Alfaz del Pi

El entorno de Aznar y Rajoy se desmarca de Casado por querer romper con el pasado con el cambio de sede

EL GRUPO ALI BABA CAMBIA SU SEDE

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EL NUEVO DOMICILIO PODRÍA INSTALARSE EN CARABANCHEZ O OCAÑA

Por mucho que lo intente los políticos del presunto ALI BABA de cambiar su sede para ganar perestigio se equivoca.”Uien la hace la paga” esa es la realidad. Con Rajo, Barcenas, etc. lo unico que han conseguido que hacer creer y ver que todos las personas con cargos responsables del PP, en ciudades, pueblos y aldeas españolas, se les puede meter en el mismo saco y ahí esta el gran error. Alcaldes y concejales del PP carecen de semejanza con Rajoy, Aznar, Barcenas, Rato, ect. Estos últimos trabajan con honestidad y honradez y, aunque surja algún sujeto que rompa esta norma, el resto, el gran resto de estas personas no pueden ser consideradas culpables de los desafueros economicos conocidos y los wue presuntamente quedan por conocer.

La pregunta es ¿donde estará la nueva sede del PP madrileño?. Muchos, la gran mayoría piensan que CARABANCHEL o OCAÑA seria lo justo, honesto y deseable.

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El PP actual sí aplaude la decisión aunque cree que debió tomarse antes: «Es algo que tenía que haberse hecho ya en 2014»

Mariano CallejaMariano Calleja

MADRID 

Actualizado:17/02/2021 

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El Partido Popular ha reaccionado al mal resultado de las elecciones catalanas del 14-F con un golpe sobre la mesa para romper de una vez por todas con su pasado más oscuro de corrupción, que otra vez ha sido protagonista en una campaña electoral. Ante el Comité Ejecutivo NacionalPablo Casado anunció lamudanza de la sede nacional para dejar atrás, como parte de una etapa negra, todo un símbolo, Génova, 13, que se relaciona sin remedio con los escándalos del partido de épocas anteriores.

Desde la misma noche electoral del 14-F, el PP puso nombre y apellido al que considera máximo responsable de su desastre en Cataluña: el extesorero Luis Bárcenas y su «pacto» con la Fiscalía,

 según denunciaron los populares. Su «confesión», en plena campaña, hizo caer en picado al PP en sus encuestas internas. Además de Bárcenas, los populares creen que la alta abstención ha influido más en su partido que en otros. Pero su interés se ha centrado sobre todo en poner remedio a una enfermedad que vuelve del pasado de manera desesperante para este nuevo PP que surgió del congreso nacional de 2018.

Casado convocó ayer al Comité Ejecutivo Nacional del PP con un mensaje especialmente contundente contra ese historial de corrupción que sigue pesando como una losa en el partido. Cuando García Egea dijo la noche del domingo que el mal resultado en Cataluña era la última factura que el PP iba a pagar por su pasado se refería a eso. «Se acabó», sentenció.

El líder del PP anunció el cambio de ubicación de la sede nacional del Partido Popular, una medida que ha estado en el debate interno de la formación desde hace años: «Considero que no debemos seguir en un edificio cuya reforma se está investigando esta misma semana en los tribunales». El anuncio fue una bomba informativa que dejó en un segundo plano todo lo demás, incluido el análisis de una campaña electoral que puede definirse de muchas maneras, pero no de exitosa ni eficaz. De hecho, el anuncio sobre Génova, 13 logró tapar la ausencia de autocrítica ante el peor resultado de la historia del PP en las autonómicas catalanas.

Aznar y Rajoy

¿Qué opinan políticos del PP de esas etapas del pasado con las que se quiere romper? Fuentes consultadas que formaron parte del partido de Aznar y de Rajoy señalaron que el gesto de cambiar de sede es una decisión «difícil que no puede contentar a todo el mundo dentro del partido», y que ayer no era el día más apropiado para hacerla pública. Advirtieron, además, de que «romper con el pasado nunca es bueno» para el PP, cuyo camino, subrayan, debe ser el de unir e intentar sumar si quiere ser algún día alternativa de Gobierno.

Otras fuentes próximas a Rajoy señalaron que Génova es un «símbolo del PP, de lo poco malo y de lo muchísimo bueno» que representa ese partido y romper con lo malo implica también romper con lo bueno. Esa opinión, sin embargo, no es unánime. Un exministro de Rajoy quitó importancia al traslado de la sede, «incluso al cambio de nombre si hace falta». Es algo, recordó, que se hace en otros países con normalidad para encontrar nuevos espacios y discursos.

Ayer, Casado quiso transmitir la idea de que el PP está en un punto de inflexión para desprenderse de esa mochila del pasado que de forma recurrente se les viene encima. «El cambio de sede es un gesto simbólico de enorme valor, es pasar página de toda una época», comentaron fuentes populares. La decisión recibió el aplauso del PP actual, incluido el de los dos únicos dirigentes que pidieron la palabra en el Comité Ejecutivo: Isabel Díaz Ayuso y José Antonio Monago. Fuentes parlamentarias subrayaron el acierto de Casado, aunque llegue tarde: «Esa medida tenía que haberse tomado en 2014». «Es un gesto muy, muy positivo, muy bien acogido por todos», subrayó otro de los barones autonómicos. «Cada vez que hay tensión política, aparece Bárcenas y nos castiga, y había que cortar del todo con esa parte mala del pasado que logra oscurecer todo bueno que hay en el PP», explicó.

Lo antes posible

El traslado de la sede de Génova, donde está ubicado el PP desde febrero de 1983, se está gestionando desde laSecretaría General. Allí ya se ha empezado a buscar un inmueble adecuado. Fuentes de la dirección nacional señalaron que quieren que la mudanza se haga «lo antes posible».

En su discurso ante el Comité Ejecutivo Nacional, Casado también anunció la creación de un nuevo departamento de ‘compliance’, que establecerá mecanismos de transparencia, rendición de cuentas y un canal anónimo de denuncias con absolutas garantías, a semejanza de lo que sucede en las grandes empresas. Podría definirse como un departamento de vigilancia interna y buenas prácticas dentro de la ley.

Además de estas medidas, Casado verbalizó su hartazgo, que ya dejó ver en la campaña al tener que hablar de Bárcenas, al asegurar que nunca más volvería a comentar escándalos de corrupción que no le conciernen en absoluto: «Desde hoy, esta dirección nacional no va a volver a dar explicaciones sobre ninguna cuestión pasada que corresponda a una acción personal que no haya sido en beneficio del partido o incluso haya podido perjudicarle». El presidente del PP reconoció que el coste electoral «ha sido y es tremendo, y el daño para la urgente alternativa que necesita España es inasumible».

Según fuentes de Génova, esa declaración de intenciones significa que, a partir de ahora, cuando se le pregunte a Casado o a otro miembro de la dirección nacional por Bárcenas o por la Kitchen o cualquier otro caso, se negarán a hacer comentarios y se limitarán a reiterar su compromiso con la ejemplaridad.