Benidorm

Un Benidorm sin apenas británicos por el coronavirus y el Brexit sufre la crisis turística más grave de su historia

COVID-19

Los hoteleros lanzan un SOS al Gobierno al dejarles sin ayudas y retrasar el Imserso en el peor momento

Coronavirus Valencia hoy: récord de contagios, municipios en riesgo extremo y restricciones para Reyes

J. L. FernándezALICANTE Actualizado:01/01/2022 09:31hGUARDAR1

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Sin agobios para coger sitio en la playa y eligiendo mesa en cualquier bar, medio vacío si es que estaba abierto. Esta tranquilidad inédita prácticamente en Benidorm es el reflejo de la peor crisis que vive este destino turístico en toda su historia. A la pandemia del coronavirus se ha sumado el efecto del Brexit y, para colmo, hasta el Imserso se ha retrasado y dejado sin esa pequeña inyección de ingresos a los hoteleros en la temporada baja de invierno,

Desde la agrupación empresarial autonómica Hosbec, que tiene en Benidorm su sede por el peso protagonista de este municipio, han lanzado un SOS al Gobierno y a la Generalitat Valenciana porque, hasta la fecha, las prometidas ayudas para compensar la repercusión de las restricciones por el coronavirus no han llegado.

Mientras tanto, el sector ha despedido el año con una tímida recuperación de su principal mercado emisor, junto con el nacional, como son los británicos, que han superado el 44% de cuota y están ya por encima de los españoles. No obstante, con más de un tercio de los establecimientos cerrados, las tasas de ocupación en torno al 40% dejan un mal sabor de boca por las pocas camas ofertadas como disponibles.

«A pesar de la mejoría, los datos registrados siguen muy por debajo de lo que cabría esperar durante un año de normalidad y los hoteleros temen que no se pueda mantener esta tendencia positiva una vez finalizado el período de fiestas», valoraron desde Hosbec. Por el momento, están pendientes de la incidencia en otros países europeos de la variante Ómicron. No en vano, durante varias semanas antes de las fechas navideñas registraron «un aluvión de cancelaciones» motivadas por la propagación de esta nueva mutación del virus «y la alarma de los medios generalistas», tal como se quejan desde la organización empresarial que preside Toni Mayor.

Cúmulo de problemas

El recuerdo de 2021 perdurará en la memoria de los benidormenses con amargura, porque el Brexit ha dejado tocado el segmento del turismo residencial, muchos británicos jubilados han puesto a la venta sus apartamentos y otros se han repatriado al perder su actividad en los negocios de servicios a sus compatriotas.

Aparte de estos efectos más inmediatos, queda la incógnita de saber si se produce a más largo plazo una pérdida de poder adquisitivo por devaluación de la libra respecto del euro, lo que también mermaría la competitividad de Benidorm como destino frente a otros, por los precios. De momento, en la primera mitad de 2021 ocurrió al contrario y se apreció la moneda británica.

Playa de Levante de Benidorm vacía, una imagen poco usual
Playa de Levante de Benidorm vacía, una imagen poco usual – JUAN CARLOS SOLER

Para rematar un ejercicio nefasto -y después de un 2020 con 700 millones de euros de pérdidas-, los retrasos en la tramitación del programa del Imserso agravaron la economía de los hoteles que trabajan habitualmente este producto de rentabilidad ajustada, pero que representa un aliciente para mantener el establecimiento abierto en invierno.

Bono Viaje y «Jappi Experience»

Acostumbrados a reinventarse, en Benidorm lanzaron este otoño « Jappi Experience», una fórmula híbrida de alojamiento con restauración y ocio a elegir entre decenas de bares y establecimientos de servicios como excursiones y actividades en la comarca de la Marina Alta, todo incluido en un precio global del paquete.

Esta flexibilidad se ha diseñado como una especie de «resort» en el que el turista dispone de la ventaja de una oferta gastronómica variada no sujeta a quedarse en el hotel durante toda la estancia. Está impulsada por la asociación de restaurante Abreca y empresarios de apartamentos turísticos.

Otra línea de incentivos viene de la Generalitat Valenciana, con el Bono Viaje, que acaba de abrir una nueva edición el pasado 20 de diciembre con 60.000 solicitudes de usuarios interesados en el momento de arrancar. Estas ayudas del 50% y el 60% del coste de la estancia para el visitante, según el importe contratado, también ha sido bien acogido por el sector, si bien desde Hosbec, la secretaria general, Nuria Montes, matizó que con las dimensiones de la planta hotelera, no puede cubrirse esta capacidad únicamente con turistas procedentes de Alicante, Valencia y Castellón. «No es suficiente, con 42.000 camas solo en Benidorm y 200.000 en la Comunidad Valenciana», resume. La estrategia más reciente para animar las visitas ha consistido estos días de vacaciones navideñas en ofertas espacios burbuja en los hoteles, para prevenir contagios del coronavirus.

El nuevo lastre de la tasa turística

Tras 20 meses de cierres prolongados, actividad solo a rachas –la mejor, este verano– por las restricciones a la movilidad debido a la pandemia del coronavirus, los hoteleros y, en general, el conjunto del tejido productivo del ramo en Benidorm se rebeló hace unos días al conocerse que la Generalitat Valenciana aplicará la tasa turística.

«Destila cinismo», se instaura «por motivos ideológicos minoritarios» y, además, «en el peor momento que podríamos imaginar». En estos términos reaccionaron desde Hosbec al anuncio del impuesto, arropados por el PP, que se ha comprometido a no cobrarlo en los ayuntamientos donde gobierne, al ser voluntario y municipal