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Junqueras se jacta de «la debilidad del Estado» por los indultos de Sánchez

Los líderes del ‘procés’ prometen persistir en su desafío cuando Sánchez les deje libres

Jesús HierroJesús Hierro

BARCELONA Actualizado

Que los indultos que prepara el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no atemperarán el ánimo secesionista de los presos lo confirman los propios protagonistas. Oriol Junqueras y Jordi Cuixart, posiblemente los líderes del ‘procés’ condenados por sedición más locuaces, han dejado claro en sendas entrevistas que con los indultos «no acaba nada», que la lucha separatista continúa y que, ya fuera e la cárcel, los presos serán «más útiles» para conseguir la secesión.

Lejos han quedado los días en que Junqueras renegaba del indulto. «Se lo pueden meter por donde les quepa»dijo el exvicepresidente del gobierno catalán en una entrevista en 2019. Pero conforme han pasado los meses en prisión, y, sobre todo, se hacía más nítida la posibilidad de que el Gobierno les obsequie con la medida de gracia, Junqueras ha ido modulando su discurso hasta considerar, en una carta del pasado 7 de junio, que los indultos «son un gesto que pueden aliviar el conflicto».

El ánimo de concordia, sin embargo, al exvicepresidente de la Generalitat le ha durado poco más de una semana. Este domingo, en una entrevista en Catalunya Ràdio, ha presumido de que los indultos son «un triunfo». Pero no por contribuir apaciguar los ánimos, si no «en el sentido que demuestra algunas de las debilidades de los aparatos del Estado». Y es que, lejos disuadirles de su empeño secesionista, Junqueras ha dejado claro que los líderes del ‘procés’ fuera de la prisión serán «más útiles» para trabajar por la secesión. Y en su caso, concretamente, no ha descartado trabajar en la futura mesa de diálogo entre el Gobierno central y el de la Generalitat. «Si es en la mesa de diálogo, en la mesa de diálogo; si es en otro ámbito, en otro ámbito», ha añadido.

El ánimo de concordia, sin embargo, al exvicepresidente de la Generalitat le ha durado poco más de una semana. Este domingo, en una entrevista en Catalunya Ràdio, ha presumido de que los indultos son «un triunfo». Pero no por contribuir apaciguar los ánimos, si no «en el sentido que demuestra algunas de las debilidades de los aparatos del Estado». Y es que, lejos disuadirles de su empeño secesionista, Junqueras ha dejado claro que los líderes del ‘procés’ fuera de la prisión serán «más útiles» para trabajar por la secesión. Y en su caso, concretamente, no ha descartado trabajar en la futura mesa de diálogo entre el Gobierno central y el de la Generalitat. «Si es en la mesa de diálogo, en la mesa de diálogo; si es en otro ámbito, en otro ámbito», ha añadido.

El exvicepresidente del gobierno catalán, el líder del ‘procés’ al que el Tribunal Supremo impuso la pena más alta, 13 años de cárcel por sedición y malversación de fondos públicos, secunda el relato que el procesismo intenta que cuaje en la parroquia secesionista. Esto es, que si Sánchez apuesta por los indultos no es por otro motivo que el miedo a que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo acabe dando la razón a los separatistas. Según esta teoría, un hipotético correctivo de la justicia europea al Supremo sería menos doloroso con los presos indultados.

A eso se refería Junqueras cuando este domingo que esta medida de gracia que prepara Sánchez sirve al Estado para protegerse. «Es evidente que cuando estas decisiones que han tomado algunos aparatos del Estado se confronten de forma efectiva con la justicia europea no resistirán esta confrontación», ha añadido Junqueras.

El fugado ‘expresident’ Carles Puigdemont, después de reunirse este domingo en Waterloo (Bélgica) con el vicepresidente de la Generalitat, Joan Puigneró, ha alimentado también esta teoría. Dice que Sánchez se ve «casi forzado» a darlos por miedo a «la decisión de la justicia europea».

«la lucha continúa»

Más contundente todavía si cabe, a la hora de recalcar que los líderes del ‘procés’ se emplearán a fondo fuera de prisión para conseguir la secesión, ha ido el presidente de Òmnium. En una entrevista en ‘elnacional.cat’, Cuixart ha dicho que la resolución del «conflicto» solo puede pasar por «la autodeterminación, la amnistía y el retorno» de fugados. «España se creía capaz de acabar con la disidencia política y la causa por la liberad de Cataluña, y no ha podido», ha añadido. Ha dejado claro que, en cuanto salgan de prisión, volverán a intentarlo. «Con el indulto no acaba nada», ha dicho. Más bien lo contrario: «la lucha continúa y persistiremos».

Lo resumió ayer la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, desde su cuenta de Twitter: «No se arrepienten de nada, prometen volver a hacerlo y además presumen de humillar nuestra democracia». Una veintena de asociaciones contrarias a la independencia entregarán mañana Sánchez una carta avisándole de la «impunidad» que implicarían unos indultos, que, en su opinión, «reafirmarán el monstruo del supremacismo».

Con la continuación de la lucha, en este caso callejera, ha amenazado también el entorno de los Comités de Defensa de la República (CDR). Lejos de agradecer a Sánchez los indultos, el secesionismo más radical planea un recibimiento para dejarle claro que «en Cataluña no es bienvenido». Sánchez participará este lunes en un acto en el Liceo de Barelona donde probablemente anuncie los indultos. El Govern de Aragonès declinó asistir al considerarlo propaganda. Y los radicales amenazan con amargar a Sánchez la jornada, igual que en diciembre de 2018, cuando el presidente se empezó en celebrar en Barcelona un Consejo de Ministros.

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