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Plantar la sombrilla en la playa antes de las nueve de la mañana puede costar hasta 750 euros en Oropesa

El municipio castellonense quiere poner fin a una práctica incívica que se repite cada verano en los arenales

Una piscina municipal con aforo para doce personas en un pueblo de quince mil habitantes en Valencia

Toni JiménezToni Jiménez

CASTELLÓN 

Actualizado

La nueva ordenanza entró en vigor el verano pasado, pero ha sido en las últimas semanas cuando el Ayuntamiento de Oropesa del Mar ha tenido que hacer uso de la mano dura. Los agentes de la Policía Local del municipio costero castellonense han empezado a requisar todos los bártulos que hay en la arena antes de la nueve de la mañana para retrasar las carreras por ocupar la primera línea de playa en los arenales de la localidad.

Sombrillas y hamacas que se plantan para reservar el mejor espacio frente al mar, pero que se abandonan en el mismo momento y hasta pasadas unas horas, cuando sus dueños regresan tras el madrugón para disfrutar de una jornada de verano.

Un práctica incívica que obstaculiza la labor de los sevicios de limpieza, puesto que algunos vecinos y turistas aprovechaban la madrugada para instalar hasta sillas o mesas en la arena. Ahora eso ocurre con menos frecuencia desde que se modificó la normativa, explican fuentes municipales, y se llevó a cabo una campaña de concienciación, colocando pegatinas en las sombrillas utilizadas para reservar una parcela.

Pero de un verano a otro parece que las reglas del juego se han olvidado. Lo que no han cambiado son las multas aunque, de momento, no se ha impuesto ninguna. Las sanciones oscilan entre los 100 y los 750 euros, pero pueden llegar hasta los 1.500 euros si la infracción es reiterada.

El pleno del Ayuntamiento de Oropesa aprobó en los meses previos a la temporada estival un anexo a la ordenanza -que no está vigente todavía- en la que se incluía la prohibición de dejar objetos en la playa a cualquier hora del día para disuadir a aquellos que se marchan, por ejemplo, a la hora de comer, y dejan el espacio ocupado.

Una problemática que está a la orden del día, a juzgar por los comentarios que las personas usuarias dejan en redes sociales para denunciar el incivismo de unos pocos, a los que tildan de «caraduras» por seguir «reservando espacio sin estar».

«No hay derecho a que una persona monte su parcela de sillas y sombrillas y ocupe todo el espacio. Mientras el resto tenemos que amontonarnos en la poca playa que hay», comentaba este miércoles una afectada en una publicación en la página de Facebook del consistorio. «Reservar sitio deja a los demás sin la oportunidad de disfrutar de las playas. Después de un año complicado, todos nos merecemos unos días de descanso y diversión», señalaba el perfil oficial municipal.

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