ALFAZ DEPORTES

Conmoción por la violación de una niña de once años que fue violada por su abuelo y quedó embarazada

Colectivos feministas han pedido que se investigue y se apliquen sanciones contra los que piden que la niña dé a luz

Una mujer aimara junto a un mural con el que las Naciones Unidas en Bolivia conmemora su 76 aniversario, en el Multifuncional de El Alto (Bolivia).
Una mujer aimara junto a un mural con el que las Naciones Unidas en Bolivia conmemora su 76 aniversario, en el Multifuncional de El Alto (Bolivia).MARTÍN ALIPAZEFE

AGENCIA EFE

CREADA./ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN.29-10-2021 | 21:05 H

Varios colectivos feministas de Bolivia exigieron este viernes que se investigue y se apliquen sanciones contra el personal médico y municipal presuntamente relacionados con la suspensión de la interrupción del embarazo de una niña de 11 años violada por su abuelastro.

En una rueda de prensa en La Paz, organizaciones como el Pacto Nacional por la Legalización del Aborto y la Articulación Feminista Campaña 28 de Septiembre afirmaron que las acciones seguidas para que la menor continúe con la gestación “son graves violaciones de los derechos humanos, contra la vida y la salud de la niña”.

El pronunciamiento se dirige principalmente a funcionarios de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Yapacaní, municipio en el que se produjo la agresión sexual, a la entidad homóloga municipal de Santa Cruz y al Hospital Percy Boland, donde estuvo hospitalizada la menor.

«Exigimos a los Gobiernos municipales que se haga el procesamiento administrativo y destitución del personal que vulneró los principios de confidencialidad e interés superior de la niña», se señala en el manifiesto.

Además piden que se investigue si el personal de ese centro médico autorizó “la intromisión de representantes de grupos religiosos que presionaron a la niña o su madre para interrumpir el procedimiento médico” o si en realidad hubo una “acción coordinada o deliberada”. El caso de esta menor, que tiene 22 semanas de gestación, ha sido un asunto polémico en Bolivia puesto que inicialmente la madre de la niña manifestó su autorización para la interrupción del embarazo y luego dio marcha atrás tras, al parecer por presión de un grupo de la Iglesia católica. La entidad religiosa manifestó en un comunicado su “más firme repudio por la brutal violación” sufrida por la niña, pero insistió en que “ambas son vidas humanas independientes” y que “un crimen no se soluciona con otro crimen”.

En Bolivia el aborto es considerado un delito, pero según las leyes tiene excepciones cuando hubo una agresión sexual, existe una malformación congénita o la vida de la madre está en peligro.

Las agrupaciones feministas anunciaron que se sumarán a la denuncia que presentó la Defensoría del Pueblo nacional contra la Iglesia católica, las defensorías de Yapacaní y Santa Cruz además del hospital a los que se acusa de incumplimiento de deberes y desobediencia a resoluciones constitucionales, entre otros delitos.

La menor fue violada por su abuelastro, de 61 años -ahora arrestado- que la estaba cuidadando puesto que sus padres viajaban constantemente por motivos de trabajo y fue llevada a una casa de acogida de la Iglesia católica.

El suceso provocó pronunciamientos como el del Sistema de Naciones Unidas en Bolivia que consideró que someter a una niña a un embarazo forzado «está calificado como tortura».

Según organizaciones como la Casa de la Mujer, en 2020 se reportaron 39.999 embarazos de menores de 18 años, lo que supone que 104 niñas se embarazan por día en Bolivia, seis de ellas 6 menores de 13 años. EFE