SERGIO MACIÁ

La concejala de Educación del Ayuntamiento de Villajoyosa ha dejado sin transporte universitario a los estudiantes que se desplazan a la Universidad de Alicante. A tan solo una semana del inicio de las clases universitarias, se ha anunciado que el servicio de autobús no estará disponible, generando un gran malestar. Las familias con menos recursos se ven especialmente afectadas, ya que no pueden asumir sobrecostes adicionales, como desplazarse diariamente a Benidorm para tomar otro autobús, pagar la gasolina o compartir coche con otras personas. Ante esta situación, la única alternativa disponible es utilizar el tren, lo que puede suponer un reto de movilidad y económico para muchos estudiantes.
Señora concejala, usted ha sido estudiante en una universidad privada de Valencia, pero esa no es la realidad que enfrentan muchos jóvenes de Villajoyosa. En Valencia, los estudiantes suelen tener un piso cerca del campus y pueden optar por diversas formas de transporte como el metro, el tranvía o la bicicleta. En Alicante, la situación es muy diferente. Aquí, la alternativa es utilizar el coche o el tren, ya que no hay autobús. Sin embargo, olvidar llegar a clase a las 8:00 hrs de la mañana es una realidad común. El tranvía llega a San Vicente del Raspeig a las 8:20 hrs, realizando un transbordo de la línea 1 a la 2, y a eso hay que sumar el tiempo de trayecto hasta la facultad, sin contar que el campus de medicina en Sant Joan d’Alacant representa un desafío aún mayor.
Permítame ilustrar con un ejemplo real: Natasha y Denali, cuyos nombres se han modificado para proteger su identidad, son estudiantes de Gata de Gorgos y Calpe, respectivamente. Ambas se levantaban a las 5:30 hrs de la mañana para tomar el primer tren hacia Altea, donde se bajaban en la estación para luego utilizar el servicio de ASSOVEU. Al final del día, repetían el mismo proceso para regresar a casa. En numerosas ocasiones, Natasha y Denali expresaron su agradecimiento por la labor de la asociación, ya que sin este servicio no habrían podido continuar sus estudios universitarios. Ahora, gracias a la mala gestión del ayuntamiento lo que ha provocado la pérdida de este servicio esencial para muchas personas en la comarca.
Además, varios usuarios del autobús enfrentaban dificultades económicas para pagar el bono bimensual, que costaba 170 euros. Algunos de ellos se veían obligados a darse de baja del servicio y optar por el tren, aunque eso implicara no llegar a tiempo a las primeras clases del día. Recuerdo haberlos contactado por teléfono, y tras hablar con ellos, me explicaron su situación. Me encontré ante dos opciones: permitir que siguieran viajando en tren o darles la posibilidad de continuar usando el autobús, permitiéndoles pagar pequeñas cantidades mensuales hasta cubrir el total del coste. Opté por la segunda opción, y así pude ayudar a todas esas personas que no podían afrontar el pago completo por sus circunstancias económicas.
Ante todo esto, ¿cuál es la solución que propone la concejala de Educación? Según sus declaraciones en el plenario de agosto de 2024, están trabajando en unas ayudas que saldrán en diciembre, hacia finales de año. Señora concejala, el curso académico comienza el 9 de septiembre, no en Navidad. Su falta de previsión dejará a los estudiantes universitarios sin el transporte que hasta ahora gestionaba eficientemente ASSOVEU, todo por un capricho político. Reconozca su error, recapacite, y haga lo que realmente beneficia al pueblo: vuelva a restaurar el servicio de autobús universitario.
Las ayudas no se deben otorgar indiscriminadamente a los universitarios, ya que muchos pueden costear sus estudios por su nivel de ingresos y patrimonio. Sin embargo, ¿qué ocurre con quienes no pueden hacerlo? No es justo distribuir las ayudas sin considerar la renta familiar y el capital disponible. Una persona con menos recursos necesita más apoyo que alguien que tiene la capacidad económica para solventar sus estudios. Además, es fundamental que estas ayudas se entreguen a principios de cada cuatrimestre, asegurando que se destinen al propósito previsto, como el transporte universitario, y no al final del periodo, cuando podrían convertirse en un ingreso adicional que se use para otros fines, como gastos de verano.
En resumidas cuentas, tú te buscarás la vida para ir a la Universidad de Alicante, dale gracias a la concejal de Educación del ayuntamiento de Villajoyosa por su capricho político.
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