Guerra en Ucrania | Nos llevará el señor

Abrir en navegador Encarni Bao AguirreViernes 27 de octubre de 2023Nos llevará el señorBuenas tardes, ManuelLa cumbre que reunió a los jefes de Estado y de gobierno de la UE ayer y hoy produjo imágenes que reflejan la complicada situación de Viktor Orban. La mayoría de ellas podrían agruparse con un título: Un hombre solo. Sí, se le ve saludando untuoso a Ursula von der Leyen y a un sonriente Charles Michel. Pero únicamente interacciona con su nuevo asociado, el ‘premier’ de Eslovaquia, Robert Fico. En la semana que termina, Orban y Fico han competido en desairar a Ucrania.Fico tiene prisa por marcar estilo y anunció que la que se libra en suelo ucraniano no es ‘su’ guerra. Y si el año pasado Eslovaquia llegó a enviar al país invadido por Rusia sistemas de defensa antiaérea S-300, desde ahora «no habrá más armas», solo ayuda civil y humanitaria. Orban lleva al recién llegado varios cuerpos de ventaja. Acudió a la cumbre de la Ruta de la Seda en Pekín para estrechar la mano de Vladímir Putin. Volvió envalentonado y comparó la pertenencia de Hungría a la Unión Europea con la subordinación húngara a la antigua Unión Soviética en su momento, sin que quede claro cuál de las dos relaciones le parece peor. Y finalmente el Parlamento húngaro rechazó dar el visto bueno a la adhesión de Suecia a la OTAN. Precisamente ahora que por fin Erdogan se había aburrido de obstaculizarla.Orban saluda al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. EFELa pregunta parece pertinente: ¿Puede Orban ejercer la presidencia de turno de la UE en el segundo semestre de 2024? ¿Debería dedicarse en exclusiva a lo que él llama «mantener abiertas vías para la paz», en claro desprecio a sus compromisos con el resto de socios europeos? Fuera del Consejo, se entiende.Diamantes rusosEl encuentro de los líderes europeos demostró que Ucrania se ha caído de la primera línea de la actualidad, pero no de la agenda comunitaria.Esta semana, Volodímir Zelenski se reunió con el Colegio de Comisarios. Faltan quince días para que la UE revele a Kiev su dictamen sobre la apertura de negociaciones para la adhesión. Ucrania somete a examen la marcha de sus reformas para cumplir los criterios de entrada en el club comunitario. Una tarea para la que, según su presidente, «hace más de lo que cabría esperar», en plena guerra.La decisión sobre Ucrania marcará la cumbre europea de diciembre.Entretanto, los dirigentes comunitarios perfilan la duodécima ronda de sanciones contra Rusia, que afectará a la exportación de diamantes rusos a Europa. Las medidas punitivas se adoptarán en colaboración con el G-7 y el asesoramiento de Bélgica, por donde pasan la mayoría de estos minerales preciosos.En cuanto a convertir los activos rusos congelados en ayuda a la reconstrucción de Ucrania, la UE sigue en ello y anuncia avances legales para comienzos de diciembre. También en la ayuda macrofinanciera de 50.000 millones a Kiev hasta 2027, que tendrá que lidiar con el veto de Orban.Marejada desde WashingtonLos republicanos de la Cámara de Representantes por fin fueron capaces de elegir un presidente de su mismo partido, aunque esto no es necesariamente bueno para Ucrania. Los conservadores abducidos por Trump andan diciendo que ayudar a Zelenski ya no es popular entre sus electores. Y, contra el criterio de Joe Biden, quieren «separar» los fondos que la Casa Blanca aspira a destinar a los ucranianos de los que realmente les entusiasman: lo que irán a parar a Israel y a la guerra del momento, la de Oriente Próximo.Algunos medios estadounidenses, no precisamente amigos de Europa, aprovechan la coyuntura para difundir que la UE «no cumple su parte en el apoyo a Ucrania». Otros como ‘The Washington Post» publican datos: Hasta finales del pasado julio, los europeos habían comprometido 148.000 millones para Ucrania; EE UU, 73.000.’Action Putin’Vladímir Putin despliega estos días gran actividad. Sin salir del Kremlin, y con la sola ayuda de dos carpetas, una roja y otra verde, el presidente ruso ha dirigido maniobras de sus fuerzas nucleares por tierra, mar y aire. Ofrece cobijo a delegaciones de Hamás e Irán. Y, presuntamente, depara algún sobresalto de salud, que algunas informaciones de imposible confirmación vinculan con un paro cardiaco.En Ucrania, por supuesto, dan credibilidad al supuesto contratiempo de Putin. A Alexei Danilov, secretario del Consejo de Seguridad y Defensa del país, no le sorprenden los achaques de «un hombre que nunca estuvo sano», aunque Danilov parece aludir más bien al estado mental del líder ruso. «La gran mayoría de los nuestros quiere que el Señor lo lleve lo antes posible», resume el dirigente ucraniano. A Putin se lo llevará el Señor. Y a Orban.
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