MAESBA
Fue un siete de Febrero cuando se prendio fuego, por culpa del quemador del Cementererio San Jaime, parte de la Huerta colindante del mismo y podia haber causado una tragedia. Hubo suerte y los daños fueron los minimos y sin desgracias personales.

Lo grave del tema son las posturas que adoptaron el matrimonio politico Gema-Agustin que dijero, por altiva y pasiva, que ese incendio no era culpa del referdio quematorio municipal. Los dos, como siempre en sus malas artes politicas, van cojidos de la mano y los dos aludieron que estaban en lo cierto y que el Seprona lo demostraria. Pues bien ha llegado ese famoso informe dice, lo que vecinos, medios de comunicación , excepto lo que estan dentro del recinto del cementerio, que la culpa era del quemador municipal.
Ahora, si aqui existiese el sentido de responsabilidad de los politicos de paises europeos, ambos conyugues, deberian recoger sus trastos del ayuntamiento e irse a fer la mar. Pero no, no pasara nada, ni tan siquiera pagaran, de su bolsillo, la multa de 1.000 € impuesta, aunque, asi lo creo, hay una causa, sino lo recuerdo mal, judicial abierta y habra que esperar resultados.
RUEDA DE PRENSA
Agustín Navarro y Gema Amor, responsables políticos del incendio de la huerta, deberían dimitir o al menos pagar la multa de la Generalitat.
Tras el incendio de la huerta del Almafrá, en febrero de 2013, Agustín Navarro y Gema Amor salieron a la prensa, como encendidos. El objetivo de sus declaraciones era quitarse las sospechas sobre la responsabilidad del incendio. Todos los vecinos estaban de acuerdo que el fuego se habría originado en el quemador municipal del cementerio. Los vecinos de la huerta ya estaban hartos de ver las fumarolas que salían desde las quemas de podas y ataúdes que allí se hacían a diario.
La postura insistente de Gema Amor era que «se desconoce el punto exacto» donde se originó el fuego y había que esperar a los informes del SEPRONA. Los vecinos afirmaban que un día antes se produjo una quema y Gema Amor y Agustín Navarro decían que no se quemaban restos de poda desde «hace tres días».
Y como no podía ser de otra manera, lanzaban cortinas de humo y alguna brasa frente a los que pensábamos que el origen del incendio era ese quemador lleno de irregularidades. Para Gema Amor, mi opinión sobre que incendio había empezado en quemador del cementerio eran “leyendas urbanas, que solo pretendían desacreditar a Benidorm”.
La razón y la verdad siempre llegan de forma inexorable con el paso del tiempo. Ahora ya sabemos cual es el informe del SEPRONA. La patrulla de la Guardia Civil pudo constatar que el 7 de febrero de 2013 “en la partida Marchaso (junto al cementerio municipal de Benidorm) se había procedido a la eliminación mediante su incineración de restos de jardinería, poda de árboles ornamentales triturados, plásticos, enseres, maderas barnizadas, etc”.
Por entonces, las macetas y las flores de Gema Amor ya causaban estragos a la hacienda municipal y al medioambiente de Benidorm. Esto de las macetas va a llegar lejos. Cada político es preso de sus obsesiones y de sus declaraciones y, con Gema Amor, también de sus macetas.
Pues ya tenemos el informe del SEPRONA que esperaban estos dos vividores de la política. Tenemos el informe y un expediente sancionador de la Generalitat al Ayuntamiento. Y ahora, qué. En qué han quedado las leyendas urbanas. En qué han quedado las cortinas de humo que salían de estos dos políticos irresponsables. O, mejor dicho, de estos dos personajes que tienen sobre sus espaldas la responsabilidad política de ese incendio.
Deberían irse, uno por ser el concejal de Cementerios y la otra por ser la concejala de Servicios Generales. Y los dos por mentir a los ciudadanos, por quitarse las denuncias antes de que llegaran, por permitir con su política que la huerta se viera en llamas en aquella madrugada.
Ahora, con el dinero de todos, ya pueden asfaltar los caminos, ya pueden poner los números de las casas, ya pueden limpiar la maleza o hasta, si quieren, poner macetas en la huerta. Conscientes de su pecado, pronto han cumplido la penitencia antes de oír el dictamen del confesor.
Sin embargo, la responsabilidad política de quemarse una zona verde y entrañable de Benidorm, de poner en riesgo la integridad de las personas y animales que allí dormían esa noche y de pretender engañarnos a todos los ciudadanos, no es de nadie más que de estos políticos filibusteros, que deberían coger sus trastos y marchare a su casa.
Lo más sensato sería presentar su dimisión, que es lo que deberían hacer por el incendio del Almafrá. Pero estos dos no dejan la poltrona de la política y del sueldo oficial ni por la fuerza del fuego.
Por eso pido que, si no se van, Agustín Navarro y Gema Amor paguen de su bolsillo los mil euros de multa que nos pondrá la Generalitat. Si no, los pagaremos, una vez más, entre todos.
Benidorm, a 6 de julio de 2014
JUAN ANGEL FERRER AZCONA
CONCEJAL NO ADSCRITO

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