Acto de Podemos el pasado 18 de octubre. / DANI POZO (AFP)
Aun así, hay versos sueltos. El exfiscal Carlos Jiménez Villarejo, impulsor de la directiva anticorrupción de Podemos y considerado un referente en la organización, calificó de «antidemocrática» e ilegal esa consulta en un artículo publicado por EL PAÍS el pasado viernes. Villarejo consideraba, además que se estaba «manipulando la conciencia ciudadana, ya que se reclama su participación para un objetivo, el de votar, que es manifiestamente falso». «Además, el Gobierno de la Generalitat está obrando en conciencia de forma desleal con las propias leyes autonómicas. Es decir, las está desobedeciendo y vulnerando», proseguía.
No obstante, la postura más extendida en la formación es la que trasladan Íñigo Errejón y Gemma Ubasart, que defendieron en otro artículo la celebración de la consulta en una columna titulada Podemos, más democracia, nuevo tablero, publicada el 7 de noviembre. Los dos miembros de Podemos aseguraban que «en un Estado plurinacional, sólo el acuerdo y la seducción deberían ser pegamentos para reconstruir puentes».