Alfaz del Pi

POLÍTICA:Pedro Sánchez empuja a las CCAA a que limiten más los horarios de la hostelería

El Gobierno afea que algunas comunidades pidan medidas que restringen derechos fundamentales antes de ahondar en la limitación horarios

Pedro Sánchez, este martes en La Moncloa.
Pedro Sánchez, este martes en La Moncloa.

PREMIUM

  • RAÚL PIÑA

Actualizado Martes, 11 mayo 2021 – 

Meter quinta marcha antes de poner tercera o cuarta. Es lo que afean desde el Gobierno a las comunidades. En medio de la presión de algunas autonomías, la oposición e, incluso, de sus propios socios de gobernabilidad, que hablan de «caos jurídico» o «inacción», el Ejecutivo pone el foco en la hostelería, en la limitación o restricción de sus horarios y aforo, como uno de los principales recursos de las regiones y que, a su juicio, no exprimen lo suficiente antes de pedir la restricción de derechos fundamentales como son el toque de queda o los cierres perimetrales. Creen en La Moncloa que no se pueden solicitar estas medidas drásticas sin profundizar en las otras. Un mensaje dirigido, sobre todo, a las autonomías del Partido Popular.

El caos jurídico tras el fin del estado de alarma aumenta por días: ayer mismo se tumbó el toque de queda en Navarra y en Andalucía se denegó el confinamiento de la localidad granadina de Montefrío pero sí se autorizó el cierre perimetral de dos municipios de Cádiz. Estas contradicciones no descabalgan al Ejecutivo de su idea: el estado de alarma es «pasado». Así lo calificó ayer el propio Pedro Sánchez, que descarta retomar esta situación de excepcionalidad incluso si el Tribunal Supremo tumba en última instancia las restricciones que piden las comunidades.

En el Ejecutivo apelan a los datos epidemiológicos para desechar el estado de alarma, esquivando las dificultades que puede tener para reunir los apoyos parlamentarios e caso de necesitarlo. Expone que cuando se decretó el estado de alarma la incidencia acumulada a 14 días en España era de 361,66 y ayer fue de 180,69.

Las diferentes resoluciones de los tribunales superiores de justicia -han autorizado el toque de queda en la Comunidad Valencia y Baleares y lo han denegado en el País VascoCanarias Navarra– no mueven al Gobierno de su posición. No es necesario un nuevo estado de alarma, pero al tiempo se invita a las comunidades que lo crean oportuno que lo soliciten, porque el Gobierno, «si está bien fundamentado», lo apoyará.

Pero en medio de la polémica por las concentraciones y fiestas en las calles y las diferentes sentencias judiciales, en el Ejecutivo molesta que las autonomías pidan de primeras toques de queda o cierres perimetrales. «Las restricciones de derechos no pueden ser la primera baza», señalan fuentes gubernamentales. Al revés, señalan que el toque de queda o el cierre perimetral sean los «últimos recursos».

Consideran en el seno del Ejecutivo que antes de pedir a la Justicia que avale restricciones de derechos fundamentales «tienen que agotarse otras medidas». Se cree que si no se hace, en ocasiones puede ser para no enfadar o crear conflictos con sectores como el de la hostelería. En La Moncloa, por poner un ejemplo práctico, no ha gustado que el presidente de AndalucíaJuanma Moreno, se haya quejado de que las comunidades no puedan reactivar el toque de queda si lo necesitan y, al tiempo, permite abrir el ocio nocturno hasta las 2 de la madrugada.

Juanma Moreno, presidente de Andalucía.
Juanma Moreno, presidente de Andalucía.

«Nuestro ordenamiento jurídico tiene elementos necesarios para que las comunidades desplieguen medidas que protejan a todos los ciudadanos, como la autorización para el cierre o apertura de establecimientos», expuso María Jesús Montero, ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno tras el Consejo de Ministros.

«Hay todo un abanico de medidas a aplicar que no tienen por qué afectar a los derechos fundamentales, como puede ser regular los horarios de apertura de establecimientos, como el ocio nocturno, que es una competencia autonómica y que es un mecanismo que regula el flujo de las personas», advirtió Montero.

No es la primera vez que se apunta a que las comunidades restrinjan la hostelería para contener el virus. Ya a finales de enero Fernando Simón señaló que la medida más efectiva para frenar el coronavirus era el cierre del interior de los bares.