Alfaz del Pi

LO QUE HE LEIDO.- VOX, a pesar de algunos.

Ayer, 20 de febrero, se celebró en Barcelona el acto público de presentación de VOX, la alternativa para promover la regeneración del centro derecha y para afrontar con decisión y sin complejos de identidad los graves problemas que aquejan a la sociedad española. Resulta, cuando menos, llamativo el escaso eco que este hecho ha tenido en los medios de comunicación tradicionalmente asociados a los sectores liberales y conservadores españoles. Da la sensación que estos medios de comunicación están dispuestos a poner la sordina a las iniciativas de una nueva fuerza política como VOX que nada más nacer ha supuesto un mordisco a las expectativas electorales del Partido Popular. Los tentáculos del poder son grandes y alargados y es evidente que de su alcance no escapan unos medios de comunicación aparentemente objetivos y plurales pero que, en el fondo, se someten con más o menos gusto y con más o menos necesidad a la conveniencia del poderoso.

La realidad es que VOX nace porque la realidad política de este momento así lo impone y esa realidad es la que es, independientemente de que guste o no a ciertos medios de comunicación y de que intenten ocultarla o enmascararla. Muchos votantes y antiguos votantes de centro derecha no sólo no se sienten identificados con la política económica, social, antiterrorista y territorial que el Partido Popular ha venido desarrollando en los dos años de gobierno de Mariano Rajoy, sino que, además, se sienten profundamente traicionados por lo que, a todas luces, son unos graves incumplimientos del programa y de los principios del Partido Popular. Algunos, incluso, llegan a pensar que no estaban tan descaminados los socialistas cuando en la última campaña electoral acusaban al hoy partido del gobierno de guardar un programa oculto. Y tampoco son pocos los votantes o ex votantes populares que no pueden aceptar la justificación de que los incumplimientos se deben a que la realidad no era la que ellos creían cuando prepararon el programa electoral porque aceptar esa excusa es aceptar que los populares no trabajaron lo suficiente cuando eran oposición porque su obligación, aquello por lo que eran retribuidos como oposición, era fiscalizar y controlar la acción del gobierno y, por tanto, conocer el estado y la situación española. A ello hay que sumar el desencanto y la frustración que produce la actuación o la pasividad de muchos dirigentes populares que se muestran incapaces o incluso enemigos de la tan necesaria regeneración democrática del propio Partido Popular. Este partido adolece de un fuerte déficit democrático que impide, tal y como hemos visto a la hora de promover al nuevo presidente del pp andaluz, que los militantes tengan el protagonismo y el poder decisorio que deben ostentar en una organización democrática. La falta de protagonismo de los militantes populares ha favorecido la ascensión política de oportunistas y de arribistas y la consiguiente multiplicación de los casos de corrupción, como en la Comunidad Valenciana, sin que las bases puedan exigir responsabilidades y sin que los que dirigen el partido reaccionen con la firmeza y ejemplaridad que el tratamiento de estos casos requiere. ¿Puede hoy, sin más, un ciudadano responsable apoyar a un partido que protege a sus imputados por corrupción, que ha llevado a la ruina a la Comunidad Valenciana, que ha marginado a la Provincia de Alicante o que consiente la más absoluta e indecente falta de ejemplaridad?

El nacimiento de VOX viene a acabar con la orfandad de los potenciales votantes del centro derecha español. VOX es una apuesta de futuro surgida de la recuperación de principios y valores que hace tiempo abandonó el Partido Popular y que no puede ser cubierta por otras formaciones ya existentes que últimamente han ido creciendo al amparo de esa orfandad ideológica. VOX enarbola la bandera de la regeneración democrática, de la democracia interna y de los principios de mérito y capacidad para la clase política. VOX reivindica la firmeza frente a los terroristas y sus herederos. VOX plantea la igualdad de derechos y de obligaciones de todos los españoles con independencia del territorio de residencia. VOX propone la transformación del modelo de estado autonómico ante la constatación de su fracaso político y de su inviabilidad económica, algo sin duda beneficioso para los alicantinos tan perjudicados por el actual modelo autonómico, y actuar con firmeza, con la Ley en la mano, ante cualquier desafío separatista y ante cualquier intento de pisotear la soberanía del pueblo español. Y VOX propugna el desarrollo de la acción política desde la recuperación de los principios y valores que siempre han identificado al centro derecha español y lo hace sin “complejines” ni disfraces “seudoprogres”. VOX no viene a dividir al electorado de centro derecha porque este electorado ya ha sido dividido por quienes desde la prepotencia y la soberbia lo han traicionado y excluido de la que, hasta no hace mucho, era la casa común de todos quienes compartían una determinada forma de entender la sociedad y la convivencia. Se equivocan quienes pretenden ocultar el nacimiento de esta iniciativa porque con ello seguramente servirán fielmente al poder pero no a los principios. Con ello harán un flaco favor al interés general, aunque les pueda servir para sanear balances de resultados.

Santiago de Munck Loyola
http://santiagodemunck.blogspot.com.es/

 

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