Alfaz del Pi

Las armas de distorsión masiva de Vladimir Putin

GUERRA EN UCRANIA

Rusia intensifica su ofensiva propagandística y utiliza a la ultraderecha como caja de resonancia

El presidente ruso, Vladimir Putin, en una reunión, en Moscú.
El presidente ruso, Vladimir Putin, en una reunión, en Moscú.AP

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Actualizado Martes, 19 abril 2022 – 

Vladimir Putin ha subido el volumen de su guerra informativa contra Occidente. De las cabalgadas pro-Rusia en las autopistas europeas a los vídeos falsos de la BBC, de la censura a ultranza a la propagación del mito del «ucranazismo», del culto a su imagen en las redes al uso de la ultraderecha americana como engranaje de su maquinaria propagandística. El Gobierno ruso ha triplicado el dinero destinado a mass media (190 millones de euros entre enero y marzo) y ha diversificado su arsenal de distorsión masiva. «La ultraderecha tiene un enemigo común con Putin: la elite occidental que según ellos controla la economía y los medios», advierte Andrew Weiss, experto en Rusia del Carnergie Endowment for International Peace. «Están creando una caja de resonancia donde antes no la había, y están llegando a una audiencia más allá de los canales extremistas».

Un informe de la Fundación alemana Amadeu Antonio, que monitoriza el extremismo en plataformas como Telegram, ha identificado hasta cinco «narrativas»: del «negacionismo» de la guerra a la invasión rusa como «pretexto» para instigar en la población un nuevo miedo tras dos años de pandemia. Las campañas de desinformación urdidas por Moscú en la última década se dan la mano con las teorías conspiratorias en esta otra batalla de la «postverdad» que se está librando en Ucrania.https://omny.fm/shows/el-mundo-al-dia/mientras-tanto-en-rusia-propaganda-listas-negras-y/embed

‘CABALGADAS’ PRO RUSIA»

Ondeando banderas rusas por las ventanillas, con un jeep marcando el camino y exhibiendo con orgullo la fatídica «Z», la cabalgada motorizada pro Rusia recorrió la autopista M50 de Dublín y causó una mezcla de estupor e indignación en Irlanda. Escenas similares ocurrieron el 11 de abril en Hanover, Frankfurt y Limasol, la segunda ciudad de Chipre. Días antes, decenas de vehículos participaron en otras dos cabalgadas pro Rusia simultáneas en Berlín y Atenas.

Lo que aparentemente parecían manifestaciones espontáneas de la comunidad rusa en el extranjero pueden haber sido coordinadas por Moscú a través de Rossotrudnichestvo, la agencia de intercambio cultura y ayuda exterior rusa, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. «El Kremlin puede estar organizando y orquestando las manifestaciones en Europa, aunque una parte de la diáspora rusa apoye realmente a su Gobierno», asegura Ben Noble, profesor de política rusa en el University College de Londres. «Y la razón es lo preocupado que están por la óptica del apoyo internacional… o más bien la falta de apoyo».

VÍDEOS FALSOS DE LA BBC

La penúltima argucia de los propagandistas rusos es la fabricación de vídeos falsos de la BBC para consumo interno. El canal Rossiya 24 se «apropió» del logo de la televisión pública británica para difundir la supuesta información de que el misil que causó la muerte a 57 personas en la estación de tren de Kramatorsk era «en realidad» de origen ucraniano. El canal de Telegram de Readkova, otro medio oficial, reprodujo también el vídeo falso.

El productor de la BBC en Ucrania, Joe Inwood, dio la voz de alarma: «Puedo confirmar que el vídeo es un FAKE: se han apropiado de nuestro logo y me preocupa pensar que veremos más de estos». La propia BBC emitió un comunicado anunciando acciones «para lograr la retirada del vídeo» y urgiendo a sus seguidores a comprobar la veracidad de las informaciones en su portal de Internet.

LA ‘ALT RIGHT’ AMERICANA

Steve Bannon, ex portavoz de Trump e inventor del concepto de «realidad alternativa», ha pedido la suspensión de la ayuda a Ucrania «hasta que tengamos un conocimiento total de lo que está sucediendo con hechos». «Tenemos que cuestionar todo lo que nos digan», ha proclamado entre tanto ante millones de televidentes el presentador de Fox News Tucker Carlson, que no dudó sin embargo establecer un vínculo entre Hunter Biden, el hijo del presidente norteamericano, y la supuesta red de laboratorios de armas químicas en Ucrania (una de las noticias divulgadas por el Kremlin para justificar la invasión).

«¿Podrían ser Greta Thunberg y Leonardo DiCaprio los culpables de lo que está haciendo Putin?», preguntaba a sus oyentes Charlie Kirk, otra voz notoria de la alt right en Turning Points USA. Mientras la ultraderecha europea -de Marine Le Pen a Éric Zemmour, pasando por Matteo Salvini- sortea como puede el «problema Putin», la derechona americana no se muerde la lengua, y ahí tenemos a los congresistas republicanos Madison Cawthorn y Marjorie Taylor, llamando «matón» a Zelenski.

EL CULTO A PUTIN

Rusia censura a Facebook de puertas hacia dentro, pero de cara al exterior instiga a grupo de «amigos» del Vladimir Putin para propagar su imagen de «líder del mundo libre». La BBC y el Instituto para el Diálogo Estratégico (ISD) han identificado al menos diez grupos de «superfans» del presidente ruso con más 650.000 seguidores (100.000 nuevos desde que arrancó la invasión) y 3,6 millones de interacciones. En la mayoría de ellas se presenta a Putin como un «héroe» que está plantando cara a Occidente o como un «político benevolente y amante de la paz», rodeado de niños, de mascotas o animales salvajes.

LA LEY DE ‘FAKE NEWS’

Sergei Mikhailov, director del medio disidente LIStok, fue arrestado la semana pasada y enviado a la región de Altai en Siberia para ser interrogado por supuesta violación de la ley de fake news. Desde el 24 de febrero, llamar «guerra» a lo que está sucediendo en Ucrania está condenado con penas de hasta 15 años de cárcel. El Eco de Moscú, el canal Dozhd o Novaya Gazeta tuvieron que echar el cierre, aunque el premio Nobel de la Paz Dimitri Muratov ha anunciado la inminente publicación de la Gazeta en Letonia y en versión trilingüe: ruso, inglés y alemán.

«UCRANAZISMO»

Los medios oficiales rusos han subido en los últimos días su retórica bélica, con llamadas a las «purgas sociales» y a la «reeducación» de los ucranianos. Un reciente artículo de la agencia estatal RIA Novosti clama por la deconstrucción del «ucranazismo» e incluso la supresión del nombre de «Ucrania» con estos argumentos: «Más allá de los altos rangos, un número significativo de gente es culpable de ser nazis pasivos o cómplices de los nazis».

Margarita Simonyan, la Goebbels de Putin, al frente de RT y de toda la maquinaria propagandística, ha dado otra vuelta de tuerca al concepto en una de sus últimas apariciones en el canal NTV: «Para mi horror, una parte considerable de los ucranianos se han visto atrapados en la locura del nazismo». El ex primer ministro Dimitri Medvedev recoge el testigo y va aún más allá en un un alarmante mensaje en Telegram: «No sería sorprendente que Ucrania, que ha sido transformada mentalmente en el Tercer Reich, sufriera el mismo destino».