Benidorm

Supervivientes por partida doble: «Perdí a mi padre en el Holocausto y no quiero perder a mis hijos en la guerra en Ucrania»

Testimonios de judíos ucranianos que sobrevivieron a los nazis y han llegado a Israel tras huir de la invasión rusa

Lilia Berezovska, superviviente del Holocauso que huyó de Ucrania.
Lilia Berezovska, superviviente del Holocauso que huyó de Ucrania.SAL EMERGUI

PREMIUM

  • SAL EMERGUI

Actualizado Viernes, 29 abril 2022 – 06:00

La primera vez que Lilia Berezovska tuvo que huir lo hizo en brazos de su madre. 80 años después, lo ha hecho de la mano de su hija. Esta anciana judía sobrevivió al Holocausto y hoy a la guerra en Ucrania. Un ramo de flores logra arrancar una sonrisa en su cansado rostro.https://omny.fm/shows/el-mundo-al-dia/rusia-contra-la-urss-la-destrucci-n-m-s-ins-lita-d/embed

«Estoy muy emocionada de estar en mi querido y admirado Israel y ahora mismo solo quiero que acabe la horrible guerra y que Ucrania y Rusia vivan en paz», dice en un hotel en Jerusalén tras abandonar Kiev. A sus 83 años, debe empezar una nueva vida tras otro violento giro del destino. Hace tres meses, Berezovska no podía imaginar que participaría como ciudadana israelí en el Yom HaShoá, la jornada en la que Israel recuerda a los seis millones de judíos asesinados por los nazis y homenajea a los supervivientes.

Berezovska nació en el Shtetl de Shpola en la región central de Kiev. Antes de cumplir los tres años, se convirtió en refugiada durante la Segunda Guerra Mundial cuando su familia huyó a Uzbekistán para no caer en manos de los nazis. En 1946, volvieron a Ucrania bajo dominio soviético. «Nosotros nos salvamos, pero por desgracia la familia de mi abuelo fue asesinada por los nazis», cuenta tras reunirse con otros inmigrantes y refugiados de Ucrania en uno de los encuentros bajo la iniciativa Zikaron BaSalon (Memoria en el Salón) que este año entremezclan las historias de muerte y supervivencia de entonces con las del nuevo conflicto bélico en el Viejo Continente.

Berezovska, que habla en ruso como la mayoría de los judíos de las ex repúblicas soviéticas, se emociona cuando recuerda a su hijo que se quedó en Ucrania dada la prohibición de los varones a abandonar un país movilizado para frenar la invasión rusa. «Nadie pensaba que habría una guerra. Fue una sorpresa para todos», admite a EL MUNDO su hija Victoria que sortea cualquier pregunta sobre política y el conflicto entre Rusia y Ucrania. Lo que sí relata es por ejemplo el sonido de las explosiones a su alrededor o la destrucción de la casa de unos amigos íntimos en Irpin. Tras los ataques rusos en la zona de Kiev, Berezovska y su hija huyeron a Leópolis solo con una bolsa que contenía algunas prendas y muchos temores. Prácticamente solas, recorrieron carreteras inseguras y puentes-trampa hasta cruzar la frontera de Moldavia y de ahí volar a Tel Aviv.

Gracias a un complejo rescate en Ucrania organizado por varias asociaciones judías, una veintena de ancianos supervivientes del Holocausto aterrizaron en Israel el mismo día que iniciaba la solemne jornada de recuerdo. «Huyeron del infierno de la guerra por segunda vez y han elegido la tierra de Israel como refugio. Un país que durante el terrible Holocausto hace más de 80 años era un sueño para el pueblo judío y hoy es un hogar seguro para todos los judíos en el mundo», señaló la ministra de Absorción, Pnina Tamano Shata, en la recepción de los supervivientes por partida doble que ya superan los 500 desde el inicio de la invasión rusa.


Como Nanel Zelinsky (88) tras dejar atrás las bombas en Jarkov que la aislaron más de una semana en su casa sin electricidad ni personas. La segunda ciudad de Ucrania está hoy, lamenta, «devastada». «Tengo una hija, dos nietas y tres bisnietos, y ahora soy nuevamente una refugiada que llega a Israel para vivir», cuenta antes de concluir: «Me emociona hacer Aliá (emigración judía) en una fecha tan simbólica».

Boris Romanchenko (96) también vivía en Jarkov hasta hace más de un mes cuando un misil ruso impactó en su edificio residencial. La muerte de este superviviente de varios campos de concentración nazis fue condenada por el presidente Volodimir Zelenski. En su mensaje a la Knesset hace un mes, Zelenski comparó el nazismo con la ofensiva del presidente ruso, Vladimir Putin. Un consejero del dirigente judío admitió que fue un error realizar la comparación. Sin citarle, el primer ministro Naftali Bennett destacó en la ceremonia en el Museo Yad Vashem que «ningún evento en la historia, por muy cruel que haya sido, se compara con el exterminio de los judíos de Europa a manos de los nazis y sus colaboradores. Incluso las guerras más graves de hoy no son el Holocausto y no son como el Holocausto«.

Un acto que Mijael Lerman ha visto más cerca que nunca. Tras visitar 13 veces Israel, ahora, con 82 años, lo hace para quedarse. «Perdí a mi padre en la guerra con los nazis y no quiero perder a mis dos hijos que se quedaron en Ucrania», afirma.

Con una media de edad de 85,5, 161.400 supervivientes de la Shoá viven en Israel. El paso del tiempo y el auge del antisemitismo hacen que sus testimonios sean cada vez más vitales. Aunque los datos suelen ser fríos, el siguiente es poderoso: 42 supervivientes mueren cada día en Israel. Un país que se paralizó este jueves durante dos minutos para la memoria y reflexión. La primera sirena de Yom HaShoá para centenares de supervivientes que, una vez más, han tenido que abandonar sus hogares, separarse de sus familias, escapar de las bombas y cruzar líneas de combate y fronteras.

Categorías:Benidorm, Uncategorized