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Iglesias intenta reflotar Podemos tras perder poder en casi toda España


ESPAÑA

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, asiste al Consejo de Ministros celebrado este martes en el complejo de La Moncloa
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, asiste al Consejo de Ministros celebrado este martes en el complejo de La Moncloa – EFE

El partido perdió representación en todas las regiones menos en Cataluña y en Andalucía

Gregoria CaroGregoria Caro

Actualizado:17/03/2021

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Unidas Podemos (UP), y también Podemos por separado, ha perdido representación en todas las comunidades autónomas en las que se ha presentado desde las elecciones de 2015. Hay una excepción, y reciente: Cataluña. Jèssica Albiach, candidata de los comunes el pasado 14 de febrero, logró mantener los ocho escaños en el Parlament que sacaron en 2017. Sin embargo, el balance en el resto de territorios a los largo de los últimos años es demoledor. En picado.

La decisión del vicepresidente segundo y secretario general de Podemos de dejar el Gobierno para presentarse como candidato en Madrid el 4-M confirma la extrema debilidad del partido y la necesidad de reconstruir el proyecto. «Iglesias sacrifica la vicepresidencia para unificar a

 la izquierda contra la ultraderecha y consolidar a UP en Madrid como partido con representación», explicaban el lunes desde su entorno. Había el temor de no superar la barrera del cinco por ciento y quedarse sin representación en la Asamblea.

A todas luces el movimiento busca recuperar el espacio político que perdieron en las elecciones de 2019, cuando pasaron de 27 diputados autonómicos a 7, dañados por Más Madrid y la presencia de Íñigo Errejón.

El pasado verano, en los comicios del 12 de junio, Podemos perdió toda su representación en el Parlamento gallego y la mitad en el del País Vasco (pasaron de 11 a 6). Fue un golpe duro, sobre todo para el espacio de Galicia en Común. Además, se constataba que la entrada de Podemos en el Gobierno de coalición apenas unos meses antes no había servido para obtener unos datos mejores y romper con la tendencia en declive.

En 2019, comicios del 26-M, también hubo disgustos. En Castilla-La Mancha (pasaron de dos a cero) y Cantabria (de tres a cero) perdieron su representación. En Castilla y León sufrieron una caída de 9 diputados y se quedaron con uno. En Aragón, lo mismo: de 14 escaños a 5. La Rioja: de 4 a 2. Murcia: de 6 a 2. Navarra: de 7 a 2. Asturias: de 9 a 4. Baleares: de 9 a 6. Canarias: de 7 a 3. Comunidad Valenciana: de 13 a 8. El caso de Andalucía, elecciones del 2-D de 2018, tiene sus matices. Adelante Andalucía mejoró en dos diputados el resultado de 2014 (de 15 a 17). Pero tras huir de las siglas y el color morado.

Iglesias será el golpe de efecto. Porque perder sus 7 escaños en la joya de la corona, una región como es Madrid, anhelo de la izquierda, sería muy perjudicial para el futuro del partido. Iglesias y su equipo se convencen de que esa debe ser la decisión cuando el PSOE confirma a Ángel Gabilondo como su candidato. Fuentes parlamentarias de UP explican que el PSOE «no estaba por dar la batalla», y que Iglesias movilizará a un electorado más a la izquierda.