Benidorm

El Gobierno cede con el TC tras los avisos del Rey y la UE: «Se había dado cuenta de que había llegado a un punto peligroso»

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Actualizado Miércoles, 28 diciembre 2022 – 08:35

El magistrado progresista Álvaro Cuesta anunció un día antes a José Manuel Bandrés que dejaba de ser candidato al Constitucional

De izqda. a dcha., los vocales Álvaro Cuesta, Concepción Sáez, Clara Martínez de Careaga, Rafael Mozo (presidente del CGPJ) y Mar Cabrejas, ayer.
De izqda. a dcha., los vocales Álvaro Cuesta, Concepción Sáez, Clara Martínez de Careaga, Rafael Mozo (presidente del CGPJ) y Mar Cabrejas, ayer.EFE

El acuerdo para desbloquear el Tribunal Constitucional alcanzado este martes llega después de que el Gobierno comprobara que la situación había llegado a un extremo difícilmente soportable y que su solución inicial, un cambio legal fulminante, podía tensar aún más las cosas.

La Comisión Europea quiso hacer público la semana pasada que cambios de trascendencia como el del sistema de acceso al TC deben hacerse solo tras haber consultado a las partes implicadas. Así lo sostuvo un portavoz de Bruselas el pasado martes, al día siguiente del que el Constitucional dejara en suspenso el primer intento de reforma legal. El sábado fue el propio Felipe VI el que, tras la decisión del TC y los ataques desde el Gobierno a los magistrados, alertó del riesgo de «erosión institucional». En su mensaje anual más relevante, el Rey planteó la necesidad de ir en el camino contrario, el de «fortalecer nuestras instituciones».

Además, en Moncloa eran conocedores de que los vocales del sector conservador estaban dispuestos a impugnar los nombramientos ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo si se les obligaba a votar a un solo candidato, tal y como pretendía el Ejecutivo con su reforma legal -bautizada por estos vocales como la enmienda Bandrés-.

Un vocal progresista del CGPJ resumía ayer la situación a la que iba a llegar al nuevo Pleno extraordinario: «El Gobierno se había dado cuenta de que había llegado a un punto peligroso». Eso explicaría la decisión del bloque al que pertenece de apearse del apoyo al candidato José Manuel Bandrés en favor de la alternativa que ofrecía el sector conservador, María Luisa Segoviano. La situación «era ya casi insostenible», explicaba ayer otro vocal progresista, que vaticinaba una ruptura en la unidad de voto si se mantenía la cerrazón de ambos bloques.

Después del fracaso del pleno extraordinario del CGPJ el pasado martes, el toque de la UE y el conocimiento del mensaje que iba a grabar el Rey, las cosas comenzaron a cambiar. Para cuando se emitió el discurso de Nochebuena, el Gobierno había dado muestras de mirar con buenos ojos un acuerdo que pasaba por respaldar al candidato progresista que pudiera obtener los tres quintos de votos necesarios.