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La banca sale del armario

ESPECIAL ORGULLO 2021 Insólito

Antonio Simoes, CEO del Banco Santander, e Izaro Assa de Amilibia, responsable de Diversidad del BBVA, ofrecen a LOC su testimonio como ‘rara avis’ en un mundo tan conservador

Antonio Simoes e Izaro Assa de Amilibia.
Antonio Simoes e Izaro Assa de Amilibia.CEDIDA / ÁNGEL NAVARRETE

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  • MARINA PINA

Actualizado Viernes, 18 junio –

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Izaro Assa de Amilibia (38) vivía en la oscuridad. Como si alguien hubiera quitado sus plomos. Responsable de seguridad de BBVA para las Islas Canarias, se movía en un sector en el que era casi la única mujer. Por eso no hablaba de su vida privada. Fue una llamada del banco para trasladarse a Madrid en 2019 lo que le hizo replantearse cómo quería ser conocida. Izaro, que entonces tenía 36 años y una hija de cuatro como madre soltera, no quería seguir escondida y vio que el BBVA se había afiliado a Redi, la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión LGBTI. Entonces tomó una decisión: hacer pública su homosexualidad y tener un rol activo en favor de los derechos LGTBIQ+ dentro del banco.

La vida personal de Antonio Simoes (46) también está relacionada con las Canarias. Este financiero, CEO de Santander España, Head of Europe del Grupo Santander, conoció en Londres hace dos décadas a su marido, Tomás, un tinerfeño con el que se casó en Pedraza (Segovia) en 2007 y comparten dos hijos y el mismo número de perros. La historia de Izaro y Antonio tiene las finanzas y la homosexualidad como punto en común. Ellos son dos referentes LGTBIQ+ en un sector en el que todavía cuesta que casen las corbatas con los derechos homosexuales. Ambos, conscientes de que su testimonio puede ayudar a muchos, sacan a la banca del armario en exclusiva para LOC.

«Yo empecé en el mundo de la seguridad, con lo cual ya es complejo y distinto porque era la única mujer de un departamento en el que todo eran hombres. En esa época estaba muy invisibilizada, no se me pasaba por la cabeza mostrarme abiertamente a mis compañeros y fue un poco duro. Decidí ocultar esa parte personal y honestamente creo que en aquel momento acerté. Creo que me hubiera perjudicado bastante», reflexiona Assa de Amilibia sobre esos años, en los que describe que vivía a oscuras. «Lo hice porque los hombres gays en el entorno profesional están bien vistos y lo que prima es su talento, pero en las mujeres lesbianas, eso no es así». Entonces llegó la mudanza a Madrid, la adscripción a Redi y un click en la cabeza de esta financiera. «Hablé con nuestro diversity leader y me visibilicé. Entonces me empoderé: fue como encender un botón, como si me hubiera quedado a oscuras acostumbrada a vivir con mis sombras y de pronto me vino toda la luz y la energía, fue un despegar».

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