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El Parlamento Europeo retira la inmunidad a Carles Puigdemont

OCDE augura una recuperación más fuerte en España este año y el próximoCARLES PUIGDEMONT

La decisión de la Eurocámara permite reactivar la euroorden de detención contra el expresidente catalán suspendida desde enero de 2020

El eurodiputado Carles Puigdemont, este martes en Bruselas.
El eurodiputado Carles Puigdemont, este martes en Bruselas.YVES HERMAN / REUTERS

80GUILLERMO ABRILBruselas – 09 MAR 2021 – 09:56 CET

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Sin sorpresas ni sobresaltos, el Parlamento Europeo ha cumplido con lo esperado y ha decidido levantar la inmunidad del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, con 400 votos a favor, 248 en contra y 45 abstenciones, y con sufragios casi idénticos en los casos de los exconsejeros Antoni Comín y Clara Ponsatí (404 a favor, 247 en contra y 42 abstenciones).

La decisión de la Eurocámara, que se votó ayer de forma secreta, pero ha sido hecha pública este martes, permite reactivar los procesos de extradición contra los tres eurodiputados reclamados por la justicia española desde su huida de Cataluña en 2017.javascript:falsePUBLICIDAD 

Serán ahora los tribunales belgas quienes deberán tomar las riendas del proceso (en el caso de Puigdemont y Comín) y los británicos (en el caso de Ponsatí, que se instaló en Escocia, aunque últimamente reside en Bélgica). Los procedimientos iniciados a través de euroórdenes de detención cursadas por el magistrado del Tribunal Supremo que instruye la causa del procés, Pablo Llarena, quedaron suspendidos a principios de 2020 cuando los políticos catalanes tomaron posesión de sus actas como eurodiputados, a la espera de que el Parlamento se pronunciase sobre su inmunidad.

Su entrega a España no será inmediata. Y la posibilidad parece incluso más lejana desde el pasado mes de enero, cuando la justicia belga denegó la extradición del exconsejero catalán Lluís Puig, también fugado a Bélgica y reclamado por el Supremo, pero cuyo proceso siguió su curso al no ser eurodiputado y por tanto carecer de protección especial.

El ajedrez jurídico será complejo. Los políticos catalanes, además, han anunciado que recurrirán al Tribunal de Justicia de la Unión Europea supuestas “irregularidades” en el procedimiento seguido contra ellos en el Parlamento Europeo. El magistrado Llarena, desde el otro lado del tablero, dio también hace un par de semanas los primeros pasos para elevar una cuestión prejudicial ante la justicia europea con el fin de obtener garantías en el proceso.

Fuentes del ministerio de Exteriores explican que este posible paso de Llarena tiene el objetivo de que la justicia europea “interprete cómo se ha de aplicar una euroorden”, tras la postura de los tribunales belgas en el precedente de Puig. Y aseguran que el Gobierno ha tratado de “generar confianza” entre el sistema de justicia español y el belga. Esperan que la extradición se haga finalmente efectiva, pero tampoco están seguros de que así sea. “¿Qué garantías tenemos de que vaya a hacerlo? Ninguna”. Valoran positivamente el resultado: “Es un voto de confianza en el Estado de derecho y el funcionamiento de la justicia en España”. Y destacan que es una forma de validar que los problemas de Cataluña se han de resolver en España, no en Europa, y que la condición de Eurodiputado no se puede usar para eludir la justicia nacional.

“Acaba de terminar la fase política del procedimiento y comienza la judicial”, asegura Gonzalo Boye, abogado que forma parte de la defensa de los catalanes. “Estamos muy tranquilos porque sabemos lo que tenemos que hacer y, sobre todo, cómo se va a resolver”. Desde la sentencia belga sobre Lluís Puig, Boye considera que la batalla jurídica se estaría aproximando a un “jaque mate” por su parte (la no extradición), en el que lo único que faltaría por decidir son el número de jugadas.

La votación en el Parlamento ha seguido el guion previsto: las tres grandes familias políticas de los populares, socialistas y liberales, que suman 432 de los 705 eurodiputados (el 61%), han votado a favor de retirar la inmunidad; lo han hecho de forma monolítica en el primer caso, aunque con algunas fisuras y disensiones en el bloque de los progresistas y liberales. Tanto los verdes como la izquierda, que aglutinan 108 escaños, votaron, tal y como habían anunciado, de forma mayoritaria en contra.

La división entre las formaciones del Gobierno español de coalición, cuyos puntos de vista divergen sobre la manera de resolver la crisis catalana, se ha materializado también en el hemiciclo, con los socialistas apoyando el levantamiento de la protección de Puigdemont, Comín y Ponsatí y los miembros de Unidas Podemos desmarcándose para votar en sentido opuesto.

“Podemos tendrá que explicar por qué ha decidido no cooperar con la justicia”, ha reaccionado en rueda de prensa Iratxe García, presidenta del grupo de los socialistas europeos en el Parlamento, tras conocer los resultados. García ha destacado la “victoria de la democracia y el Estado de derecho” y la “clara mayoría absoluta” que ha respaldado que la justicia española “haga su trabajo”. “Este parlamento no está para opinar sobre lo que hacen los jueces en España”.

A pesar de que ha salido adelante, las grietas que ha generado la causa independentista en el hemiciclo europeo se pueden detectar en la diferencia del voto con los otros dos levantamientos de inmunidades que decidía también ayer el parlamento: los casos de un croata y un portugués, reclamados por sus países, que recibieron el apoyo de 658 y 652 eurodiputados respectivamente, más de 250 escaños por encima de los catalanes, y con un porcentaje similar al habitual en estos procedimientos.

Tras los resultados, la jornada de este martes ha transformado en un hervidero español las incontables salas y los intrincados pasillos de la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, con ruedas de prensa convocadas desde primera hora de la mañana por los principales partidos del país y también por parte de los directamente implicados: Puigdemont, Comín y Ponsatí. Todos a la espera de que pase a la siguiente fase el proceso sobre su extradición, pero ya fuera de los muros del hemiciclo.