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Biden reduce el chantaje marroquí a un problema bilateral con España

El presidente de EE.UU. sigue la estela de Trump y mantiene un firme apoyo a Marruecos en plena polémica migratoria

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David AlandeteDavid Alandete

CORRESPONSAL EN WASHINGTON Actualizado:20/05/2021 

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Tras la polémica por su apoyo expreso a Marruecos como garante de estabilidad en el norte de África en pleno pulso a España, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos ha preferido que sean sus portavoces los que evalúen públicamente la gravedad de la escalada de tensión, que ha llevado a Pedro Sánchez a desplegar al ejército en Ceuta. Una portavoz del Departamento de Estado, Jalina Porter, quiso hacer ayer miércoles un ejercicio de medida equidistancia en una conferencia de prensa televisada aquí en Washington: «Apoyamos a España y a Marruecos para que juntos busquen conjuntamente una resolución» a esta crisis. Sigue así Joe Biden la estela de Donald Trump al poner en el mismo nivel a Marruecos y

 España en el pulso migratorio de la Corona alauí a la Unión Europea justo en su frontera meridional.

Porter hizo ayer un esfuerzo por no criticar la decisión de Marruecos de dejar de proteger su frontera y dejar que se precipitara sobre Ceuta un incontrolado flujo migratorio de más de 8.000 personas, según las cifras oficiales. La portavoz sí dijo que su país «promueve una inmigración humana y ordenada», obviando que este gobierno en Washington, como el anterior, cuenta con la cooperación de México y su Guardia Nacional para contener el flujo de emigrantes centroamericanos que atraviesan la frontera a pie o a nado por el río Grande, en una situación similar a la española.

Finalmente, el gobierno español ha dependido de la UE en Bruselas para que esta diera a Marruecos un ultimátum y forzara que vuelva a controlar su frontera. De EE.UU., Sánchez no ha encontrado nada, a pesar del uso conjunto de las dos bases militares en Andalucía y de que este país tienen sus propios problemas migratorios. Más bien encontró el martes el desplante de que el jefe diplomático norteamericano, Antony Blinken, llamara a su homólogo marroquí, Nasser Bourita, justo cuando el Ejército español se desplegaba en la frontera de Ceuta por el asalto controlado y permitido desde Rabat. El comunicado oficial posterior incluía literalmente las palabras: «reconocemos la importancia de la sólida relación bilateral y el papel clave de Marruecos en el fomento de la estabilidad en la región». En abril ya hablaron Blinken y Bourita y en esa llamada, según fuentes conocedoras de las conversaciones informadas debidamente en el Capitolio, Washington comunicó a Rabat que Biden no tiene intención de repudiar el reconocimiento de Donald Trump a la soberanía marroquí en el Sáhara, una decisión que conmocionó a la comunidad internacional.

A cambio de ese polémico reconocimiento, Marruecos estableció lazos diplomáticos con Israel, algo de lo que ahora Blinken se vale para buscar mediadores entre Jerusalén y Gaza en la actual escalada de tensión en esos lares. De hecho, en su conversación con el jefe diplomático marroquí, el estadounidense mencionó la crisis israelí, según el comunicado oficial. Estaba Blinken de visita en Europa, en vísperas de su participación en una reunión de la cumbre del Ártico y un cara a cara con el enviado del Kremlin.

En su comparecencia, Porter, la portavoz norteamericana, dijo este miércoles que no tiene «ninguna actualización sobre la revisión del Sáhara Occidental». «En términos generales, que Estados Unidos continúa promoviendo formas de emigración humanas, ordenadas y justas a través de medios bilaterales y multilaterales, así como programas específicos de creación de capacidades. Y en este asunto, apoyamos tanto a España como a Marruecos para trabajar juntos hacia una resolución», ha añadido, en respuesta a una pregunta de Beatriz Pascual, de Efe.Desde hace más de 20 años Marruecos ha recibido ayudas económicas por un monto de más de 2.500 millones de dólares

Además de un claro respaldo diplomático justo en el momento que le echa un pulso migratorio a España y a la Unión Europea, Marruecos ha logrado de EE.UU. una nada desdeñable ayuda económica. Según estima la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés) desde hace 20 años Marruecos ha recibido ayudas norteamericanas por monto de más de 2.500 millones de dólares. Lo que es más llamativo, tras los éxitos logrados por la vía diplomática en meses recientes, la Corona alauí ha fichado a un bufete de lobistas, Clout Public Affairs, con el que ha firmado un contrato de representación el 1 de abril de 2021.

El reconocimiento de Trump a la soberanía sobre el Sahara pilló al Capitolio y a los medios desprevenidos, y desató una ráfaga de críticas por romper el consenso internacional. Ahora la Corona alauí tiene a su disposición todo un lobby para ablandar a estos últimos, con la misión expresa según el contrato de «destacar asuntos de interés conjunto entre Estados Unidos y Marruecos».

Se devalúa así la posición de España como mediadora de la Unión Europea en algunos asuntos clave, entre ellos el del Sáhara Occidental, donde según el grueso de la comunidad internacional debería haber un referendo, un planteamiento con el que EE.UU. ha roto bajo Trump. Otros países, como Cuba e Irán, se han ido al extremo opuesto y ya han reconocido a la república independiente saharaui que reclama autonomía de Marruecos.