El primer sector de la economía española prevé perder más de 106.000 millones de euros este año, donde ya ha destruido casi 400.000 empleos
MADRID
Actualizado:29/12/2020
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El año 2020 se recordará por muchos motivos, aunque el coronavirus será el denominador común de todos ellos. La crisis sanitaria ha trastocado el funcionamiento del mundo. Y el turismo no ha escapado de este drástico cambio. De una sociedad con vocación de viajar cada vez más hacia el extranjero y a culturas diferentes se ha pasado a tener que pasar las vacaciones en casa o en municipios más cercanos.
Este hecho ha causado graves estragos al principal sector de la economía española, que sufrírá este año la mayor caída de su historia. Además, pese a las vacunas, el año venidero tampoco se presenta muy esperanzador para el sector, que se muestra ávido de mayores ayudas por parte
del Gobierno. 2021 será mejor que este año, sí, pero casi todas las ramas turísticas coinciden en que hasta al menos el verano de 2022 no se volverá a los niveles anteriores a la crisis, mientras que los primeros repuntes de la actividad no se verán hasta el próximo verano.

Según las previsiones de Exceltur, la actividad turística perderá más de 106.000 millones de euros en términos de PIB. Esto supone dos tercios del desplome del conjunto de la economía del país, según las estimaciones del Banco de España. De esta manera, el turismo retrocederá a niveles de hace 25 años. Pero estos cálculos, sin embargo, pueden ser incluso peores. «No hay ningún elemento que haya mejorado en noviembre y diciembre las expectativas que teníamos, sino que más bien se han ido empeorando», explica a ABC el vicepresidente ejecutivo del «lobby» turístico, José Luis Zoreda.
Entre los motivos de este empeoramiento pesa la situación que ha vivido las Islas Canarias, único punto de nuestro país que en esta época del año se encuentra en temporada alta turística. La región sufre el haber sido salido de los corredores turísticos de Reino Unido y Alemania, principales países emisores, y las restricciones de los vuelos procedentes del primer país. «A raíz de estos acontecimientos en Canarias, que es donde parecía que podía haber algún repunte, se ha complicado el cierre de año», apunta Zoreda.

El futuro tampoco es halagüeño. Para el primer trimestre de 2021 no se espera que la situación de revierta. Y es que pese al principio de las vacunaciones, el sector sufre fenómenos inesperados, como la aparición de la nueva cepa, que alarga su agonía. «Estamos dentro de una volatilidad que no apunta a que en el primer trimestre del año cambien mucho las cosas con respecto a cómo cerrará 2020. Por tanto, esas luces de esperanzas que existen con las vacunas no parecen que sean tan inmediatas en el primer trimestre del año», comenta Zoreda. El vicepresidente de Excelturresalta que los primeros brotes verdes no se esperan hasta por lo menos el verano, mientras que la recuperación de los niveles prepandemia no los espera hasta «2022, como muy pronto».
Ese mismo año para la recuperación fijan otros profeisionales del sector. Así, el Observatorio del turismo emisor(Observatur) también emplaza al verano los primeros repuntes y a 2022 la recuperación total. Tampoco la hostelería espera recuperarse hasta 2022. Además, gran parte de la industria turística cree que la mejoría tardará por el estancamiento del consumo, que reducirá el gasto y primará viajes más cortos y baratos.
Mientras tanto, el turismo sigue esperando un plan potente de ayudas. Aunque el martes el Gobierno aprobó un paquete de medidas, el conjunto del sector las ve muy insuficientes, y espera que en un futuro haya ayudas directas como las que han acometido en otros países de Europa.
Más despidos
La crisis está provocando una destrucción del empleo turístico sin precedentes. En lo que llevamos de año, el sector ha perdido casi 400.000 afiliados, hasta los 2,07 millones, según los datos de Turespaña. Un desplome que supone más del 14% del empleo con respecto a 2019. Ni siquiera en las crisis de 2009 y 2012 se llegó a estas cotas, donde no se superó el 3%. Además, con las restricciones no se descarta que por primera vez desde 2015, el principal sector de la economía española acabe el año con menos de 2 millones de afiliados.