Alfaz del Pi

Las federaciones del PSOE discrepan sobre las causas de la caída

Algunas ven un claro voto de castigo contra Sánchez y otras no ven extrapolación posible

Víctor Ruiz de AlmirónVíctor Ruiz de AlmirónSEGUIRActualizado:06/05/2021 12:05hGUARDAR

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La Comunidad de Madrid es una isla con la que pocos en el PSOE quiere tener nada que ver. No puede haber efecto dominó. Se levanta un cortafuegos argumental para tratar de convencer de que lo sucedido a los socialistas en Madrid no tiene nada que ver con la realidad de sus territorios.

En buena medida se asume el diagnóstico de la dirección federal de que «esto son unas elecciones en Madrid». Pero en otras federaciones discrepan de este balance que pretende aislar la cuestión a Madrid, y se preparan para mantener posiciones ante el nuevo escenario político: «La culpa no la tiene Gabilondo. Ha habido un voto de rechazo contra el Gobierno de coalición», explican en una federación.

 Y es que estas han sido las primeras elecciones en una región sin independentismo desde que Pedro Sánchez gobierna con Unidas Podemos y desde que pactó los Presupuestos con ERC y Bildu.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reflexionaba ayer sobre la posibilidad de que las elecciones en la Comunidad de Madrid hayan expresado «cambios y movimientos sociológicos» que deberán afrontarse con serenidad. Page considera que «lo que está pasando traerá consecuencias en el análisis político y social» que van a ser «más importantes de lo que pueda parecer». «Me parece muy trascendente en cualquier análisis de futuro de lo que va a moverse en muchos espectros sociológicos», insistía ayer durante una visita a Cuenca.

Por su parte, fuentes del PSOE andaluz, asediadas por la intención de sustituir a Susana Díaz como líder de la federación y candidata en las próximas elecciones, trasladan en primer lugar que «se ha reventado una federación» para «deshacer a su antojo» sin darle ninguna autonomía. Y consideran que «da la sensación de que la gente ha votado contra Pedro Sánchez». Y se preguntan si «¿vamos a copiar ese modelo?». Estas fuentes apuntan directamente a Iván Redondo al cuestionar que «se pone el partido en manos de ciertos gurús que tienen poco de socialistas». Estas fuentes expresan que «España no es Madrid» pero que «se debe tomar nota o nos vamos a ver igual, con la derecha consolidándose».

De forma oficial, con más sosiego, desde el PSOE andaluz su portavoz parlamentario, José Fiscal, manifestaba su «preocupación, inquietud y desazón por los resultados». A la vez apelaba a la «unidad» del PSOE para «frenar el avance de la derecha en el conjunto de España, en todos los territorios».

Desde el PSC, un alto cargo consultado expresa con rotundidad que «es un error grave extrapolar estos resultados fuera de Madrid». Desde otra federación mediterránea advierte de que «la izquierda ha recibido un serio aviso la autocomplacencia». Este dirigente entiende que el resultado «no es extrapolable pero sí es un aviso». Se valora especialmente que «Vox ha tocado techo por primera vez, y que eso permite repensar el medio plazo de otra forma». Ese freno a Vox, en cambio, no tranquiliza a otros. El Gobierno sin ir más lejos interpreta a Díaz Ayuso como un fenómeno de «mimetización con la ultraderecha».

Desde una presidencia regional, en conversación con este diario, sostienen tajantemente que «los resultados no son extrapolables al resto del país» como no fueron extrapolables «los resultados de Cataluña». Y restan en cierta forma importancia a lo sucedido porque creen que en gran medida tiene que ver con la absorción de Ciudadanos. Pero que representa una continuidad en la dinámica de la región: «Al final el PP lleva gobernando 26 años en Madrid». Esta líder regional sí expresa su preocupación por la posibilidad de que se produzca el «efecto contagio» en los líderes del PP de otras Comunidades Autónomas «hacia un discurso más populista».

Los resultados del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid tienen un impacto sobre la figura de Pedro Sánchez desconocido desde que recuperase el mando del PSOE en 2017. La pérdida de la Junta de Andalucía tras las elecciones de diciembre de 2018 no tuvo un impacto en la figura de Pedro Sánchez. Aunque en el PSOE andaluz siempre hay figuras que han recordado que esos comicios tuvieron lugar ya con Sánchez en La Moncloa tras una moción de censura que contó con los votos independentistas. Cuestión que presentan como «crucial» para explicar la irrupción de Vox, que alteró todo el tablero político y optimizó los resultados de la derecha en Andalucía.