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Podemos se desintegra en Valencia y Ximo Puig valora echarles del Gobierno

POLÍTICA Crisis valenciana

El presidente valenciano amaga con un Ejecutivo en minoría que cuestiona Compromís y que agudizó la crisis de los ‘morados’

Beatriu Gascó, Rubén Martínez y Pilar Lima.
Beatriu Gascó, Rubén Martínez y Pilar Lima.BIEL ALIÑO

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  • NOA DE LA TORRE
  • Valencia

Actualizado Martes, 31 agosto 2021 – 02:22

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El último coletazo de la crisis interna que arrastra Podemos en la Comunidad Valenciana desde que Pilar Lima se hizo con el control amenaza con saltar del partido a la Generalitat. Es lo que está dejando entrever el presidente valenciano, Ximo Puig, que no cierra la puerta a algo más que una remodelación del Consell: la salida del Ejecutivo de Podemos, que si en 2015 apoyó a PSOE y Compromís desde las Cortes, en 2019 dio el paso de integrarse en un Gobierno a tres.

La bola de nieve empezó a rodar el pasado viernes, tras conocerse que el vicepresidente segundo y máximo cargo de los morados en el Consell, Rubén Martínez Dalmau, había comunicado a su equipo ese mismo día que se iba. «La decisión está tomada», explican fuentes de su entorno, hasta el punto de que semanas antes Dalmau lo había transmitido al propio Puig. Fuentes próximas a Dalmau subrayan que al frente de la Conselleria de Vivienda «ha cubierto una etapa», por lo que su salida se enmarca en un contexto de «normalidad». Eso sí, esperará a tener luz verde de Puig, según las mismas fuentes. Dalmau continúa así estos días con su agenda.

Pero el órdago de Dalmau no es al presidente de la Generalitat, sino a la dirección de su partido. En el trasfondo de la crisis está la negativa de Lima, actual coordinadora de Podemos y portavoz del grupo en las Cortes, a aceptar el nombre propuesto por Dalmau para ocupar la vacante en la Secretaría Autonómica de Justicia, una designación que corresponde a Podemos por la cuota del mestizaje.

«El máximo responsable de Podemos en el Consell debería poder opinar», zanja la diputada Beatriu Gascó, afín a Dalmau y en la corriente crítica con Lima que encabeza quien se enfrentó a ella en las primarias: Naiara Davó. Davó, que no era la candidata de Pablo Iglesias, tuvo sin embargo el apoyo de Dalmau, con cuya salida del Consell se lleva precisamente especulando desde entonces. Y, si Lima tuvo el respaldo de Pablo Iglesias, ahora lo tiene de Ione Belarra.

Gascó critica «el poco apoyo del Gobierno y del partido» al departamento de Vivienda de Dalmau, y achaca la división interna a que «no hay voluntad de llegar a acuerdos» por parte de Lima. «Si continuamos así, la tendencia que se prevé para cualquier partido que no escucha es la desaparición», advierte.

El malestar en el seno de Podemos es mayúsculo, pues ni siquiera se informó al grupo parlamentario de la convocatoria este lunes de una ejecutiva para tratar el tema. Otro importante cargo de la formación morada acusa a Lima y a su equipo de «dinamitar todos los puentes» poniendo «en riesgo el partido y el Gobierno valenciano». «Se está lanzando el mensaje de que quien no está con la dirección acaba fuera», afirma esta voz crítica, que apunta a que el posible relevo en el Consell de Dalmau por Héctor Illueca, director de la Inspección de Trabajo, era el objetivo de Lima desde el principio. Illueca es el nombre que ha puesto también sobre la mesa Dalmau.

Ahora bien, desde el entorno del vicepresidente segundo se insiste en que se irá «cuando Puig lo considere», para no perjudicar el normal funcionamiento del Consell. El presidente valenciano, que en septiembre afronta el importante debate de política general en las Cortes, ya ha dejado claro que es él quien «marca los tiempos». Fuentes de Presidencia subrayan que «está todo abierto», sin descartar lo de gobernar en minoría con Compromís y el apoyo externo de Podemos si los morados acaban siendo un problema.

Un mensaje que, en paralelo, no gusta en el entorno de la vicepresidenta y líder de Compromís, Mónica Oltra, que tras la traición del adelanto electoral decretado por Puig en 2019, no ha dudado en enfrentarse al barón socialista cuando ha considerado que actuaba sin contar con sus socios. Como ahora.

«Ni el PSPV ni Puig tienen nada que decir», cuestionan fuentes próximas a Oltra. El Gobierno tripartito es fruto de «un acuerdo político hablado, escrito y firmado» por los tres socios. Podemos, en todo caso, no se plantea a día de hoy salir del Consell pese a la amenaza del presidente. No hay que olvidar la buena relación entre Puig y Dalmau, lo que ha provocado que el rol de Unidas Podemos en el Consell no se parezca en nada al de los morados en el Ejecutivo de Pedro Sánchez, donde no rehúyen la confrontación con los ministros socialistas. Una circunstancia, por cierto, que el sector de Lima ha recriminado en alguna ocasión a Dalmau.

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