Alfaz del Pi

‘CASO AZUD’

La Fiscalía acusa al PSOE de Valencia de «colocar» a su tesorero en un cargo «cosmético» en Bancaja para cobrar sobornos

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Actualizado Martes, 10 enero 2023 –

Anticorrupción considera acreditado que José María Cataluña controló la financiación ilegal del partido y le atribuye un «delito continuado de cohecho»

El ex tesorero de los socialistas valencianos, José María Cataluña.
El ex tesorero de los socialistas valencianos, José María Cataluña.SERGIO GONZÁLEZ

La Fiscalía Anticorrupción sostiene que el histórico tesorero del PSOE valenciano, José María Cataluña, controló la financiación ilegal del partido desde un cargo «cosmético» en Bancaja, donde ejerció durante años como vicepresidente tras ser «colocado por el partido». El Ministerio Público considera que ha quedado acreditado en la investigación del denominado caso Azud que Cataluña «dirigió la actuación del partido socialista» con las empresas que realizaban trabajos electorales mucho después de haber abandonado formalmente el cargo de tesorero de los socialistas valencianos y por ello le atribuye la comisión de un «delito continuado de cohecho».

Así, pese a que «en teoría» desde 2004 «estaba desempeñando un cargo en Bancaja», donde fue nombrado por José Luis Olivas vicepresidente cuarto de la entidad financiera, siguió llevando las riendas de las finanzas de la formación política desde el banco. Todo ello mediante una operación «que se revela», a juicio de Anticorrupción, como «puramente cosmética».

El Ministerio Público arguye que son «determinantes» para alcanzar esta conclusión «los correos electrónicos» intervenidos por la Policía Judicial que le remitían las empresas que trabajaban para las campañas electorales. Pero también «los documentos manuscritos encontrados en su domicilio», concretamente en un sobre que ocultaba en su dormitorio y que tienen membrete de Bancaja.

Anotaciones intervenidas a Cataluña sobre el PSOE en hojas de Bancaja.
Anotaciones de Cataluña sobre el PSOE en hojas de Bancaja.

No en vano, seguía siendo «Pepe Cataluña», abunda Anticorrupción, quien se dedicaba a canalizar «los sobornos pactados» con otros empresarios a cambio de grandes obras públicas. «Su desvinculación del PSOE sería meramente formal», recalca el fiscal en los informes que integran el sumario de la causa en la que se investiga la financiación ilegal de los socialistas valencianos durante las últimas décadas y a los que ha tenido acceso EL MUNDO. «Seguía obteniendo recursos económicos de financiación necesaria para el partido y habría cobrado para él parte de los sobornos acordados como consecuencia de las adjudicaciones predeterminadas de obra pública», puntualiza el fiscal Pablo Ponce.

PAGO DE COMISIONES

La Fiscalía pone como ejemplo el pago de comisiones por parte del Grupo Axis, propiedad del empresario Jaime Febrer, que no sólo realizaba pagos a Cataluña sino a quien considera de uno de los principales conseguidores de la trama, el abogado José Luis Vera. Sólo por una operación urbanística, la de El Espartal en la localidad alicantina de Jijona, ambos pactaron el cobro de «dos millones de euros». Uno de ellos, tal y como quedó reflejado en las anotaciones incautadas a los protagonistas y publicadas por este periódico, iba destinado «al partido». Esta colaboración con Febrer a cambio de mordidas se extendió además a otros municipios valencianos como los de Bétera y Pego, lo que demuestra el control de Cataluña desde su puesto en Bancaja sobre «distintos ayuntamientos» gobernados por el PSOE. «No fue una actuación aislada sino concertada en el tiempo y siempre bajo precio», resume la Fiscalía.

La influencia de Cataluña se extendió también al Gobierno central bajo la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero. Así, la Fiscalía le atribuye gestiones con la empresa estatal Acuamed para gestionar la adjudicación en favor de las empresas Acciona y Construcciones Luján de un trasvase hídrico que ascendió a 46 millones de euros. Algunas de las anotaciones clave del cobro de las comisiones por esta operación fueron apuntadas por Cataluña, de nuevo, en documentos con membrete de Bancaja. Las pruebas confiscadas al ex tesorero, que fueron reveladas por EL MUNDO, aludían a pagos «como condición por la adjudicación» de la licitación. «Determinaba las comisiones y porcentajes que las empresas adjudicatarias debían de satisfacer» al tiempo que «controlaba la adjudicación pública», destacan los investigadores.

La situación de Cataluña, que en ningún momento ha sido detenido, se ha visto comprometida de manera definitiva tras la confesión del ex gerente y todavía trabajador del partido, Francisco Martínez Rico. Según el testimonio que prestó ante la Guardia Civil y ratificó posteriormente ante el juzgado, fue Cataluña quien ordenaba a los proveedores de las campañas que confeccionaran facturas ficticias que pagaban diferentes constructoras a las que el PSOE había otorgado contratos públicos en la Comunidad valenciana.

Es decir, el ex gerente confirmó que, a pesar de que Cataluña dejó su puesto como responsable de las finanzas del partido para convertirse en 2004 en vicepresidente de Bancaja, desde este puesto siguió trabajando para el PSOE. «Tenía capacidad de contratar en periodo electoral y fuera de este», aseguró Martínez, pues «en la práctica seguía ostentando las funciones de Secretario de Administración» al menos hasta 2007.

Cataluña fue nombrado para el cargo en la extinta caja de ahorros a propuesta del PSOE cuando José Luis Olivas asumió la presidencia, con lo que se mantuvo en el consejo de administración en la última etapa de Bancaja antes de su fusión con Caja Madrid en 2010. Fue uno de los procesados por el desfalco de Bancaja en México.

La operativa de Cataluña se ha prolongado en el tiempo hasta interceder, ya en época de Ximo Puig como presidente de la Generalitat, en favor de diferentes empresarios ante la Administración. Así, en 2019 intervino para «conseguir una entrevista con los máximos responsables de la Agencia Tributaria valenciana» con la que resolver el expediente de otro empresario.