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Un Tribunal Anticonstitucional para Sánchez

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Sánchez está dispuesto a ir hasta el final en la destrucción del orden constitucional

Juan Carlos Campo y Laura Díez.
Juan Carlos Campo y Laura Díez.EFE

La designación como candidatos del Gobierno para el Tribunal Constitucional de un ex ministro de Justicia, sucesor de Dolores Delgado, y de una directora general de Presidencia y asesora de la Generalidad de Cataluña para incumplir la ley, prueban que Sánchez está dispuesto a ir hasta el final en la destrucción del orden constitucional, basado en la soberanía nacional española, es decir, de todo el pueblo español, dueño de toda España. Y que, según la Constitución, es el único que puede decidir lo que afecte a la integridad nacional o a cambiar la propia Carta Magna.

El ex ministro de Justicia, ligeramente más alfabetizado pero tan ayuno de idoneidad para el cargo como su predecesora, luego agraciada con la Fiscalía General del Estado, donde sentó cátedra de prevaricación, fue el que desde el banco azul, antes de firmar los indultos que el Tribunal Supremo dijo que de ninguna manera se podían conceder, declaró abierto el «momento constituyente» y el «debate constituyente» con la excusa del Covid-19.

Fue exactamente así. Nadie nos había comunicado desde el Gobierno que había abierto un proceso constituyente, responsabilidad que corresponde a todos los españoles y sólo a ellos. Pero por su cuenta y riesgo, el ministro de Justicia, golpista por la espalda, lo hizo. Así que ya sabemos para lo que lo quiere Sánchez: para cambiar la Constitución por la puerta de atrás, al modo bolivariano, timando al pueblo y robándole lo que es suyo, que es la nación española, una e indivisible, según reza la Constitución que votó la aplastante mayoría de los españoles. La que los campospumpidos y demás compinches quieren dividir, trocear y aventar sus cenizas, entronizando a Pedro Sánchez como primer presidente de la Confederación de Repúblicas Ibéricas Socialistas (CRIS). ¿A qué viene lo del «luminoso pasado republicano» que reivindica si no es para liquidar la monarquía parlamentaria y convertirse en jefe del Estado?

La otra candidata es la que urdió el incumplimiento de la sentencia en Cataluña del 25% de enseñanza en español. O sea, que iría al Constitucional para lo mismo que Campo: legalizar el referéndum separatista catalán, al que seguiría el vasco y el desastre. ¡Y con estos golpistas iba a pactar el PP!