Alfaz del Pi

PALAZÓN CANTA A LA MARINA BAIXA

GUADALEST 

Es uno de los pueblos

más bonitos del país

y de los más visitados

de los que hay por aquí.

Son de origen musulmán

-todos van a coincidir-

las murallas del Castell,

a lo que hay que añadir

la prisión del siglo doce,

que alguien mandó construir,

y el templo de la Asunción,

pequeñito, eso sí.

En las alturas destaca

el cielo color añil

sobre el hermoso pantano,

las tiendas de souvenirs,

la casa de los Orduña,

su interior y su jardín,

que nos lleva al cementerio

cruzando por un fortín.

Pero lo que más destaca

entre sus bellezas mil:

son los múltiples museos,

imposible de omitir:

museos de miniaturas

que podemos descubrir,

y son una maravilla,

para la vista un festín;

museos de bicicletas,

que no es cosa baladí;

de saleros, pimenteros,

que llegan a veinte mil;

también de coches antiguos,

para poder presumir;

el museo de la tortura

que no quiero describir

por tantas máquinas crueles,

con artilugios sin fin.

Exposición de belenes

tampoco faltan allí,

y de muñecas variadas,

las mejores del país.

Y un museo etnológico

que, al tiempo de divertir,

aprendemos un folklore

que algo nos puede servir.

Es el pueblo más completo,

-bien lo podemos decir-

de la tierra alicantina.

Su gente vive feliz.