La ex consellera exigió 105 millones a la empresa y la revisión actual deja en sólo 13 millones los pagos (92 millones menos).

La aprobación ayer del acuerdo transaccional de la Conselleria de Sanidad con la empresa Ribera Salud para liberar las liquidaciones pendientes de los años 2013, 2014 y 2015 demostró las intenciones de la ex consellera Carmen Montón por hacer desaparecer a la firma concesional.
La ex consellera pretendía estrangular económicamente a la compañía del Banco Sabadell y de la americana Centene Corporation hasta el punto de dejarla al borde de la fase de concurso de acreedores para lograr, a su vez, que quedara sin ningún tipo de maniobra.
Carmen Montón impuso, de forma unilateral, una liquidación ejecutiva (forzosa) de más de 105 millones de euros. La ex consellera reclamaba el dinero por adelantado con el fin de dejar sin liquidez a la concesionaria y sólo permitía la vía judicial para realizar las reclamaciones. En concreto, el 7 de febrero de 2018 con Montón al frente, Sanidad estableció que el importe que RIBERA SALUD II UTE debía abonar a favor de la Conselleria de Sanidad ascendía a 105.689.597,68 euros. Sin embargo, con el nuevo acuerdo pactado por la consellera Ana Barceló y la firma hospitalaria se reduce en más de 32 millones (32.021.520,34 euros).
Incluso, este importe es más reducido. Tras el presente acuerdo transaccional, las liquidaciones referidas a los ejercicios 2013 a 2015 ascienden a un importe total de 73.668.077,34 euros, pero tras la compensación de 47.971.203 euros que Sanidad debe a Ribera Salud, la empresa deberá costear 25.696.874,34 euros. Aunque a este concepto hay que restarle 12.614.369,41 euros por pagos de enriquecimiento injusto. Es decir el total que debe abonar Ribera Salud es de 13.082.504,93 euros. O lo que es lo mismo, Carmen Montón proponía estrangular económicamente a la concesionaria haciéndole pagar 92 millones más por adelantado, pese a que eran una cifra ficticia como se acaba de demostrar con la aprobación del acuerdo transaccional.
El maquiavélico plan de Montón pasó por dejar de pagar la cuantía de la cápita durante seis meses llegando la deuda a los 97.020.319 euros. En resumen, en abril de 2018, tras la reversión, por un lado Montón debía a Ribera Salud una cantidad total cercana a los 140 millones y por otro le exigía 105 millones. En total, la ex consellera quería que la concesionaria de hospitales se ahogara con una cifra que oscilaría los 245 millones.
El nuevo acuerdo transaccional, entre el Consell y la empresa Ribera Salud, ha incluido los recientes pronunciamientos judiciales y de instancias administrativas y ha obligado a replantear lo expuesto por las partes respecto a las liquidaciones del periodo 2013 a 2015. Para llegar al acuerdo se ha realizado un estudio de las partidas que integran la liquidación del contrato concesional, el análisis de las cuales ha supuesto el intercambio de información y documentación entre las partes, así como la validación de la misma.
Sobre estas cuestiones, se ha aplicado una revisión de la prima per cápita que tras detectar errores en el cálculo de la Cápita (pago que recibe la concesionaria por cada paciente de la población que tiene adscrita). Por tanto el acuerdo rectifica las cifras establecidas en las liquidaciones por Carmen Montón. También se corrige la facturación intercentros (los pacientes de otros hospitales que asumieron la empresa y viceversa), los sistemas de información con Ribera Salud y las telecomunicaciones.