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El clic de abril: de "socialismo o libertad" a "democracia o fascismo"
JORGE ARÉVALO

PREMIUM

  • LUCÍA MÉNDEZ
  • Madrid

Actualizado Sábado, 24 abril 2021

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La “sorpresa de octubre” es un concepto que se usa en las campañas presidenciales norteamericanas para definir un acontecimiento imprevisto que pueda influir en las elecciones que siempre se celebran en noviembre.

He aquí que la campaña electoral de la Comunidad de Madrid -tan trascendente para España como unas presidenciales en Estados Unidos por decisión expresa de los partidos- ha tenido su propia “sorpresa de abril”.

El “clic“, llamó Pablo Iglesias al evento inesperado que ha devuelto a los partidos de izquierda la esperanza de victoria que habían perdido en algún recodo de la precampaña. El “clic de abril” fue la decisión del candidato de Unidas Podemos de levantarse de la silla y abandonar en directo el debate electoral de la Cadena Ser, después de que la aspirante de Vox se burlara y pusiera en duda la carta con amenazas de muerte que había recibido Iglesias con cuatro balas en su interior.

La misma misiva la recibieron el ministro del Interior y la directora general de la Guardia Civil. Tras Iglesias, abandonaron el debate el candidato del PSOE y la de Más Madrid.

En la tarde del viernes, casi en el ecuador de la campaña, los partidos de izquierda borraron sus estrategias y pusieron rumbo a toda máquina hacia la batalla final de la “guerra cultural” -a vida o muerte- que se libra ante las urnas madrileñas del 4-M.

Existe una estrategia común de los candidatos de izquierda que no es producto del azar sino diseño consciente

Del “socialismo o libertad” con el que Isabel Díaz Ayuso convocó las hostilidades se ha pasado al “democracia o fascismo”. Es el marco en el que los partidos de izquierda quieren que se desenvuelva la última semana de campaña. Lo cual viene a darle la razón a Pablo Iglesias, que dejó de ser vicepresidente del Gobierno para combatir al fascismo en Madrid, tal y como él mismo anunció.

Rocío Monasterio ha convertido al líder de Podemos en el blanco de sus ataques para no quedar sepultada por la enorme popularidad de Ayuso entre los votantes de Vox. Y los partidos de la izquierda han encontrado en la sobreactuación de Vox la causa que les faltaba en su lánguida campaña.

Las fuentes consultadas aseguran que existe una estrategia común de los candidatos de izquierda que no es producto del “azar”, sino diseño consciente, colaboración diaria y unidad de criterio.

Los tres partidos de izquierda a modo de piña contra Ayuso fue una de las singularidades del único debate electoral de Telemadrid. Ya no habrá más, porque el PSOE, Unidas Podemos y Más Madrid se niegan a sentarse a hablar con Vox.

La izquierda tiene ahora una oportunidad. Una causa clara y movilizadora. La cuestión es si este clima puede mantenerse

El muy visible entusiasmo de las izquierdas tiene que ver con el pesimismo que hasta ahora reinaba en sus sedes debido a que los sondeos son tozudos al pronosticar una victoria arrolladora de Ayuso. La candidata del PP -que en la precampaña parecía invencible y en la campaña se ha desinflado algo- no sólo necesita ganar ella. Tiene que lograr mayoría absoluta con Vox. Y además está la incógnita de Ciudadanos, al que casi ningún sondeo da entrada en la Asamblea madrileña.

¿Logrará la alerta antifascista despertar de verdad al electorado de izquierda para evitar el Gobierno de Ayuso? Hay opiniones distintas. “La izquierda tiene ahora una oportunidad. Una causa clara y movilizadora. No era una causa movilizadora el debate sobre tomar cervezas o no. La cuestión es si este clima puede mantenerse hasta el día de las elecciones”, señala un socialista.

Los responsables de la campaña del candidato Ángel Gabilondo se sienten fuertes frente a las críticas internas acerca de la estrategia de empezar abominando de Iglesias para buscar a los votantes de Ciudadanos, y acabar pidiendo en el debate la ayuda del ex vicepresidente para vencer a Ayuso el 4-M.

“¿Se creían que los que votaron a Ciudadanos iban a votar al PSOE que gobierna con Podemos sólo porque Gabilondo dijera que no quería pactar con Iglesias? Como si los votantes fueran tontos”, señalan los socialistas críticos con la campaña.

Vemos un despertar de la izquierda. La cuestión es si este giro va a activar a los votantes de la izquierda

“Esta es una elección que siempre se decide por tres escaños, tiene todo el sentido hacer un llamamiento a los socialistas, progresistas y demócratas de Ciudadanos. Nos hemos ido posicionado durante toda la campaña en el eje democracia contra los ultras”, señalan desde el equipo de campaña que dirigen los colaboradores del presidente del Gobierno en Moncloa.

Algunos dirigentes socialistas no lo ven tan claro. “Lo que vemos es un despertar de la izquierda. La cuestión es si este giro de guion va a activar a los votantes de la izquierda que se necesitan para que no gobiernen el PP y Vox. No está claro. Ayuso aprovechó muy bien la precampaña desde la convocatoria, sacó varios cuerpos de ventaja y ahora igual ya es muy tarde para parar su progresión. En las campañas electorales, lo importante no son los detalles de un día o de otro, sino el mar de fondo y Ayuso no es fácil de vencer ahora mismo”, señalan fuentes del PSOE.

“Los votantes del PP están muy crecidos y los de Vox muy orgullosos de votar a este partido. Las acusaciones de fascismo no harán mella en este sector del electorado. Aún así, las elecciones no pueden darse por perdidas, ni mucho menos. Pablo Iglesias ha demostrado que tiene una gran capacidad para manejar la comunicación y puede movilizar a parte del voto que se necesita, el voto tradicionalmente abstencionista. Y Mónica García (candidata de Más Madrid) conecta muy bien con el electorado progresista más joven. Si hay una participación muy alta, la izquierda gana seguro”.