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Esperanza Aguirre: «Casado acertó con el giro al centro, pero no al atacar a Abascal»

«El 4-M ha sido una inyección de optimismo para los peperos como yo», declara a ABC la expresidenta de la Comunidad de Madrid

Mariano CallejaMariano Calleja

MADRID Actualizado:17/05/2021

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‘Sin complejos’. Así se titula el último libro de Esperanza Aguirre, donde habla sin tapujos de un centro-derecha dividido y que ha dado la espalda durante mucho tiempo a la batalla de las ideas. Ahí apunta a la responsabilidad de Rajoy, quien en 2008 enseñó la puerta de salida a liberales y conservadores. De Pablo Casado elogia su estrategia de giro al centro, pero no la táctica de destituir a Álvarez de Toledo ni la ruptura con Abascal. Pero si hay un líder actual sobre el que Aguirre se vuelca en elogios, esa es Isabel Díaz Ayuso.

¿El PP es un partido acomplejado?

Yo quería titular el libro ‘La tormenta perfecta’, pero a la editorial le pareció mejor

 ‘Sin complejos’. La palabra complejo tiene un significado relacionado con plegarse a hacer algo. Y puede que nos hayamos plegado demasiado a los gurús de la izquierda mediática y política, que son los que dominan los centros de producción ideológica.

¿Hay una tormenta perfecta para la derecha?

La tormenta es el actual Gobierno social-comunista, que quiere acabar con el consenso de la Constitución del 78.

¿Pablo Casado va por el buen camino?

Pablo Casado, que ganó el congreso extraordinario con un magnífico discurso dando todas las batallas ideológicas, en agosto del 20 decidió cambiar de estrategia, yo creo que acertadamente, para conseguir los votos de Ciudadanos. Pero la táctica para conseguir esos votos tuvo errores, como el cese de Cayetana, los ataques personales a Abascal en la moción de censura y la entrevista en RAC1 en la campaña catalana.

¿Y la táctica de Ayuso?

Ayuso ha seguido una táctica diferente: dar todas las batallas ideológicas a los gurús de la izquierda. Y no solo ha cogido todos los votos de Ciudadanos, también algunos del PSOE.

¿El 4-M marca un antes y un después?

Sí, es un antes y un después para la situación anímica de los peperos como yo. Los resultados de Madrid han sido una inyección de optimismo e ilusión, un grandísimo impulso para el PP.

¿A qué atribuye el éxito de Ayuso?

A que es una gran líder política. El político que más ha crecido en los últimos 30 años, en tan solo año y medio. Esa ilusión enorme, que se ha traducido en colas en los colegios electorales, se debe enteramente al liderazgo de Ayuso durante la pandemia.

¿Deja algo para Casado?

A Casado hay que adjudicarle una parte muy importante del éxito, que es haberla nombrado candidata.

¿Ese liderazgo de Ayuso puede hacer sombra o poner en peligro el de Casado dentro del PP?

No. Casado la nominó candidata y ella ahora tiene que revalidar la victoria en Madrid en dos años. El futuro es impredecible, pero yo lo veo muy favorable para ambos.

¿La absorción de Ciudadanos lo cambia todo a partir de ahora?

Es un paso muy importante.

¿El PP debe fichar a Albert Rivera?

Yo he sido una gran admiradora de Albert Rivera y de sus discursos en el Parlamento catalán. Lo tendrán que decidir Casado y él.

¿Deben unirse el PP y Vox?

No veo a ninguno de los líderes proclives a una fusión o coalición. Pero sí veo imprescindible que en aquellas circunscripciones que reparten pocos escaños haya un acuerdo especial, para conseguir la mayoría que deseamos.

¿Qué es el centro?

El centro no es un lugar equidistante entre la derecha y la izquierda, es la defensa de la Constitución, de la unidad de España, de la libertad y de un país de ciudadanos libres e iguales.

Entonces Vox estaría en el centro.

Vox es constitucionalista, pero no les gustará que diga que está en el centro.

¿En qué se diferencia la derecha del centro en ese caso?

Hay muchísimos asuntos en los que estamos de acuerdo con Vox, son los más importantes. Pero hay cosas que nos diferencian, por ejemplo, las formas, o que pensamos que las autonomías son buenas para España.

¿En qué se diferencia la derecha del centro en ese caso?

Hay muchísimos asuntos en los que estamos de acuerdo con Vox, son los más importantes. Pero hay cosas que nos diferencian, por ejemplo, las formas, o que pensamos que las autonomías son buenas para España.

¿Socialistas como Leguina, Rosa Díez o Redondo tienen sitio en el PP?

Los tres son socialistas, pero no son sanchistas. Hay que distinguir. Nosotros ya hemos tenido socialdemócratas en nuestras filas. Habría que ver en qué tesitura están, pero defienden la Constitución y eso es puramente centro político. En ese caso, claro que tendrían sitio en el PP.

¿Por qué dejó de dar la batalla ideológica el PP?

A Rajoy le pareció un lío. En abril de 2008 ya dijo que se fueran los liberales y conservadores, y luego puso tecnócratas en el Gobierno. El resultado fue que la izquierda va ganando todas las batallas.

¿El responsable es Rajoy?

No es una única persona. Los altos cargos del PP en general se han caracterizado por no tener mucha afición a la batalla ideológica. Como dice Alejo Vidal-Quadras, el principal oponente de los liberales y conservadores es el cuarteto formado por Sánchez, Iglesias, Puigdemont y Otegui. Sin embargo, ante la corrección política y los dogmas que defienden los gurús de la izquierda, que en Estados Unidos se llama ideología ‘woke’, donde entran la teoría del género, el cambio climático, el aborto, el racismo, la eutanasia y la memoria histórica, el centro-derecha parece no tener discurso propio.

¿Casado sí está dando esa batalla?

Dio todas las batallas en el discurso con el que ganó el congreso extraordinario. Pero desde agosto cambió el tono.

La izquierda ha conseguido que la foto de unidad de Colón parezca maldita. Otra batalla que perdieron.

Colón fue un grandísimo éxito del centro y la derecha. La prueba es que la Mesa que iba a haber, de igual a igual, entre el Gobierno y la Generalitat con un mediador internacional se abortó.

¿El abandono de Iglesias de la política le permite dormir mejor?

Pablo Iglesias se ha revelado como un mentiroso compulsivo y un hipócrita. No sé qué puerta giratoria utilizará, lo que tiene que hacer es explicar cómo ha conseguido ese patrimonio que tiene. Aparte, los comunistas siguen en el Gobierno.

En su libro pasa de puntillas por la corrupción. ¿Qué peso tuvo en la fragmentación y la caída del PP?

Si tuviera que escribir un libro sobre la corrupción, hablaría del PP, pero le dedicaría más espacio al PSOE y a la Convergència de Pujol. La Gürtel surge en 2009, y en 2011, en Madrid, el PP consigue 72 escaños y el PSOE, 36. Ese año, el PP logra mayoría absoluta en las generales. La corrupción tiene consecuencias en los votos, es posible, pero al PSOE nunca le costó nada. Con el PP hay una diferente vara de medir.

Marlaska se refirió al PP de Madrid como organización criminal.

Es intolerable que dijera eso. Marlaska es mi mayor decepción del Gobierno de Sánchez.