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El sector conservador ve una «declaración de guerra» el «rodillo» progresista en el TC

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Actualizado Miércoles

Pumpido logra hacerse con la presidencia por seis votos frente a los cinco que obtuvo Balaguer. Montalbán ocupará la Vicepresidencia del tribunal de garantías gracias a los mismos apoyos

Sede del Tribunal Constitucional.
Sede del Tribunal Constitucional.EFE

Un Tribunal Constitucional dividido eligió ayer como su duodécimo presidente al magistrado Cándido Conde-Pumpido y como nueva vicepresidenta a la magistrada Inmaculada Montalbán, miembros los dos del sector progresista de la corte de garantías.https://omny.fm/shows/el-mundo-al-dia/conde-pumpido-un-referente-de-la-izquierda-judicia/embed

Por seis votos frente a cinco, ambos lograron hacerse con los puestos de representación del órgano, gracias al voto determinante de la magistrada María Luisa Segoviano. Esta juez, que fue promovida al TC por el sector conservador del Consejo General del Poder Judicial, decantó la balanza a favor del ex fiscal general del Estado. Por su parte, obtuvieron cinco votos la magistrada de este mismo grupo María Luisa Balaguer -que aspiraba a presidir el tribunal- y el magistrado del bloque conservador Ricardo Enríquez, aspirante natural a la vicepresidencia.

Las designaciones de Conde-Pumpido y Montalbán vaticinan una época convulsa dentro de un TC donde siete de sus once miembros son en la actualidad de una sensibilidad afín al Gobierno de Pedro Sánchez -los conservadores tienen sin cubrir la plaza que dejó vacante Alfredo Montoya-. El hecho de que el sector progresista haya copado tanto la presidencia como la vicepresidencia, dejando sin representación institucional al minoritario grupo conservador, rompe la regla no escrita de que el presidente y el vicepresidente deben ser elegidos entre los magistrados que integran el turno de mayor antigüedad dentro del tribunal, respetándose además la alternancia de sensibilidades (Montalbán lleva tan solo un año en el TC).

«Se ha aplicado el rodillo. Es una clara declaración de intenciones», sostienen desde el sector minoritario del órgano donde aseguran que se debería haber respetado la alternancia ideológica entre el presidente y el vicepresidente. Otras fuentes de este grupo van más allá y consideran que se trata de una «declaración de guerra». «Es el anticipo de que vamos a sufrir una marginación total», añaden fuentes consultadas por EL MUNDO.

El bloque progresista del Constitucional llegó ayer al Pleno con un pacto previo -alcanzado el día antes- que no conocían ni Balaguer ni los cuatro togados del sector conservador. Los progresistas se reunieron la mañana anterior con la intención de fijar una candidatura única pero la catedrática Balaguer se negó tanto a retirarse de la carrera por la presidencia como a aceptar la vicepresidencia porque consideraba que le debía corresponder a Enríquez (el magistrado conservador de mayor antigüedad en el tribunal). La jurista abandonó la reunión del martes a las 14 horas para asistir a una conferencia y fue ahí cuando se forjó la estrategia que encumbró a Conde-Pumpido y Montalbán a la presidencia y vicepresidencia, respectivamente. Si bien la elección del ex fiscal general era contemplada por el grupo minoritario, la designación de Montalbán fue toda una sorpresa. «Es algo que no había pasado nunca. Que un magistrado que no sea del último tercio se haga con la vicepresidencia», informan fuentes jurídicas.

Al término de las votaciones, el magistrado Ramón Sáez, muñidor junto con Conde-Pumpido de la estrategia del grupo progresista, explicó que no se habían visto concernidos a respetar que un conservador se hiciera con la vicepresidenta puesto que el bloque minoritario había presentado a su candidato para la presidencia (es decir, a Balaguer).

PARA SABER MÁS

El magistrado Cándido Conde-Pumpido, elegido presidente del Tribunal Constitucional.

Tribuna. El incierto futuro del Tribunal Constitucional

  • REDACCIÓN: ELISA DE LA NUEZ

El incierto futuro del Tribunal Constitucional

Las distintas fuentes consultadas explican que Enríquez en ningún momento renunció a la vicepresidencia cuando Sáez y Montalbán le fueron a preguntar qué le parecería si su grupo se hacía con la representación total del tribunal. La respuesta es que ellos se tendrían que abstener entonces. Fuentes jurídicas explican que los conservadores dieron por hecho que se referían a qué sucedería si Conde-Pumpido o Balaguer se hacían con la vicepresidencia, puesto que de forma anómala el sector progresista tenía dos candidatos para convertirse en presidente del órgano. Nadie comentó a Enríquez qué le parecería la candidatura de Montalbán. De hecho, los conservadores aseguran que este magistrado «jamás» renunció a ocupar la vicepresidencia. En contraposición, desde el sector progresista afirman que se ha designado a Inmaculada Montalbán para trasladar una «imagen de paridad» dentro del tribunal ya que estamos ante el TC con mayor número de mujeres juristas de la Historia y porque María Luisa Balaguer declinó el ofrecimiento para ser la vicepresidenta.

PRIMER DISCURSO DE PUMPIDO

Por otro lado, tras su designación, Conde-Pumpido pronunció su primer discurso como presidente donde puso en valor la trayectoria profesional de los magistrados que integran el órgano y donde lanzó un mensaje claro a quienes en las últimas semanas han dudado de su sentido de Estado. El ex fiscal general quiso afirmar ante el Pleno que la «Constitución no permite ni la secesión, ni la independencia ni la autodeterminación». Según informan fuentes jurídicas, el ya presidente del TC aludió al artículo 2 de la Carta Magna y sostuvo que el tribunal debe buscar un equilibrio para proteger las autonomías y la pluralidad dentro el ámbito territorial pero siempre partiendo de la idea de que la Constitución «no permite la autodeterminación», ya que la unidad de España que en ella se promulga es inequívoca.

El magistrado será presidente hasta 2025, es decir, durante los dos próximos años y medio. El papel que desempeñe Conde-Pumpido dentro del órgano será clave a la hora de priorizar los asuntos que debe resolver el tribunal, ya que el presidente se encarga de confeccionar el orden del día de los Plenos quincenales que se celebran en el Constitucional. Además, en caso de empate goza del voto de calidad. Este nuevo tribunal deberá resolver los recursos contra gran parte de la política legislativa desarrollada por el Gobierno de Pedro Sánchez pronunciándose sobre leyes como la eutanasia, el recorte de competencias del Poder Judicial, la ley del sólo sí es sí o la Ley Celáa, entre otros recursos.

Por su parte, el programa diseñado por el magistrado para la presidencia contempla como objetivo principal «poner el tribunal al día» y que no se repitan situaciones como la Ley del aborto, que lleva doce años pendiente de deliberación y sentencia en el Alto Tribunal. El nuevo presidente comunicó ayer a los magistrados que el próximo martes se celebrará un Pleno gubernativo para repartir las ponencias entre los magistrados nuevos mientras el primer Pleno jurisdiccional se celebrará dentro de dos semanas.

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