Alfaz del Pi

Hacia la supervacuna que nos proteja de todos los coronavirus

iNVESTIGACIÓN

Varios laboratorios de todo el mundo están buscando ya el Santo Grial que nos defienda no sólo de las variantes del SARS-CoV-2 que están circulando en la actualidad sino de nuevas cepas y futuros coronavirus que puedan emerger en el futuro. Una vacuna universal, todo un desafío en el que empieza a haber resultados

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Domingo, 21 marzo 2021 –

La puesta en escena del SARS-CoV-2 hace poco más de un año puso en marcha todos los mecanismos necesarios para que la ciencia pudiera crear en tiempo récord vacunas capaces de protegernos. Pero el villano no se ha dado por vencido. Mientras cientos de laboratorios trabajaban a contrarreloj en el antídoto, el virus se ha reinventado desplegando un ejército de variantes: la británica, la brasileña, la sudafricana, japonesa… Y aquí, el nuevo dilema: ¿Las vacunas actuales tendrán poder suficiente contra todas las cepas extendidas¿Y contra las que puedan surgir de ahora en adelante? Ante la duda, varios laboratorios de todo el mundo están trabajando en la vacuna de las vacunas: la supervacuna, un inyectable que nos defienda de cualquier milicia, sea de la procedencia que sea.

Es cierto que este relato suena a una trama de superhéroes de ciencia ficción. Sin embargo, no es un concepto tan lejano para los científicos que en la vida real se despiertan y se acuestan cada día con una meta: controlar este coronavirus pandémico. «Desde hace muchos años, se está buscando una vacuna universal para la gripe, para evitar que cada año se tenga que vacunar a la población», ilustra el virólogo Mariano Esteban, que lidera el equipo que está desarrollando una de las tres vacunas contra el SARS-CoV-2 del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Ahora, este objetivo se ha trasladado al SARS-CoV-2 y no son pocos los grupos que tratan de lograrlo. «Nosotros estamos trabajando también para conseguir un candidato vacunal frente a las variantes existentes y las nuevas» que estén por llegar, apunta el investigador español. Más allá de su vacuna primaria, que probablemente comience la fase clínica antes del verano (está a la espera de la autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios -Aemps-), «estamos utilizando otras aproximaciones dirigidas a una respuesta “más duradera, con amplio efecto, universal», pero esto no «se hace de la noche a la mañana».