Altea

l lujo y la exclusividad del litoral de Alicante que encandilaron a Putin

Vistas de Altea en la Sierra de Bernia
Vistas de Altea en la Sierra de Bernia – JUAN CARLOS SOLER

Yates amarrados en calas inaccesibles, una urbanización cerrada y otros atractivos apreciados por ricos empresarios rusos sedujeron al jefe del Kremlin

Alerta por el éxodo de grandes inversores rusos tras la cancelación de la Golden Visa en España

J. L. Fernández

ALICANTE Actualizado:31/03/2022 

NOTICIAS RELACIONADAS

Qué puede haber más exclusivo que servicios prácticamente ilimitados, a la carta, sin moverse de una mansión de varios millones de euros con un yate amarrado en una cala privada y ajena a miradas indiscretas. Todo eso encandiló a Vladímir Putin en Altea Hills, como antes ya había seducido a ricos empresarios rusos ávidos de un sol y playa «premium» al alcance de muy pocos.

«Un pack de servicios habitual suele incluir limpieza del interior la vivienda, de la piscina, jardinería, revision de maquinaria, revision y limpieza del medio de transporte personal del cliente antes de su llegada y recibimiento en el aeropuerto el día de su llegada, entre muchos otros servicios disponibles», ofrecen en RealtyLab, empresa fundada en 2006 en la urbanización de Altea Hills en la Costa Blanca por Alexios Shirokov.

Junto a esta descripción general de los contratos al uso, en su web dejan abierto al residente la opción de pedir cualquier otro servicio que se les ocurra. «¡Haremos realidad cualquier deseo! Para nuestros clientes ademas, ofrecemos también servicios de personalización absoluta relacionados con cualquier tipo de servicios que puede necesitar el cliente para completar su experiencia de estancia fantástica en la Costa Blanca».

Como ejemplos, mencionan la búsqueda, compra y formalización de un yate con capitan y tripulación adecuada, organización de «un viaje guiado a los viñedos mas bonitos de España y analisis, asesoramiento y formalización a la hora de escoger y tramitar el comienzo de los estudios de una niña extranjera en un colegio en la Costa Blanca».

Una de las zonas para deportes Marina Greenwicha
Una de las zonas para deportes Marina Greenwicha – JUAN CARLOS SOLER

Aunque obviamente Putin no ha tenido nunca planes de afincarse en España, las referencias de este gusto de muchos de sus compatriotas más pudientes por el litoral alicantino, no solo Altea, sino también Benidorm y Torrevieja, le ha debido atraer.

Amante de la Naturaleza, junto a su urbanización cerrada y vigilada las 24 horas los siete días de la semana con cámaras dispone de la Sierra de Bernia y unas vistas al Mediterráneo envidiables, en un rincón de difícil acceso y reservados a unos pocos, con campo de golf y puerto deportivo.

Amigo personal del patriarca ortodoxo Kirill, el presidente ruso también ha tenido a tiro de piedra en sus escapadas secretas a Altea Hills -un par de viajes cada verano, de incógnito- el templo más grande de este credo en España, la Iglesia del Arcángel San Miguel, otro icono de la exclusividad para la élite del país más extenso del mundo. Edificada con madera traída de los Urales, como el resto de los materiales, tiene una cruz de oro que recorta el cielo y una estatua de bronce, entre otros elementos.

Discreción

En las inmediaciones, puede uno cruzarse con otros indicios de riqueza, por ejemplo, coches Ferrari, Bugatti, Rolls Royce, Bentley... si bien el perfil de ruso millonario típico no suele comportarse con ostentación. «Son empresarios discretos, alguno con gusto por enseñar el lujo, pero un caso puntual, pero les gusta pasar desapercibidos, traen a su familia aquí, conocen el país, llevan a sus hijos a colegios bilingües, pero esto no es Marbella, ni Puerto Banús», describe Cayetano Sánchez Butrón, CEO del bufete que lleva sus apellidos con una experiencia de muchos años en el asesoramiento a inversores rusos.

Esta personalidad queda patente también en su comportamiento profesional, no solo en el ocio. «Serios en sus negocios, muy minuciosos, exigentes, conocen la legislación internacional y preguntan por hasta los más mínimos detalles», añade.

Esta élite rusa presente en la economía alicantina se orienta en dos tipos de estrategias: «Gente mucha capacidad, que busca una inversión inmobiliaria segura, para ocuparla aunque sea parcialmente unas temporadas del año, que eligen esta zona por la seguridad jurídica, y a medio plazo revalorizan su inversión; y hay también hay otro tipo de inversor con objetivos más empresariales, promotores, que buscan otros activos (un centro comercial, negocios…) y hacen que ganen dinero y valor esos activos para luego en unos años vender», describe el responsable de Sánchez Butrón Abogados.

Urbanizaciones en la serranía
Urbanizaciones en la serranía – JUAN CARLOS SOLER

Su motivación al elegir Alicante y, en general, España, está «diversificar su negocio y también diversificar de Rusia, de alguna manera escapar a cualquier control allí, por eso también invierten en otros países, como Estados Unidos», opina.

Aparte de ese selecto grupo embarcado en las finanzas, no resulta difícil toparse con familias de este origen en algunos de los rascacielos más emblemáticos de la Costa Blanca, en Benidorm, donde la mujer y los hijos hacen vida integrados con los españoles mientras el padre trabaja en su país, o se queda aquí con ellos en teletrabajo.

Esta colonia de 25.000 llegados a la provincia ha generado también economía local de empresas auxiliares de la construcción (mantenimiento, reformas, antenistas…) con «gente de habla rusa y de la zona de Europa del Este, que vienen por el clima y las posibilidades de trabajar».

Obviamente, se trata de otro perfil sin el mismo poder adquisitivo, pero que ha propiciado una oferta de servicios para toda la comunidad y su integración, también en colegios públicos, hasta el punto de que en su día se gestionó la posibilidad de que los estudiantes pudieran pasar la Selectividad rusa en Alicante, homologada por las autoridades educativas de allí, para no tener que desplazarse a los exámenes.

Y este arraigo de población procedente del otro lado de los Urales también empieza a influir entre los alicantinos. Se difunden en Internet anuncios de traductores, jóvenes que se ofrecen para trabajar en los hogares rusos y, como caso curioso, hay quien busca cómo equipar su casa con una «chimenea rusa», que usa ladrillos refractarios con unas conducciones especiales para aprovdechar el calor por toda la casa, además de cocinar.

Categorías:Altea, ALTEA DEPORTES