Benidorm

Benidorm: «Vamos como en una procesión»

Vecinos y usuarios recriminan que el ejecutivo haya decidido restringir la circulación a 10 kilómetros por hora cuando podría ser de 20

Varios vehículos circulan a menos de 10 kilómetros por hora por la Avenida Mediterráneo./ LP
Varios vehículos circulan a menos de 10 kilómetros por hora por la Avenida Mediterráneo. / LP

B. ORTOLÀ

Sábado, 15 mayo 2021,

«Los carros de caballos iban más deprisa. Vamos como en una procesión». Esta es una de las múltiples quejas de los vecinos y usuarios que circulan «a paso de tortuga» en los últimos días por la Avenida Mediterráneo de Benidorm. Con la entrada en vigor de las nuevas normas que limitan la velocidad en las calles urbanas, el consistorio ha aprovechado para reducir, aún más la marcha de los vehículos en esta vía. Tan solo se puede circular a un máximo de 10 kilómetros por hora, pese a que la nueva legislación permite que se transite a 20 kilómetros por hora en este tipo de calles de plataforma única (en las que se comparte calzada y acera).

Desde el cambio, el tráfico en este vial se ha ralentizado de forma considerable, apuntan muchos de los vecinos, comerciantes y restauradores de la zona: «es un suplicio tener que pasar por aquí».

Además de limitar la velocidad, la avenida en cuestión ha sufrido otras variaciones. Un cambio radical en el que el consistorio ha decidido apostar por el peatón y reducir la calzada pasando de dos carriles por sentido a tan solo uno. Una decisión que no ha gustado entre el gremio de la restauración.

De hecho desde Abreca ya han criticado en varias ocasiones la actual situación de la vía. Pese a que ha aumentado el espacio para el peatón, aseguran que sus negocios se ven perjudicados «porque la ralentización del tráfico en la zona repele a los visitantes. Además se ha convertido en un suplicio, especialmente para los vehículos de distribución de bebidas y alimentos». De hecho aseguran que los peatones recorren con más facilidad la vía que los coches, «pero uno no puede descargar a pie las cajas de Coca Cola, llegar hasta nuestros negocios es un suplicio». A las quejas de los restauradores también se suman las de muchos vecinos que aseguran no entender la decisión del ejecutivo. Tanto a pie de calle como en las redes, las críticas a la nueva Avenida del Mediterráneo son feroces: «Para eso que sea totalmente peatonal.», apunta un usuario habitual de la vía.

Entre los comentarios más repetidos se encuentra el que alude al «afán recaudatorio» del Ayuntamiento; «lo hacen porque quieren que se multe a todo el mundo. Hasta los patinetes y las bicicletas se irán con receta. Además ahora está todo tranquilo, pero cuando se vuelva a la normalidad y el tráfico aumente, se van a montar grandes embotellamientos», cuestionaba Agustín Navarro, comercial en la Marina Baixa y asiduo a esta calle. De hecho, la presencia de numerosos radares en algunas de las principales calles de la localidad ha alertado también a vecinos y asociaciones de diferentes sectores económicos.

Aseguran desde Abreca que la medida «será disuasoria para los visitantes, pues van a preferir irse a otros municipios antes que pasar por este calvario».

Moción de Ciudadanos

Tampoco están de acuerdo con los cambios en la circulación desde Ciudadanos, quiénes han decidido presentar una moción para subir el límite de velocidad en las vías quede establecida en los máximos genéricos fijados en el nuevo Reglamento General de Circulación, «que en ningún caso contemplan máximos de 10 kilómetros por hora».

Ante las quejas, desde el ejecutivo recuerdan que se ha apostado por un cambio respecto a la funcionalidad de la avenida. «Se trataba de un eje vertebral de la ciudad y ahora es una zona de tránsito peatonal por lo que se ha ajustado la velocidad a sus características. Recuerdan, además que tan solo afecta a 450 metros de vía y que la normativa se aprobó en el consejo de movilidad «en los que participan representantes de las asociaciones»