaron ayer una foto que buscaba unidad en la presentación del Perte de Economía Social y de los Cuidados, dotado con 800 millones. Aunque en el Ejecutivo califican la ruptura de la unidad de voto como «discrepancia puntual» o «cuestión excepcional», el desmarque de los morados en la Ley Audiovisual no ha gustado en el sector socialista: «Ellos sabrán».

Desde hace tiempo en La Moncloa hay una prioridad: sacar las leyes que se presentan en las Cortes, con el propósito de agotar la legislatura. Con sufrimiento, con holgura, con el bloque de investidura, con partidos de la derecha… Pero sacarlas adelante. Y ésa es la tarea, la prioridad. En ese camino, Moncloa asienta su apuesta por la «geometría variable», más aún después de la ruptura de la unidad de voto en forma de abstención de Unidas Podemos a una ley impulsada por el Gobierno del que forma parte. Los morados votaron a favor del dictamen de la Ley Audiovisual en la Comisión de Asuntos Económicos, pero cambiaron su voto a la abstención en la votación final en el Pleno.

En el Gobierno, en el sector socialista se confía en que esta circunstancia no se vuelva a producir, porque se considera que no beneficia o interesa a Unidas Podemos, pero al tiempo se asume que la pretensión es lograr el mayor número de apoyos posibles y que las votaciones, como está quedando demostrado, serán apoyadas por unos grupos o por otros según la iniciativa, el momento político, la actualidad… Hace unas semanas, el Ejecutivo salvó el decreto de medidas económicas por la guerra de Ucrania gracias a Bildu, esta semana la Ley Audiovisual gracias al PP y su abstención.

«Tenemos una geometría parlamentaria compleja, es evidente. Es una realidad a la que tenemos que acostumbrarnos», constató ayer Nadia Calviño, vicepresidenta primera. Y esa «geometría variable» hizo que el Gobierno desechara la última petición de cambios en la Ley Audiovisual, en cuanto a los productores independientes, pedida por Unidas Podemos, Bildu y ERC, sus teóricos socios clave para la gobernabilidad, tras amarrar la abstención del PP.

PARA SABER MÁS

Pedro Sánchez ordena sus papeles, tras su intervención, ayer, en el Congreso.

Gobierno. Moncloa detecta que el desgaste de Sánchez por la crisis del CNI lo sitúa ya por debajo de Feijóo

  • REDACCIÓN: RAÚL PIÑA Madrid

Moncloa detecta que el desgaste de Sánchez por la crisis del CNI lo sitúa ya por debajo de Feijóo

Pedro Sánchez, con Yolanda Díaz y Yolanda Calviño este viernes en Madrid.

Política. Pedro Sánchez presume de «equipazo» en su Gobierno tras la ruptura de PSOE y Unidas Podemos en el Congreso

  • REDACCIÓN:RAÚL PIÑA Madrid

Pedro Sánchez presume de «equipazo» en su Gobierno tras la ruptura de PSOE y Unidas Podemos en el Congreso

Frente a las pretensiones de Unidas Podemos y los nacionalistas de que se preserve el llamado bloque de la investidura, el PSOE no ve inconveniente en abrir el abanico para buscar el apoyo de otras formaciones como PP o Ciudadanos. «Vamos a seguir presentando iniciativas y con la dinámica de lograr el máximo número de apoyos posibles», insisten fuentes socialistas. Ello no quita que Sánchez sí quiera lograr un acercamiento a ERC, cuya relación ha quedado deteriorada por el caso Pegasus, a fin de no tener que vivir en el alambre constantemente, como está sucediendo.

Ni en el PSOE ni en Unidas Podemos consideran que la coalición esté en riesgo o corra peligro. Pero sí que son dos partidos distintos, con sensibilidades e ideas que difieren en determinados asuntos. Para Isabel Rodríguez, portavoz del Ejecutivo, las votaciones que hacen los grupos parlamentarios, sean cuales sean, «hay que dotarlas de normalidad».

Sánchez quiso presumir ayer de «equipazo» en un acto con nueve ministros

La Ley Audiovisual no ha sido el único punto de tensión entre PSOE y Unidas Podemos esta semana. Hubo choque también con la ley del sólo sí es sí, a cuenta de la pretensión de los socialistas de abolir la prostitución. Si bien parecía que en ese asunto también podían tejer un entendimiento con el PP, finalmente retiraron su propuesta ante el riesgo de que la ley pudiera no haber tenido apoyos suficientes.

El sector socialista asume que tendrá que negociar «ley a ley» el próximo año y medio

En el Gobierno y en el PSOE se asume ya que en el año y medio que queda de legislatura habrá que negociar «ley a ley» y también que a medida que se acerque el ciclo electoral todo se complicará aún más. En este escenario, la debilidad parlamentaria del Gobierno, con 153 escaños de 350, obliga a testar al mayor número de partidos posibles, porque se ha demostrado que sus socios no muestran reparos en abstenerse o votar en contra. Y las votaciones son muy ajustadas. La reforma laboral se aprobó por un solo voto y gracias a la equivocación de un diputado del PP. Pasó una vez, dos…

«Hemos aprobado todas las leyes que hemos llevado al Parlamento»; «seguimos sacando todas las leyes todas las semanas en el Congreso, queda mucha legislatura»; «lo importante es que las reformas siguen adelante», presumen los socialistas, para quienes la estabilidad queda probada en estas votaciones y en las medidas del Consejo de Ministros.

La ruptura en el voto entre los socios provocó que ayer Sánchez apareciese junto a nueve ministros, tres de Unidas Podemos y seis del sector socialista, para lanzar un mensaje «coral», de unidad. El jefe del Ejecutivo presumió de «equipazo» y reconoció «el esfuerzo del trabajo coral de todos los ministros». Un intento de olvidar el hilo roto horas antes.