Altea

Un hospital tiene inutilizado un equipo donado por Amancio Ortega por un “problema administrativo” con el Ayuntamiento

  • NOA DE LA TORRE
  • Valencia

Actualizado

Ver 122 comentarios

La máquina, valorada en 3,5 millones de euros, lleva más de un año parada

Amancio Ortega con su hija Marta Ortega.
Amancio Ortega con su hija Marta Ortega.

No es la primera vez que la burocracia administrativa impide a los hospitales valencianos poner en funcionamiento los millonarios equipos donados por la Fundación Amancio Ortega. El último, una máquina de radiocirugía Gamma Knife valorada en 3,5 millones de euros, lleva más de un año parado en el Hospital Clínico de Valencia. Y la razón no es otra que un “problema administrativo”, según admiten fuentes del Ayuntamiento de Valencia.

El consistorio gobernado por Compromís y PSOE no ha tramitado la licencia de obras que solicitó el Hospital para adecuar el espacio para instalar el equipo. Así lo confirma también la propia Conselleria de Sanidad tras avanzar Las Provincias que el expediente lleva más de un año paralizado.

Fuentes del consistorio niegan que se trate de un problema de atasco de licencias como ha denunciado el PP, sino que, de alguna manera, la solicitud del Hospital se traspapeló. De hecho, las mismas fuentes indican que los técnicos ya están trabajando para que las obras puedan empezar “cuanto antes”, y una de las fórmulas que se barajan es que el centro pueda iniciar los trabajos mediante una declaración responsable, es decir, aun sin contar con todos los papeles en regla.

No fue hasta diciembre de 2019 cuando Sanidad anunció que el equipo Gamma Knife sería el primero que se instalaría en un hospital público de España. La idea era que se incorporase al año siguiente al Clínico de Valencia, tras licitarse las obras que se tenían que llevar a cabo en el centro. En agosto de 2020 se publicó en la plataforma de contratación la licitación de las obras de adaptación de espacios para la implantación de este equipo en el servicio de radioterapia del Clínico, por un importe de 478.536 euros y una duración de cuatro meses. Estas obras debían consistir en la reforma y reconstrucción de espacios existentes en el sótano del edificio, dentro del servicio de Radioterapia, donde se ubicará el nuevo equipo de tratamiento.

Ya en 2018, técnicos municipales de Valencia pusieron reparos tanto al Clínico como al Hospital La Fe para la realización de obras de adecuación de sus áreas de radiología. El argumento entonces era que los centros hospitalarios carecían de licencia de primera ocupación. Pero, en la práctica, esto bloqueó también la puesta en funcionamiento de tecnología de diagnóstico por imagen que había donado el empresario de Inditex a la Generalitat Valenciana.

La Conselleria de Sanidad firmó un convenio con la Fundación Amancio Ortega en 2018 que contemplaba una inversión total de 29,4 millones de euros para el suministro, instalación y puesta en marcha de equipamiento para atención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades oncológicas. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, valoró entonces el acuerdo porque gracias a él se conseguiría «mejorar la vida de los pacientes» y «salvar miles de vidas».