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Mauricio Cárdenas: «O los países no quisieron hacer nada contra la pandemia o no supieron qué hacer»

SOCIEDADPausaUnmuteCurrent Time 0:12/Duration 0:51Loaded: 100.00% Picture-in-PictureFullscreenMauricio Cárdenas – ABC / Vídeo: Un informe de la OMS asegura que la pandemia se pudo haber evitado – Atlas

El exministro de Economía de Colombia y panelista del informe independiente asegura que faltó voluntad política para evitar la peor crisis sanitaria de la historia

Nuria Ramírez de CastroNuria Ramírez de Castro

MADRID Actualizado:13/05/2021 

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Durante ocho meses un panel independiente de expertos de alto nivel escrutaron la secuencia de errores que propiciaron una de las mayores crisis sanitarias de la historia. Cómo lo que empezó con un pequeño brote en China se convirtió en una pandemia de la que ningún rincón del planeta pudo escapar. La investigación señala errores y culpables de una situación que pudo evitarse y muestra el camino para evitar una nueva amenaza pandémica. En el análisis han participado médicos, exmandatarios políticos, especialistas en gestión y también economistas como el exministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas. «Solo con inversiones de miles de millones evitaremos pérdidas billonarias en el futuro», asegura a ABC en conversación telefónica.

El informe critica la

 actuación de los dirigentes políticos, de la Organización Mundial de la Salud y de la mayoría de las instituciones que participaron en la gestión de la pandemia. ¿Nadie se salva?

Sí, se salvan la enorme cantidad de personas anónimas que sacrificaron todo para atender esta crisis. Los sanitarios, las organizaciones civiles… Debemos sentirnos muy orgullosos por el esfuerzo y la entrega de todos los profesionales. La humanidad estuvo a la altura, los gobiernos no, ni tampoco el poder.

Por tantas muertes que se podrían haber evitado, ¿deberíamos juzgar los errores cometidos como un crimen contra la humanidad?

Es una expresión fuerte que nos lleva al terreno de las culpas y los señalamientos. Nuestra investigación no ha tratado de dictar un veredicto sobre quién falló y lo hizo mal. El mandato era estudiar lo ocurrido para que nunca volviera a ocurrir. Buscar los errores para que no se repitan y poder actuar en el futuro. Tras la catástrofe de la central nuclear de Chernóbil, se mejoraron los mecanismos de seguridad en todas las instalaciones nucleares. Este puede ser el momento Chernóbil para la salud pública mundial.

¿Cuál fue el peor error?

Lo peor fue la inacción de los gobiernos durante el mes de febrero de 2020. Fue una oportunidad perdida para evitar el impacto del virus. La pandemia siguió avanzando y muchos países optaron por limitarse a esperar y ver. O no quisieron hacer nada o no sabían bien qué hacer. Hubo falta de voluntad política y la pandemia aprovechó ese vacío para expandirse. No podemos repetir esta situación. Los gobiernos deben saber qué hacer y necesitan guías de actuación.

¿Fue más un problema de falta de voluntad o de dejadez expresa?

Hubo de todo. Políticos que decidieron ignorar y otros que no supieron cómo actuar. No quiero dar nombres, pero América Latina por hablar de mi región, está llena de malos ejemplos.

El Gobierno español ha defendido en numerosas ocasiones que nadie estaba preparado para esta situación y que no se podía prever.

Es cierto que el mundo no estaba preparado, pero no porque no hubiéramos sido advertidos. El mundo tuvo varias advertencias de lo que podía ocurrir y, simplemente, fuimos indiferentes.

¿Faltó liderazgo de la Organización Mundial de la Salud?

Esta institución necesita más independencia y más recursos. La declaración de emergencia se demoró porque intervinieron instancias políticas. Conclusión: la OMS no puede vivir de la caridad internacional para tener más autonomía.

¿Cuál es el principal giro que debe dar el mundo para afrontar una próxima amenaza?

Más que en el futuro, hay que pensar en el presente. En estos momentos la pandemia está peor que hace un año. El mundo se mueve a dos velocidades, los que tienen vacunas y los que no. Esto es un gran error. Si no se distribuyen mejor, tendremos el patógeno vivo por mucho tiempo. Esto es lo primero que hay que resolver y hacerlo ya.

¿Sería la solución liberar las patentes de vacunas?

Somos conscientes de que no es una solución inmediata. Pasarían meses o años para que esto se tradujera en la fabricación a gran escala en todos los países. Lo apremiante es que los países con excedentes de vacunas, como Estados Unidos, empiecen a donarlas. En este país, el problema ya no es la recesión de la crisis sino la inflación por la reactivación tan rápida que están teniendo.