Benidorm

 · Autocaravana Vivir y La Pata de Oca, visten de Templarios a los cinco hermanos Bernabeu en Torres del Río

Autocaravana Vivir

 .Un viaje no previsto en el devenir de los días, termina por convertirse en una fenomenal y nueva aventura dentro de Autocaravana Vivir, que sigue recorriendo España enseñando el proyecto Jappy Experience de Benidorm a todo el mundo. Junto a mis cuatro hermanos, nos adentramos a pasar cuatro días en el Primer Albergue Templario del Camino Francés de Santiago. La Pata de Oca, un espectacular lugar en el recóndito pueblo de Torres del Río, en medio de las fronteras que separan la España interior de Logroño y Navarra, provincias en las que se sigue respirando con fuerza lo más castizo de nuestra nación y lo más auténtico de las gentes curtidas por el frío del interior.Un completo espectáculo visual y gastronómico el que disfrutamos junto al más puro aire de la villa, situada a mitad de camino entre las localidades de Los Arcos y Viana, al borde de la antigua ruta de peregrinación a Santiago, dominando un alto junto a la colina de Sansol, en un paraje pintoresco. Torres del Río es un pueblo antiguo de casas de piedra apiñadas en torno a la iglesia parroquial de San Andrés y a la iglesia del Santo Sepulcro, que es su monumento más singular y una de las joyas del románico navarro del siglo XII. Zona fronteriza entre los reinos de Castilla y Navarra, alcanzó prosperidad por su posición estratégica en el Camino de Santiago.Hoy en día mantiene ese carácter hospitalario con establecimientos como La Pata de Oca, atendido por mis hermanos.Un ir y venir de constantes peregrinos, encuentran en este Hotel Rural comida y cama en su devenir en busca de la devoción que otorga el camino, mientras nosotros cuatro disfrutamos de nuestro particular Gran Hermano, al tiempo que conocemos los espectaculares lugares que salpican la zona. Laguardia en La Rioja alavesa, la cercana San Sebastián, el Castillo Fortaleza de Olite y los deslumbrantes paseos que unen Torres del Río con Sansol, Desojo y Espronceda, son sólo algunas de las muchas posibilidades que se descubren con el avanzar de los días que amanecen con el frío sol del otoño pre pirenaico y terminan con las frías noches de luna media y cielos estrellados. Un lugar y un viaje idílicos.