Reproche oral a la italiana

LAS PR0VINCIAS

Abrir en navegador Revista de Valencia Elena MeléndezDomingo 11 de junio de 2023Reproche oral a la italianaHola ManuelCuando un matrimonio rompe las consecuencias que se producen ofrecen un amplio abanico de secuelas que pueden abarcar desde las tensiones económicas, el reparto del tiempo a disfrutar de los hijos, las decisiones sobre la vivienda familiar, los coches u otras posesiones físicas, hasta los desencuentros con las respectivas familias políticas o los amigos comunes. Si nos centramos en el terreno de lo personal no es extraño que entre las dos partes afectadas surjan toda clase de recriminaciones, que habitualmente tienen que ver con desajustes en lo afectivo, o reproches sobre deslealtades o infidelidades. Un paso más allá están aquellos sujetos más sofisticados que, una vez han puesto tierra de por medio, sienten la necesidad de compartir con su ex pareja reflexiones espontáneas que acontecen en el presente fruto de alguna experiencia sorprendente o novedosa. Tal es el caso de un conocido empresario que, estando de escapada de fin de semana con su nueva pareja en Venecia, una noche decidió llamar a su ex para comunicarle una información que, supongo, para él resultó relevante. Con la información de la que dispongo y echando mano de la imaginación, procedo a recrear el momento usando, eso sí, las palabras precisas que utilizó y que algunos lectores quizá encuentren procaces.Exterior noche. Calle de Venecia junto a uno de los canales.X (él) pasea de la mano en compañía de N (la nueva pareja). Ambos han disfrutado de una cena suculenta en una pequeña trattoria a la luz de las velas. Una velada perfecta que ha venido a culminar una tarde de sexo desenfrenado en el pequeño y romántico hotel ubicado junto al Gran Canal en el que se alojan. Un sexo que, dado que solo se conocen unas pocas semanas, es imposible comparar con los encuentros íntimos casi rutinarios que él mantenía con la que fue su mujer durante casi dos décadas. X, llevado por el arrebato del momento, y algo achispado por las dos botellas de vino ‘chianti’ que han degustado durante la cena, decide sacar el teléfono del bolsillo y pulsar el contacto de su ex. Ella responde al cuarto tono con voz adormilada, pues son más de las doce de la noche y hace rato que dormita en el sofá frente a una serie de Netflix.- “Hola, ¿cómo estás? Te llamo desde Venecia”, explica él excitado.- “¿Sí?, Dime, ¿qué pasa?”, contesta ella, aturdida por lo inesperado del momento y pensando que se trata de alguna clase de emergencia.- “Sólo llamo para decirte que… creo que si los años que hemos estado casados me la hubieras chupado mejor aún estaríamos juntos”, confirma.Ella, la ex, trata de procesar la información que acaba de recibir con la ligera sospecha de que se trate de un sueño. Detiene la serie y se frota los ojos.- “Perdona, ¿qué dices?”, pregunta de nuevo.- “Bueno, que el sexo oral es más importante de lo que la gente piensa. Y estoy casi seguro de que, si lo hubieras hecho más y mejor, no nos habríamos separado”, aclara.Ella permanece en silencio. Al otro lado del teléfono escucha la respiración de él y de fondo el bullicio de las calles. Al cabo de unos segundos, que a él le parecen horas, ella habla.- “¿Estás con ella ahora? ¿la tienes delante de ti?”, pregunta.- “Sí, no tenemos secretos y esto que te acabo de decir se lo he comentado antes”, responde X sintiéndose pleno.- “¿Puedes decirle algo?”, sugiere ella.- “Por supuesto”, acepta X con los ojos encendidos ante lo que considera un juego provocador.- “Dile que aunque no hubieras intentado acostarte con la mitad de mis amigas y aunque fueras mejor en la cama, pese a todo, debería haber roto contigo hace diez años”, zanja ella.X emite una risa nerviosa. Ella cuelga el teléfono, tranquila, y pulsa play para retomar el capítulo donde lo había dejado.
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