| Abrir en navegador Economía para andar por casa Arturo CervelleraJueves 1 de junio de 2023La moda de las ‘co-cosas’Hola, ManuelVivimos en una época en la que está de moda cambiar el nombre a las cosas y utilizar la jerga moderna que viene del inglés. Hacer contactos en encuentros de trabajo lo llamamos ‘networking’, al jefe lo denominamos CEO, a los seminarios ‘webinars’ y trabajar de autónomo es ahora ser un ‘freelance’. ¡Hasta tomar algo después de currar lo llamamos ‘afterwork’! Pero más allá de estas palabras está el concepto de lo que yo he bautizado como ‘co-cosas’, que están muy ligadas a la economía y vienen también del mundo anglosajón.Desde hace unos años se ha comenzado a hablar mucho de tres conceptos que son los protagonistas de las ‘co-cosas’. Uno está vinculado al trabajo ( ‘coworking’) y dos a la vivienda (‘coliving’ y ‘cohousing’) y todos afectan a ámbitos fundamentales de nuestra vida bajo debate. El primero por la movilidad y el teletrabajo que impulsó la pandemia y el segundo por la locura en la que se ha convertido tratar de alquilar un piso a un precio decente o comprarlo, aunque también por los movimientos que cada vez son más frecuentes.’Coworking’La realidad nos dice que hay infinidad de trabajos que se pueden desarrollar con un ordenador en cualquier parte del mundo. Es cierto que en ocasiones hay que reunirse con el equipo para trazar la hoja de ruta, pero en el día a día no es necesario. En este contexto han ganado fuerza en los últimos años los ‘coworking’, que básicamente son un gran espacio en el que una empresa te alquila un puesto de trabajo por un precio que ronda los 168 euros al mes (con internet y luz en el pack). A partir de aquí si se quiere disponer de salas de reuniones u otros añadidos el coste aumenta.Desde Wayco , una firma especializada en este servicio, confirman que antes los principales clientes eran autónomos que buscaban oportunidades tras la crisis. Un perfil que se ha transformado a personas que trabajan a distancia o incluso a pequeñas empresas y algunas más grandes que abren sedes. Eso sí, hay que tener en cuenta que hubo un ‘boom’ que procedió a crear una burbuja en Valencia que ahora se comienza a desinflar. En el último año la ciudad ha pasado de contar con 67 locales a 56, aunque crecen los de mayor tamaño.¿Mi opinión? Pues que puede ser una buena idea para algunos casos. Personalmente, trabajar el 100% de las veces desde casa me quemaría y tener un espacio así puede ser una buena oportunidad. Incluso algo temporal porque se puede alquilar el puesto durante unos meses, incluso a días. Eso sí, tampoco hay que venirse arriba y pensar que es el futuro ya que es simplemente una opción más para pequeños equipos o personas individuales.’Coliving’Entrando ya en el tema de la vivienda tenemos el ‘coliving’, una opción que puede estar bien para determinados perfiles. Para que te sitúes, es un diseño actualizado de lo que podría ser una residencia de estudiantes para gente de más edad. Cada usuario tiene su espacio personal, aunque comparte otros comunes como puede ser el salón o la cocina, aunque depende del caso.La clave está en que el precio no es tampoco muy reducido ya que las instalaciones son nuevas y encontrar en Valencia algo por debajo de los 700 es difícil. Pero es una realidad que algunos ofrecen zonas comunes con apuestas llamativas como terrazas, salas de cine, gimnasios o hasta ‘coworking’. Por tanto, si eres un trabajador que sabe que puede estar solo unos meses en una ciudad me parece una opción razonable, pero nunca para algo a largo plazo.’Cohousing’Y entramos en el tercer y último concepto que analizaremos hoy, el ‘cohousing’ o vivienda colaborativa. Según sus impulsores, es una especie de ‘coliving’ pero a largo plazo. Es decir, también se cuenta con espacios individuales, pero otros son compartidos. ¿La realidad? Que en el 90% de los casos es un concepto que al aterrizarlo es algo así como compartir el piso de toda la vida. Sí es cierto que hay proyectos de futuro interesantes como uno para personas de mayor edad que requieren de apoyo y pueden compartir espacios y servicios con amigos o conocidos, aunque aún es algo incipiente.¿Y a tí qué te parecen estas opciones? A mí la última me parece más postureo, pero las dos primeras puedo entender que tengan su público. Eso sí, sin ser ninguna revolución. Más bien unas soluciones que vienen a cubrir una demanda de mercado que, a mi parecer, es más pequeña que el bombo que se le está dando. Con saber qué piensas en economia@lasprovincias.es, nos despedimos hasta la próxima semana. Gracias por seguir esta ‘Economía para andar por casa’. |
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